El Muñeco Diabólico / Child’s Play

La franquicia original de Chucky nos presenta a un muñeco poseído por el alma de un psicópata, y por lo tanto quiere matar humanos. En este reboot/remake de 2019, El Muñeco Diabólico tiene un origen astuto y más ad-hoc con la situación actual: es un juguete tecnológicamente avanzado diseñado para acompañar a sus dueños, aprender de su alrededores y con la capacidad de controlar otros productos electrónicos similares. Un ensamblador de estos muñecos Buddi decide vengarse del mal trato de sus jefes y le quita todo protocolo de seguridad a uno de ellos. En Estados Unidos, una madre soltera (Aubrey Plaza) tiene la mala suerte de obtener y llevarle ese ‘defectuoso’ modelo a su hijo Andy (Gabriel Bateman). Y así, el muñeco – bautizado como Chucky – hace de todo con tal de mantener feliz su amigo Andy. Eso, por supuesto, incluye matar.

Adaptar el concepto de un muñeco de juguete asesino en el año 2019 no es tarea fácil pero el escritor Tyler Burton Smith hizo un trabajo astuto con el guión, dando pie a una película que comprende la ridiculez de la idea y la complementa con originalidad, humor y mucho gore. El Muñeco Diabólico falla cuando intenta ser seria, pero en general, Chucky provee numerosos momentos de diversión, acompañados de uno que otro susto.

La idea de Inteligencia Artificial siendo el motor detrás de la maldad de Chucky me pareció bien ejecutada, pues el muñeco comienza siendo solo un acompañante pero conforme aprende de su entorno, va intentando cosas cada vez más peligrosas. Hay una genial secuencia en la que Andy y sus amigos están viendo una película slasher de antaño, de esas que verías para cotorrear. Al ver cómo los niños se están riendo de un psicópata masacrando gente en pantalla, Chucky dice: ‘ah, entonces la violencia es divertida, voy a tomar este cuchillo para entretener a mi amigo’. Me encanta esta idea y su ejecución porque estamos hablando de un robot aprendiendo de la conducta humana.

La película tiene muchos clichés del género, por ejemplo temprano en la película vemos a Chucky asesinado a la mascota de la familia, secuencia que por cierto es exagerada e innecesaria. Esto no es spoiler, porque al igual que muchas cosas en El Muñeco Diabólico, este momento es extremadamente predecible al grado de provocar pena ajena. ¿Cómo identificar cuando un escritor con nula creatividad quiere que su villano se vea malvado? Por supuesto, mata a una tierna mascota. 

Y claro, tenemos al niño protagonista que se siente solo y tiene problemas para hacer amigos. No puede faltar la mamá divorciada buscando la aprobación de su hijo, pero sin las herramientas para comunicarse correctamente con él. Ah, y la vieja confiable: el novio de mamá siendo un completo patán. Sí, aquí hay muchos clichés, errores de lógica y absurdos momentos que llegan a sacarte de la película.

Afortunadamente, Mark Hamill hace un trabajo soberbio como la voz de Chucky: su tono es perfecto para entregar líneas robóticas con un toque de inocencia y maldad. Los mejores chistes del filme funcionan gracias a la ejecución de Hamill en este rol. Gabriel Bateman hace un muy buen papel protagónico, Aubrey Plaza (Parks and Recreation) tiene poco que hacer pero lo hace funcionar y tanto Beatrice Kitsos como Marlon Kazadi – interpretando a los vecinos cool de Andy – casi se roban toda escena en donde salen.

El Muñeco Diabólico esconde su ridícula premisa con excelentes chistes, abundante sangre y una vibra ochentera que probablemente te mantenga feliz en la sala de cine. Si todo eso falla, siempre puedes gozar del genial score de Bear McReary y la voz de Mark Hamill entregando hilarantes líneas en los momentos más inesperados.

https://www.youtube.com/watch?v=hNAayqPSKO0

Te recomendamos

Comments

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Síguenos

213,337FansLike
27,800FollowersFollow
11,177FollowersFollow

últimas Noticias

Más vistas

Playlist