Ilegales, así se toca el rock n roll, así se alborota la CDMX

Antes de asistir a un concierto de rock en la Ciudad de México es necesario que leas los reglamentos del inmueble donde acudirás a zapatear bien duro. Hay reglas básicas como no entrar con alimento y una que otra marcadas por la historia; no llevar playeras de equipos de fútbol, por ejemplo, o la prohibición de banderas que rebasen equis total de centímetros.

Sí rockea, no rockea

Las promotoras ya se acostumbraron (diría que obsesionaron) con enlistar estas leyes antecedidos por las palabras “sí rockea”, “no rockea”, para ¿hacérselo llamativo a los chavos?

Por ejemplo, sí rockean mochilas de máximo 30 centímetros, cámaras digitales no peofesionales o medicamentos con prescripción médica debidamente autorizada.

No rockea, por otra parte, bebidas, alimentos, llegar hasta la madre por el consumo de sustancias nocivas y perderte el show de Ilegales en El Plaza tras la prohibición de los Lobos (cuerpo de seguridad) a dejarte ingresar hasta que los efectos se te vayan al carajo.

Así se alborota la CDMX

Sí rockea Jorge Martínez tocando la guitarra con 64 años como si tuviese 25 e interpretando con una de las más feroces, rabiosas y empoderadas voces que jamás había escuchado en vivo. Rockea que nunca se le muera el espíritu punk, la mente radical, las ganas de luchar para dejarle un lugar mejor a las futuras generaciones. Rockea que Willy, Jaime y Mike la rompan desde sus respectivas trincheras para entregarnos un ensamble que nos transportó a otro momento de la historia, a los años ochenta.

No rockea que a medio slam te pongas delicado y quieras madrear a medio mundo porque te metieron un zape. Amigues, no rockea que tengas media chela fría en el vaso y lo utilices como proyectil contra tus compañeros de moshpit. Chavxrucxs, les juro que no rockea imitar el acento español y gritarle ‘mamoncete’ a Jorge durante todo el concierto.

Sí rockea estar en la primera fila con tu novia, sí rockea estarse besando y manoseando por debajo de la falda durante todo el concierto, sobre todo en las rolas lentas. Sí rockea llevar a tus chamaquitos, tenerlos todo el tiempo arriba de los hombros y que bailen y pongan cuernitos metaleros todo el tiempo. Tiernísimo.

No rockea iniciar los puñetazos en pleno slam , que salgas con una ceja abierta porque ni sabes pelear, que tengas que irte porque te tiraron al piso y alguien impacto tu rostro con su bota, provocando que la cortada arriba del ojo comience a sangrar sin control.

Así se toca el rock n roll

Sí rockea el setlist de 37 canciones que aventó Ilegales sin detenerse un solo segundo a decirnos «hola, México, cómo estamos está noche!!!!». Obviamente rockea “Tiempos nuevos, tiempos salvajes”, “Todo lo que digáis que somos”, “Hola, mamoncete”, “Suicida”, “Voy al bar”, “Rebelión”, “Ángel exterminador”, “Mi amigo Omar”, “Rebelión”, “Destruye” y las casi cuatro decenas de temas llenos de adrenalina. Claro que rockea, muchísimo, no poder hablar porque tu garganta quedó destrozada luego de cantar muy fuerte.

No rockea ponerte tan pedo que termines durmiendo a un lado de la consola, junto al baño, frente al servicio de bar o en las mesas y que tus amigos, tu novia, tus hermanos, tengan que cuidarte en vez de disfrutar del concierto.

Sí rockea tener la condición física necesaria para resistir todo el concierto en el baile, en los madrazos, en la fiesta y todavía salir corriendo para agarrar el metro. Sí rockea el aguante de Jorge para mamarse un concierto de más de dos horas con una sonrisota en el rostro; baile y baile todo el tiempo; luciendo inmenso, con un semblante de auténtica leyenda, genio como sólo él se sabe.

Gustavo Azem
Gustavo Azem
No tan guapo como Brad Pitt, ni tan simpático como Chespirito.

Te recomendamos

Comments

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Síguenos

160,384FansLike
26,658FollowersFollow
11,291FollowersFollow

últimas Noticias

Playlist

Más vistas