STARGAZER. UNA SATIRA ROCK

Cuando uno se entera que hay sale a la venta un libro con eje temático rockero siempre es gratificante reconocer el esfuerzo, ya que en México lo que sea rockero huele al diablo, tristemente, así piensan la mayoría de empresarios e instituciones en nuestro país.

Ricardo Jasso, es parte del futuro en novelas rockeras y Stargazer es su primera entrega de un total de de tres, y con la cual a base de mucho esfuerzo y tocar un sin fin de puertas lo logra sacar de forma independiente, aquí lo importante es que esto no es impedimento para cumplir el sueño.

Sin embargo, si se hablara de Lady Gaga, Britney Spears y Robbie Williams, seguramente todos se pelearían por editarlo, tanto la intolerancia así como el oportunismo también golpea al heavy metal ahora, en lo literario.
Se dice que antes de morir debes dejar un legado, ya sea plantar un árbol, tener un hijo o hacer un libro….si esto es cierto, al menos uno ya lo cumplió.

Qué mejor que sea el propio autor que cuente lo difícil que ha sido para el realizar un proyecto que aunque es de calidad los empresarios están reniegos a apoyar así de cómo la base de esta historia juvenil, se desarrolla como un soundtrack donde Mötorhead, Alice Cooper y Megadeth se convierten en el fondo perfecto.

¿Qué es Stargazer?

Es mi primera novela, es el primer episodio de una trilogía que consiste en combinar drama y comedia juvenil con canciones de bandas de Heavy Metal. La idea es presentar el mundo que nos toca vivir a nosotros, a nuestra generación, mostrando el conflicto constante entre los fanáticos del Heavy Metal que somos gente medio obsesiva y la gente que no le gusta ese género, que ve a esa gente como rara, como si viviera en un universo paralelo.

La peculiaridad que tienen estas novelas es que la música se vuelve un elemento crucial de la narrativa, de manera que todo lo que se va presentando o contando, hay una canción de alguna banda que va al caso para ese pasaje en particular, entonces los personajes cobran sentido de lo que les ocurre en sus problemas en la medida en la que pueden encontrar relaciones con grupos, títulos de discos, situaciones de bandas.

La idea es también una crítica social muy sutil, sin caer en el sermón, es una exposición de las diferentes perspectivas que tienen a veces los jóvenes que están creciendo, que se encuentran en un momento de su vida en la cual todavía no es adulto, pero es bastante inteligente, pero a la vez esa negación, de decir que ese mundo no es el suyo, seguir en su desmadre, pero también encontrarse con situaciones muy delicadas como integrarse a un mundo adulto en el cual está ese prejuicio constante de comportarte de otra manera y eso que tanto te gusta ya no encaja en el perfil.

¿Cómo describirías al protagonista?

Tiene 23 años, en este primer volumen y es un idealista, pero es un chavo que finalmente es ingenuo, más que hacer un protagonista que fuera muy desmadroso vive en su mundo donde está muy acelerado, ya que está en una etapa de su vida en la que él cree que puede hacer todo. Está desesperado porque ya se siente adulto y a la vez tiene esos problemas de identidad y la particularidad que tiene en la historia es que a través de él exploramos un poquito el mundo de los jóvenes fanáticos del Heavy Metal y como ellos a su vez interactúan con otro tipo de gente.

Se pueden reflejar aspectos de las personalidades de otras figuras, tanto sus momentos en que le entra una lucidez espléndida y tiene unas críticas y discursos que dejan reflexionando y a la vez tiene pasajes en los que piensas que este tipo es un verdadero imbécil. Es una manera muy natural en la que él no se da cuenta, no trata de convertir a nadie, el simplemente vive y se expresa.

En este afán de expresarse, ¿tiene alguna idea de cómo vivir?

