Enigma, cede ante tus deseos

“Que posee un mejor sentido-más sublimemente desarrollado- de lo ridículo, la vida o la muerte” Enigma

Imaginen que su cómic favorito de la infancia se vuelve realidad 25 años después y es la única pista para resolver una serie de asesinatos, eso es Enigma, la miniserie de 8 números que fuera publicada por primera vez en 1993 en los albores de Vertigo, magistralmente escrita por Peter Milligan, sórdidamente ilustrada por Duncan Fegredo y sombríamente coloreada por Sherilyn Van Valkenburgh.

Michael Smith es el tipo más aburrido y ordinario del mundo, con una vida tan rutinaria que raya en lo miserable, engañado por su novia, vive simplemente porque respira, no porque desee aferrarse a la vida. Sin embargo, todo eso cambiará cuando empiecen a ocurrir una serie de extraños asesinatos a manos de monstruos que provocarán la aparición de Enigma, protagonista de una antigua serie de cómics cancelada y superhéroe favorito de Smith en su atormentada niñez.

Acompañado por Titus Bird, el mismísimo autor del cómic, Michael emprenderá un viaje destinado a cambiar y definir su existencia en todas sus dimensiones, mientras realidad y la ficción chocan para desatar el caos, todos seguirán preguntándose hasta la última página: ¿Quién es Enigma?

Los tres personajes principales del argumento de Enigma, no son sus protagonistas al azar, más allá de sus nombres o su rol en el texto de Milligan, son abstracciones de los tres elementos esenciales en toda obra del noveno arte: autor (Bird), lector (Smith) y la obra en sí (Enigma) como tales se desarrollan a lo largo de la historia en una narrativa extraordinaria que puede leerse como un clásico griego pero de terror.

La intervención de Bird es crucial en la trama, pero es el menos afectado por ella, como todo guionista, la relación con la obra se establece mientras ésta es compuesta, no se prolonga mucho después… es casi como un enamoramiento como el de Pigmalión, intenso y apasionado, que termina tan abruptamente como empezó, pero del que nunca se podrán controlar las consecuencias.

Así, cuando Bird contempla como Enigma, el personaje que creó tiempo atrás, vive en la mente de sus lectores y adquiere autonomía en una forma de redescubrimiento, se siente impotente porque aquello que creó, ha escapado a su control, el miedo puede hacer por su personaje mucho más que lo que él hizo al promocionarlo.

Hay quienes desarrollan un discurso ajeno a sus intenciones a partir de su obra, de todos los relacionados con ella, él es el único no afectado; porque ésta vive incluso cuando la ha olvidado, y seguirá haciéndolo cuando él muera. La historia de Bird, es la historia de todo creativo, condenado una y otra vez a desligarse y dejar a la interpretación de todos los demás lo que una vez fue única y exclusivamente suyo.

Por otra parte, tenemos a la obra creada, ese personaje tan humano y deshumanizado, las obras de arte están destinadas a la paradoja, pueden salvar al mundo, pero jamás podrán cambiar su propia naturaleza. Una invención siempre queda agotada en sí misma y son pocas las veces en que puede trascender su finalidad y su espíritu para vagar libremente; a menos que el autor, le ofrezca esa oportunidad.

Terminamos, con el lector… cualquiera queda –aunque sea en lo mínimo– influido por ella. El grado en que su vida cambie, en que sea distinto cuando vuelva a su vida, coincidirá con el grado en que lo visto lo haya afectado. En Enigma: todos los lectores del cómic –voluntarios o involuntarios– quedan marcados por él y es el que más lo comprende y lo ama quien verá su vida evolucionada, tocada e irreconocible… radicalmente distinta a como era.

Enigma es un relato posmoderno conceptualmente poderoso, en sus páginas encontramos un análisis detallado de la identidad personal y sexual, de los fenómenos de masas, de la relación autor/lector/obra y del arquetipo del superhéroe. Como Grant Morrison explica en el prólogo, “a pesar de que se insista en lo contrario, existen posibilidades infinitas abiertas para cualquiera que quiera aplicarle algo de inteligencia y tiempo a estudiar las ideas que expone”. Lo que queda después de la forma; es la esencia, en Enigma resulta recurrente y conocida para los fieles adeptos de Milligan: la identidad y su relación con la filosofía existencialista.

Ampliamente recomendable, publicado como título mensual, por si les faltó alguno de los 8 números, Vertigo Cómics México la volvió a publicar como tomo único a finales del años pasado, puede ser leída acompañada de Dead can dance, Clan of Xymox o Bauhaus, imperdible para el amante del noveno arte, si les gustó compartan si no, comenten.

 

Roger Muñoz
Roger Muñoz
Roger Muñoz. Sibarita, irónico e irreverente, Comunicólogo de profesión, texto-servidor por accidente. Converso al “Indie” desde el 2009 después de vivir una experiencia místico-digital. Audiofilo de closet. Lector compulsivo de libros; amante del rock, el jazz, el cine, los cómics y la ópera. Otaku retirado y Japonfílico rehabilitado. Su alter-ego “starcat” a veces piensa por él.

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