Lucha del Mes: Enero 2017

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¡Qué manera de empezar el año! Enero arrancó con todo, regalándonos una lucha que algunos llaman la mejor de todos los tiempos… pero no hay que adelantarnos, también hay que dar unas menciones honoríficas comenzando con Revolution Pro Wrestling que tuvo dos contiendas que probablemente sean muy mencionadas en las listas de lo mejor del 2017: tanto Marty Scurll vs. Zack Sabre Jr. como Katsuyori Shibata vs. Matt Riddle nos quitaron el aliento en RPW High Stakes 2017.  Hablando de lucha británica, la WWE no se quedó atrás con su torneo en el Reino Unido, cuya gran final fue de lo mejor de enero: Pete Dunne vs. Tyler Bate. A pesar del mal sabor de boca que dejó el Royal Rumble, John Cena y AJ Styles se robaron la noche con un contendiente a Lucha del Año que culminó en Cena coronándose como 16 veces campeón del mundo. NJPW llevó a cabo Wrestle Kingdom, el evento más grande de lucha en Japón, llevando a cabo clásicos como Kushida vs. Takahashi, Shibata vs. Goto y Naito vs. Tanahashi. Pero al final del día, solo hubo una lucha que le dio la vuelta al mundo, una lucha dejo boquiabiertos a millones de personas.

Mejor Lucha de Enero 2017: Kazuchika Okada (c) vs. Kenny Omega por el IWGP Heavyweight Championship en Wrestle Kingdom 11

Actualmente la lucha puede ser vista de manera gratuita en este link oficial. Así que corran.

Kenny Omega ganó el G1 Climax 2016, obteniendo el privilegio de retar a Okada por el campeonato más prestigioso de la industria en Wrestle Kingdom 11, que para los más clavados de la lucha libre, es el mejor evento del año. Siempre.

Kenny Omega entra como Terminator, escopeta en mano, cara robótica y todo… y acompañado por sus fieles amigos, los Young Bucks. Okada hace su tradicional entrada, haciendo caer billetes con su cara por todo Tokyo Dome. El primer cuarto de la lucha es muy técnico, con llaveo y pruebas de fuerza que eventualmente se trasladan fuera del ring, con Omega plantando a Omega con un peligroso DDT en el piso de la arena.

Tras el dominio de Okada, Omega va recuperando la iniciativa poco a poco, debilitando sistemáticamente a su oponente. De pronto, las cosas se ponen serias: Omega conecta con un dropkick misil a la nuca de Okada. Es bastante escalofriante volver a ver esta maniobra:  la nuca del campeón recibe el impacto de lleno y su cabeza rebota como yo-yo en un abrir y cerrar de ojos.

Fue en este punto que era clara la intención de estos hombres: iban a poner su vida y su carrera en la línea por nosotros. Al final de la contienda, Kazuchika Okada dijo que ésta fue la primera vez que legítimamente pensó que iba a morir en el cuadrilátero.

La lucha sigue en el ring con uppercuts europeos, DDT’s e incluso llaves de rendición de Okada. Pero, una vez más, el campeón termina fuera del ring y Kenny lo manda del otro lado de las barricadas con un feroz baseball slide a la nuca, Acto seguido, el retador hace un mortal desde lo alto del esquinero hasta el otro lado de las barricadas para caerle a su oponente de lleno. Un resbalo, un mal cálculo y adiós carrera.

Omega usa una dura mesa de madera para castigar a Okada, la coloca encima del mismo y le cae con una lanza zacateca desde la orilla del ring. Los Young Bucks ya colocaron dicha mesa fuera del cuadrilátero y Kenny planea usarla de la manera más brutal posible para castigar al campeón, pero éste resiste y logra voltearle la movida: Okada lanza en un enorme, ENORME back body drop a Omega por encima de las cuerdas, quien cae de manera desastrosa sobre la mesa. Y ésta no es como las mesas que usan en WWE, estamos en Japón y las mesas de madera que usa NJPW son implacables.