Así es, aparte el está convencido de que está iluminado en su rollo. La personalidad de alguien muy clavado en esto tiende a ser muy excéntrico; le encanta estar llamando la atención, sea consciente o no, tiene esa necesidad constante de que la gente lo voltee a ver y que sepan lo que él piensa, tratar de convencer a la gente que tiene razón; está alborotando a la gente por mera naturaleza suya, no es tanto que el quiera armar el mito simplemente el desea que la gente despierte un poco, aunque no compartan su manera de pensar, que se involucre en su propia vida.

¿Cuánto tiempo te llevó la investigación en cuanto a la selección musical?

Fue una labor ardua. Esto originalmente, cuando estudié la carrera de comunicación, mi primera propuesta de tesis que fue rechazada era sobre el Trash Metal como un fenómeno contracultural de la comunicación y estaba tomando el ejemplo de Megadeth, como un exponente que yo traté de equiparar con lo que fue Wagner en el romanticismo. Evidentemente hubo muchas protestas por parte del equipo docente de la universidad, pensaba que mi proyecto estaba perdiendo dimensión y que no lo estaba aterrizando, sin embargo estaba muy obsesionado con hacer algo en lo cual pudiera presentar a la música como un fenómeno más allá de una etapa, más bien como un estilo de vida y una trascendencia que se puede observar en varias generaciones. Entonces fueron siete años que estuve con esa idea, investigando muchísimo, más allá de conocer bandas y disco, entender un poquito el desarrollo del movimiento y la repercusión que tiene hoy día en todas partes del mundo.

Me topé con un par de textos muy académicos abordando el fenómeno, tuve la fortuna de entrar en contacto con una antropóloga norteamericana que se llama Dina Winstein y que hizo su tesis sobre el fenómeno de la cultura Heavy Metal. A partir de ese libro se me abrió un panorama más rico en cuanto a cómo abordarlo y que más poder integrar. Esta investigación me permitió hacer un texto muy accesible para gente de otros lugares, señalando los aspectos que creo yo son muy comunes y que se pueden identificar en cualquier grupo que le guste este tipo de música. Es una obra con un potencial inmenso.

Es muy difícil que una editorial grande te apoye por los prejuicios e intolerancia que existe, ¿Quién te apoyó en este proyecto?

De hecho yo tuve el proyecto un año entero, que ya tenía completo la versión que está hoy impresa. Busqué apoyo o por lo menos atención, ya ni si quiera era un patrocinio sino nada más tener la oportunidad de mostrar mi trabajo. Ni con esa sicología inversa logré el menor interés, la gente no tuvo la más remota decencia de contestarme un correo. Al final me cayó un trabajo que me permitió ahorrar y cuando salí de allá, fue una señal del destino acerca de que era el momento y todo fue de manera independiente. Lo triste es que tanto gente en la industria como gente allegada que yo creí que me podría ayudar me mandó a la fregada. No te toman en serio, piensan que este proyecto está muy divertido pero no se involucran lo que es concretarlo. La portada fue cortesía de un artista Ehecatl Ugalde, fue totalmente independiente. Incluso llegaba a imprentas con el proyecto para cotizar y se negaron a aceptar la propuesta aún cuando era dinero para ellos.

Por fortuna las librerías El Sótano han sido muy accesibles y vale la pena señalarlo. En Gandhi todavía no pude entrar, por la cantidad de novedades que manejan que no pueden rebasar, y se fijan en otros detalles como el material.

La gente para darte una oportunidad quiere que tengas una trayectoria o tener patrocinadores, premios y que tengas lo que se llaman padrinos. A mí algunas editoriales me ofrecían que tuviera un padrino que se aventará un prólogo, pero por el tipo e obra que yo manejé no pude pensar en un “intelectual” que me avalara o impulsara. Es un proyecto muy serio, con la misma disciplina, pero no es algo que yo vea junto un gran autor, tendría que ser un músico, alguien que conoce la industria y la escena.

Por el momento se puede encontrar en El Sótano de Miguel Ángel de Quevedo, Satélite y Guadalajara, además de los eventos en el Circo Volador y en el Tianguis del Chopo; sin contar con el Facebook Stargazer: Una Sátira Rock. Además tenemos envíos para toda la República.

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