La noche de CAIFANES

LA NOSTALGIA DE REGRESO

De la mano de Caifanes y dando una “Vuelta al Cielo”, el viaje en retrospectiva nos trajo: “Viento”.

Con un Saúl, entregado a su ávido público de escuchar y corear, se denotó la madurez y el dominio en el escenario. Con Alejandro Marcovich en la guitarra; Sabo Romo en las cuatro cuerdas; Alfonso André en la batería, Diego Herrera en teclado y saxofón, el viaje se completó.

Durante más de dos horas los recuerdos se posesionaron de cada uno de los asistentes al Palacio de los Deportes, en una presentación con un éxito predecible, ya que en su aparición durante el Vive Latino 2011, el pasado 9 de abril, la audiencia hizo manifiesto la necesidad de volver a escuchar esos éxitos de antaño, cuando el rock y sus seguidores éramos “mal vistos”, así lo nombró Saúl Hernández: “Ésta canción es para ti Raza, por aguantar y seguir al pie del cañón”.

Los 25 mil asistentes gozaron de destellos de los inicios de Caifanes con rolas como: “Negro Cósmico”, “Para Que No Digas Que No Pienso En Ti” y “Miedo”. Era un estruendo generalizado en el ‘domo de cobre’, escuchando esas rolas que llevamos en la sangre, que forman parte de nuestra cultura musical, que engrandecen el buen rock mexicano y que es un privilegio y un placer volverlas a disfrutar de sus emisores originales.

La banda se mostraba siempre de pie, cantando, coreando y aludiendo cada una de sus rolas; siguiéndole con: “Te Estoy Mirando”, “Sombras En Tiempos Perdidos” y “Miércoles De Ceniza”.

El escenario, las luces y la tecnología hicieron el marco perfecto al show.

Luciendo su estruendosa energía, con unas ejecuciones exactas siguieron con: “Aquí no es así” y “Cuéntame tu vida”  haciendo vibrar el ‘Palacio de los Rebotes’, cuando llegó el momento de hacer historia con: “Antes de que nos olviden” “Hasta Morir”, “Estás Dormida” y “El Animal”.

Saúl se toma un tiempo para agradecer al público de arriba, en medio, los lados y el frente y decir “Gracias, toda la raza es igual de importante”.

Finalmente “Perdí Mi Ojo De Venado” para que  Los Dioses dejasen de estar ocultos y lucirse en el escenario.

“Detrás De Ti”, “Mátenme Porque Me Muero” y “Nos Vamos Juntos” cierran la primera parte del concierto.

Unos minutos de descanso y los Caifanes regresan para dar el toque mágico de esta gran noche, poniendo a bailar a todos con la tradicional “La Negra Tomasa”.

En un concierto memorable para la agrupación y los asistentes, sin duda, marcando un reinicio para la banda.

Saúl Hernández, siempre agradecido y reverenciando a sus fans hizo prueba de su sencillez al descender al final del show a tener un encuentro con su público y con un fondo musical que la audiencia no dejó de corear “Imagine” de John Lennon, demostrando que todo es posible, sólo basta imaginar y que muestra más palpable que volver a verlos juntos en un escenario sobrepasando de los desacuerdos entre ellos que alguna vez los separaron.

El éxtasis del concierto se hizo presente en la última parte de la presentación: “La Célula Que Explota”, “Afuera” “No Dejes Que”.

No cabe duda que la vigencia es para los grandes. Hay Caifanes para rato.

La buena música es un privilegio para quien la sabe apreciar.

TEXTO: CLAUDIA ROSAS / FERNANDO PEREA

FOTOS: OCESA

 

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