La noche de MY DYING BRIDE
20 AÑOS DE ESPERA BIEN VALIERON LA PENA
Por fin, luego de 20 años de espera, llegó el gran día para ver a la banda británica de doom metal, My Dying Bride.
La apertura de puertas dio inicio a las 16:00 horas aproximadamente, el show fue puntual, comenzando como estaba programado, con la participación de Moonsorrow, directamente desde Finlandia.
El público con gran euforia los aclamaba gritando su nombre; luego de unos segundos los cinco integrantes, Henri Sorvali, en la guitarra; Ville Sorvali, en el bajo y voz principal; Mitja Harvilahti, en la segunda guitarra; Lord Eurén, en el teclado y Marko Tarvonen, en la batería aparecieron en el escenario listos para deleitar y hacer vibrar al
público con su metal pagano.
Después de la primera canción Ville gritó con gran energía “Mexico City ” y ofreció algunas palabras, hablando un poco de sus canciones y de su país, entre cada canción. Los músicos de Moonsorrow daban a los presentes una vibra única e increíble. Con un setlist de una hora y media, se despidieron muy satisfechos y extasiados con los mexicanos.
Un intermedio de treinta minutos para que mientras los presentes descansaban, estuviera todo listo para que los suizos Eluveitie arribaran al escenario.
A las 8 de la noche se apagaron las luces y comenzó la introducción para que los originarios de Winterthur, de la nueva ola del folk metal, pisara por primera vez un escenario en nuestro país.
Listos para su actuación Chrigel Glanzmann en la voz principal, Siméon Koch en la guitarra, Ivo Henzi en la segunda guitarra, Kay Brem en el bajo, Meri Tadic en el violín, Anna Murphy en la Zanfoña y coros, Merlin Sutter en la batería y Pade Kistler en la gaita y whistle, comenzaron a tocar con toda sus fuerza.
Glanzmann sorprendido y contento de la interacción, quería más del público y pidió que se hiciera un círculo para armar el slam. Sus canciones más coreadas fueron Thousandfold e Inis Mona . Eluveitie se despidió con Tegernakô y tocaron aproximadamente el mismo tiempo que los finlandeses
La espera era un ansia para todos, pero finalmente la banda que la mayoría de los asistentes estaban esperando apareció y la emoción fue total. Desde Staffordshire, Inglaterra y directo al Circo Volador, preparados y cada uno en su posición estaban Andrew Craighan, en la guitarra; Hamish Glencross, en la guitarra rítmica; Shaun Macgowan, en los teclados y el violín; Dan Mullins, en la batería; Lena Abé, en el bajo y la esperada entrada de su líder, Aaron Stainthorpe.
My Dying Bride come
nzó con sus éxitos como The Cry of Mankind, The Dreadful Hours, My Body, a Funeral, entre muchas otras. Se despidió de un gran show de casi dos horas.
El público de este gran concierto estuvo muy emocionado con la banda. El recital fue más que excelente, con instrumentos no muy comunes en el metal como violines, gaitas y flautas, entre otros. Tres asombrosas bandas de distintos lugares en el mundo y un recinto casi lleno.
FOTO DILEMMA / GERMAN GARCIA
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