Crítica: Klaus (Netflix)

En su debut como director, el animador Sergio Pablos nos trae Klaus, una película animada (para Netflix) sobre el origen del famoso hombre de bata roja que reparte regalos en Navidad. La trama se centra en Jasper, un malcriado e inmaduro joven de familia rica que vive en la conformidad total, rechazando órdenes y procurando nunca esforzarse en sus tareas. Harto de su actitud, el padre de Jasper lo obliga a vivir y trabajar como cartero en Smeerensburg, una remota isla en donde hay mucha nieve y todos se odian a causa de una rivalidad generacional entre clanes.

Para salir de la isla y no perder su herencia, Jasper tiene que entregar 6,000 cartas, tarea que parece imposible dado que el pueblo es literalmente gris: en cuanto llegamos a Smeerensburg vemos los restos de un enorme animal marino, gente transportando un cadáver y no pasa mucho tiempo para que se desate una caótica pelea con armas. Sí, en Klaus hay comedia negra y abunda el cinismo, y creo que esa es la herramienta más importante para que el filme te atrape en su primera mitad, por lo menos como adulto. Cabe aclarar que todo lo que se presenta es en un tono cómico, casi como se haría en un episodio de Animaniacs o Looney Tunes.

Klaus-02

Sin entrar en mucho detalle, Jasper idea un astuto plan para que los infelices niños del pueblo le escriban cartas a un viejo y ermitaño leñador con el objetivo de que éste les envié juguetes. El concepto de que Santa Claus surgió de una tremenda mentira y el chantaje de un joven malcriado para no perder su herencia, me pareció ligeramente perturbador… en un inicio. Como adulto, todo esto es entretenido, pero… comienza a sonar como algo no apto para niños, ¿no? Definitivamente los primeros 30 minutos son ásperos y no estoy convencido de que vayan a cautivar a los pequeños de la familia, pero no temas: a partir de aquí, la historia va evolucionando de manera muy creativa para adentrarse en territorios más lindos y navideños.

Lo que comienza como un relato sobre egoísmo, se convierte en una placentera aventura para enaltecer virtudes como bondad, empatía y gratitud, eventualmente desencadenando en un emotivo final que aunque tiene algunos fallos y demasiado materialismo para mi gusto, es suficiente para ponerle un moño a la historia y enternecer corazones de grandes y chicos.

Klaus-03

Klaus tiene mucha personalidad gracias a la distintiva animación que Sergio Pablos desarrolló en su propio estudio y con la cual intenta rescatar las cualidades tradicionales del arte, creando una mezcla de 2D con 3D a través de un nuevo modelo de iluminación y dibujos hechos a mano. A pesar de que hay elementos CGI, el filme logra recrear nostalgia de clásicas animaciones, generando un look totalmente único e inmersivo. El uso de la paleta de colores es inteligente y cautivador: puedes ver la evolución de la historia reflejada en los colores de la animación; cuando Jasper llega a Smeerensburg, los grises son abundantes, acentuando así la sensación de soledad que el pueblo padece a causa de sus conflictos internos, pero a medida que los actos de bondad comienzan a multiplicarse, los paisajes se van llenando de luz y color, dando una fuerte sensación de vida que no estaba ahí cuando el filme comenzó. 

Aunque creo que el tono de la historia será más apreciado por adultos, aquí hay suficiente entretenimiento para toda la familia, pues Klaus es una película atrevida y creativa que debería ser destacada simplemente por su logro artístico. Si este filme logra generar mucho ruido, no tengo duda de que Netflix le dará un empujón extra para meterse en la carrera por un Oscar a Mejor Película Animada; por su muy ingeniosa trama e innovador estilo de animación, Klaus es – en mi opinión – una merecedora contendiente a la gran presea. 

Te recomendamos

Comments

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Síguenos

210,267FansLike
28,500FollowersFollow
11,184FollowersFollow

últimas Noticias

Más vistas