TRILLIUM / ALLOY
Scarecrow Records / Oz Productions
Epica, After Forever, Kiske Somerville, Kamelot, Avantasia son solo algunas bandas en las que Amanda Somerville ha participado, ahora Trillium es su proyecto solista y el cual deja un grato sabor de boca.
Amanda se ha caracterizado por pasar de ser una cantante pop ha incursionar al metal con el pie derecho, ya que su voz es dulce y audible, sin sobresaltos ni sentirse algo que no es, una soprano.
Este disco es un ejemplo de lo que puede hacer rodeada de buenos músicos como Jorn Lande en “Scream It”, o Sascha Paeth y Sander Gommans en guitarras y bajo. Todo esto en un ambiente un poco obscuro y con diferentes sonidos durante los 12 tracks.
Sobre estos cambios la propia Somerville comenta: “Creo que la diversidad es lo que destaca en este álbum debut, el cual tiene grandes coros, canciones épicas y sinfónicas. Los solos de guitarra te puedes imaginar que se están tocando en la cima de una montaña con una vista de cámara aérea”.
La portada es engañosa, sin saber de la banda uno pensaría que pertenece a una banda gótica o black metal, con la bella vocalista maquillada como un fantasma violento y unos arlequines sufriendo en su espalda, lo cierto es que es una gran ilustración.
“Machine Gun” es u gran gancho para escuchar el disco, puro hard rock, “Coward” viaja por lo gótico sinfónico, con partes coreables y melódicas adornada con guitarras pesadas y sintetizadores tenebrosos.
“Purge” muestra una voz delicada mientras los riffs se hacen más fuertes y cierran con un buen solo y juego de voces. “Utter Descension” es seductiva, suave, donde la voz te atrapa en cuestión de segundos, siendo una canción muy similar a lo que hacía en After Forever o cuando suplanto un tiempo a Simone Simmons en Epica.
Uno de los temas más atractivos por su sentido obscuro, riffs y ambiente otorgado por sintetizadores es “Bow To The Ego”, aquí se muestra a Trillium en su mejor forma, mientras que “Mistaken” debe ser la más pegajosa de todas.
“Path Of Least Resistance” y “Into The Dissonance” son un ligero acercamiento a sonidos electrónicos, como alguna vez escuchamos en las bandas sonoras de Matrix o Queen Of The Damned, claro, con su toque gótico.
“Slow It Down” y “Justifiable Casuality” son los dos temas más lentos del disco, baladas que si no están mal, rompen con el ritmo del disco, muchos estarán de acuerdo de que sobran.
Alloy es un disco muy equilibrado, si gustas de bandas donde la voz femenina es suave y cadenciosa te gustará, si te guías por la portada tal vez no sea tu opción más acertada.
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