STONE TEMPLE PILOTS / STONE TEMPLE PILOTS
Hace unos meses Robert DeLeo comentó que para hacer este regreso se pusieron en el lugar de los fans y se preguntaron qué tipo de canciones querrían oír de su banda favorita, la respuesta fue hacer simplemente grandes canciones…sin querer sonar pretencioso. Bueno, pues después de escucharlo, sólo queda decir…lo lograron.
Este es un disco que tiene esa peculiaridad que cada vez que lo escuchas te gusta más y más, olvídate del sonido grunge de Core o de algunas canciones como “Down”, y empieza a familiarizarte con canciones más audibles, con sentido del humor e incluso pegajosas.
Su sonido podría ser ejemplificado de la siguiente manera: tomar el sonido de canciones como “Sour Girl”, “Interstate Love Song” y “Big Bang Baby”, mezclarlos y luego añadirle a un Scott Weiland inspirado (qué importa si esto significa mandar al diablo a Velvet Revolver y decirle hola a sus vicios de nueva cuenta) y claro está, a los hermanos de Leo viajándose en sus cuerdas y Erick Kretz marcando la pauta a seguir.
Este disco homónimo empieza con el primer sencillo de la banda desde hace muchos años “Between The Lines”, una canción que bien podría haber sido parte de Shangri La Dee Da y que seguramente está dedicada a alguna una mujer, ya que incluye la frase ‘You always were my favorite drug, even when we used to take drugs’ osease ‘Siempre has sido mi droga favorita, incluso cuando nos metíamos drogas’.
“Take A Load Off” es una canción que tiene la formula STP, guitarras un poco crudas con la voz de Weiland grave para que en el coro se haga todo suave y que además incluye un solo de guitarra totalmente progresivo. En una onda más blues, como si fuera el Aerosmith de los años 70, llega “Huckleberry Crumble”, uno de los temas más interesantes por sus cambios de ritmo.
“Hickory Dichotomy” continúa con este regreso triunfal y hasta cierto punto experimental en su sonido, sin alejarse mucho del sonido característico, una canción que muestra un Weiland seductor y un sonido inclinado al country rock. De lo mejor del cuarteto.
La nueva “Big Empty” o “Seven Caged Tigers” sin duda es “Dare If You Dare” con el sonido más relajado, Weiland se pone sus botas y sombrero cowboy acompañado de su zarape para esta canción. Con una letra más enfocada a la critica de las ironías de la vida como la muerte de un ser querido el cual reúne a la familia.
El condimento al disco con un sonido californiano de los años 90 es “Cinammon”, con una letra romántica juvenil, que te transporta a esas fiestas de serie gringa donde el chico normal busca quedarse con la chica más hermosa de la pantalla, con un coro que se quedará impregnado durante un buen rato, incluso durante las siguientes canciones: “Hear me can you hear me…now”.
“Hazy Daze” regresa un poco a las escaleras de guitarras y poder grungero de su disco debut, recordando esos buenos momentos y que demuestra que aunque pasen los años y uno se suavice, como decía DeLeo, el rock sigue en uno y no por eso deben dejar de tocar como mejor hacen. “Bagman” con un inicio ‘beatlezco’ pegajoso, es una canción que habla sobre el señor del costal que va exclamando “tu dinero no sirve de nada, nena”.
Haciendo uso de distorsiones más pesadas en las guitarras y la voz de Weiland más a la Velvet Revolver tenemos “Peacot”, tratando amores tóxicos. Un buen cambio de ritmo.
“Fast As I Can”, el tema más veloz de ritmo y que en sus letras conlleva vivencias del propio ‘frontman’ en relación a sus mil y una adicciones. “First Kiss On Mars” además de un buen nombre es una canción que retoma las canciones country, en una historia de amor espacial bastante inocente.
“Maver” es la encargada de cerrar este recorrido de aproximadamente 40 minutos. Como es costumbre es una canción relajada, incluso de las más flojas de los discos que sirve para demostrar solos más armónicos, la voz más alegre, por eso que mejor que sea hablando de una mujer.
Al final de cuentas, que el disco no lleve un título más que el de la banda demuestra que vienen por lo perdido años atrás ya sea por excesos o desinterés, suenan mejor que antes y seguramente si continúan sobrellevando las actitudes de Weiland podremos tener STP por un buen rato, aunque claro las separaciones entre concierto y concierto serán muchas pero siempre terminaran juntos.
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