Omega está lastimado y el campeón planea aprovecharlo al máximo. Conecta con su súper codazo, señalando que pronto se viene su finisher: el Rainmaker. Omega bloquea todo intento del mismo y sube junto a su rival a la tercera cuerda. Omega le da un DRAGON SUPLEX DESDE LA TERCERA CUERDA a Okada, quien cae directamente sobre su cabeza. Conmoción cerebral segura. ¿Cómo siguió la lucha Okada? No tengo ni la más remota idea.

Por si fuera poco, Omega utiliza su rodilla para darle una desnucadora al campeón, preparando el terreno para su One-Winged Angel. Okada se recupera y conecta con un suplex alemán bastante manchado. A continuación viene el orgasmo. Ambos comienzan a usar sus maniobras favoritas en preparación para el finisher. Hurracanrana invertida y rodillazo a la cabeza de Omega. Dropkick y Tumba Rompecuellos de Okada. El público está de pie mientras Okada levanta a su oponente y le aplica el Rainmaker. 1, 2… y Omega levanta el hombro. Puedo contar con los dedos de una manos las veces que alguien se ha levantado de un Rainmaker. Lo de Omega es impresionante. La cara de Okada lo dice todo.

Okada intenta otra Tumpa Rompecuellos, pero Omega la voltea y deja caer a Okada sobre su nuca. No entiendo como pueden seguir luchando tras implacables castigos, pero la lucha continua con un intercambio de codazos en el medio del ring. Omega saca ventaja, conecta con un dragon suplex y su V-Trigger (rodillazo a la cara), pero Okada levanta el hombro antes del 3. Un rodillazo más y Kenny intenta el One-Winged Angel pero Okada sujeta fuertemente la muñeca de su rival para bajarse de la silla eléctrica y conectar de nuevo el Rainmaker, sin embargo está muy cansado para la cobertura. Okada no suelta la muñeca de Omega y tras aguantar patadas a la cabeza, conecta con otro Rainmaker.

Se da una secuencia vertiginosa, que resulta en Okada comiéndose un rodillazo en la quijada de lleno. Omega posiciona a Okada para el One-Winged Angel, pero éste se zafa de nuevo y contrarresta con una Tumpa Rompecuellos giratoria con salto, seguida del Rainmaker y la cuenta de 3. Okada retiene el Campeonato.

Wow. Hay gente llorando en el público, los comentaristas no tienen palabras. La lucha le dio la vuelta al mundo, Omega se consolidó como el mejor luchador del mundo y Okada como la cara de NJPW. Las redes sociales se inundaron de mensajes de asombro ante esta lucha, desde cualquier rincón del mundo llovieron los elogios: luchadores de WWE, ejecutivos de WWE, críticos de lucha libre, fanáticos que nunca habían visto lucha japonesa, todos se unieron para felicitar a Okada y Omega por la lucha perfecta que acababan de dar.

Okada vs. Omega es una de las mejores luchas en la historia de la lucha libre profesional. Muchos dirán que es la mejor, y es casi imposible refutarlo, pues no tiene un solo defecto. No es mi favorita, ni es una que quiera ver en múltiples ocasiones, pero técnicamente es una oda a la industria, la Mona Lisa de la lucha libre, 47 minutos de acción que englobaron todo lo que representa este magnífico deporte. Dos hombres que les importó poco su salud con tal de contar una historia, de darle cierre a una narrativa que se ha desarrollado a lo largo de varios meses, para así tenernos al filo del asiento, sufriendo, llorando y gritando hacia nuestras pantallas. Okada vs. Omega será recordada por todos los tiempos, es un parteaguas y una demostración de lo salvaje que puede ser este deporte, pero también una demostración de por qué es el mejor en el mundo. Porque no hay nada, ni nadie en el mundo que pueda igualar lo que se hace en la lucha libre. Gracias Kazuchika Okada y Kenny Omega por poner sus vidas en riesgo por el simple hecho de entreternos.

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Ricardo Gallegos

Ayatollah del Rock and Rolla, Straight Edge, amante del cine, la lucha libre, los gatos y el poder de la positividad. #COYS

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