Los 5 Ep’s de la década en la escena oscura mexicana

Continuamos con la lista de 10 Lp’s y 5 Ep’s de la escena oscura mexicana de la década de los 2010 (OJO…efectivamente, la década concluye en 2021; no así la década de los 10’s, los 20’s, los 30’s etc.. Son dos cuentas distintas. Una es la del calendario y otra es la que da nombre a determinado grupo de años. Así los ochentas empiezan en 1980 y terminan en 1989 por el simple hecho de tener un 8 en numerando la decena). A continuación 5 trabajos destacados que influyeron en esta escena oscura mexicana, aunque no todos las bandas pertenezcan a ella, o ya la estén trascendiendo, pero que sin duda han dejado un trazo muy interesante que muchas otras iniciativas (más allá de las musicales) incorporan a su propuesta.

Viejos y nuevos conocidos en la escena oscura mexicana

Illy Bleeding y Los Robotes Trucosos (Madame Records, 2010), Distrito Federal

Un Ep doble que une un pasado y un presente de la escena nacional mexicana y del rock hecho en México, una obra fundamental dentro de un proceso de revisión histórica que termino con una especie de bloqueo en el cuál, como comenta Ricardo Nikolayevsky en el documental Nadie puede vivir con un monstruo (Mendoza, 2015): “Queda todo muy oculto”, refiriéndose a Size y su lugar en la historia de la música contemporánea mexicana. Y de hecho así fue, quién sabe porqué artes, designios, o mala leches de pronto nadie hablaba del grupo conformado por  Jaime Keller (Illy Bleeding), Walter Schmidt (Dennys Sanborns), Carlos Robledo (This Grace) y Alfonso Moctezuma (Dean Stylette).

La revisión arriba mencionada, llevada a cabo por distintas personas desde distintos frentes: el mismo Bleeding, Ali Gua Gua, Mari Mendoza, David Cortés, Carlos B., Horacio B. Rivera, quien esto escribe, y muchas personas más; comienza a finales de la primera década de los 2000 y llega a un punto climático con la publicación del disco perdido de Size, Nadie puede vivir con un monstruo(sí, sí tiene el mismo nombre que el documental) en 2018, teniendo un pinch point tremendo con la salida de este disco el cual tuvo un impacto con la gente indicada, en el momento indicado.

Dicho impacto genera un movimiento en la concepción de Size y en la manera en que se percibe a Illy Blleding y Los Robotes Trucosos (IBYLRT); el primero ya no es sólo un estandarte del punk mexicano de finales de los 70, principios de los 80, sino que se convierte en el del New Wave HOY Post Punk Mexicano de esa época y base del Nü Post Punk Mexicano (o sea, el que se ha desarrollado en los 2010). El segundo se convierte en la semilla principal de la escena Postpunk/Cold Wave contemporánea del DF/CDMX, con apenas un puñado de presentaciones que comienzan a  mediados de 2008 en el Real Under hasta otoño de 2010 en la UAM Azcapotzalco, pasando por una apertura de concierto a The Horrors y una presentación en el Vive Latino como invitados de Los Abominables.

El disco, producido por Illy Bleeding y Juris Tipa, mezclado por estos dos con la colaboración de Adin y martirizado por Nicolás Klau, está compuesto por dos ep’s, el primero reúne 6 canciones de Size reinterpretadas por esta nueva alineación compuesta por Illy Bleeding en las voces, Ian Rodd en la guitarra, Sid Ney (Lantzeta) en las guitarras y coros; y Juris Tipa en el bajo, programaciones y guitarras adicionales. El segundo tiene 6 canciones con las cuales el grupo presentaba su nueva propuesta. Así pues, el abrazo del subterráneo mexicano de la escena oscura mexicana pasada a la contemporánea pero mucho más importante, el concepto de que hay que parase sobre los hombros de gigantes para ver más lejos, sí; pero desde ese punto hay que construir lo nuevo. Todo ello queda impregnado tanto en los músicos invitados Carlos y Victor Robledo en los sintetizadores y violín, respectivamente, Ina Velasco en el cuello y Adin en los feedbacks de guitarra; así como en el diseño de doble portada del disco diseñada por Juris Tipa, maqueteo: Gabriel Juárez con intervención artística de Sandra Barrón. Como bien puede notar, oh lector, el arma secreta del grupo era Juris TIpa; músico de Letonia en donde formo parte del grupo Pasaules Gaisma. 

Con IBYLRT y el hype por el que estaba pasando Size, Bleeding estaba obteniendo una notoriedad muy merecida dentro de la nueva escena oscura mexicana, desafortunadamente su muerte ocurre a días de la presentación del disco. Como en muchos casos, su deceso catapultó su estatus, com el de Size, a un nivel mítico y le dio muchos oídos más a su obra. Curiosamente, ese no fue el único paralelo con la historia del rock que Bleeding tuvo; así como la casi nada concurrida presentación de los Sex Pistols en el Lesser Free Trade Hall de Manchester en la que entre los pocos asistentes estuvieron los abridores Buzzcocs, futuros integrantes de José Division, The Smiths y los fundadores de Factory Records, IBYLRT dieron un pequeño concierto (toquín) en donde tuvieron como abridores a The Dragulas y como asistentes a futuros  integrantes de futuras bandas que dieron y dan la nota en la escena postpunk/coldwave, miembros de Hoffen, Rhythmus 43, y del proyecto El arte de los ruidos entre otros quienes ya coreaban las nuevas creaciones del grupo.

La presentación del disco, con Los Robotes Trucosos y la voz grabada de Bleeding, ocurrió en el Teatro-Bar El Hábito, la concurrencia contó con casi el mismo público y con la presencia de personalidades seminales de la escena como El Abulón, el Capitán Pijama, Ariane Pellicer, The Hollow Kid entre muchos otros.

Este disco despide el pasado y abre la puerta para que una nueva oleada (sobre todo  pero no exclusivamente) de bandas postpunk/cold wave que generaría la que es sin duda, la década plateada de la escena oscura mexicana, pues la sacaría (por lo menos a una parte) de ese cáncer de la endogámia en donde se había mantenido inamovible.

Sencillos: El diablo en el cuerpo, Impossible.

Fotos del grupo: Eli Acosta.

The Dragulas – Le Pop Dangereaux vol.V #Nostalgiaporelfuturo (Discos Intolerancia, 2017)

dragulas

2017 es un punto alto para la nueva generación de bandas de las escena oscura mexicana ya denominada postpunk (por lo menos desde un punto de vista general en la CDMX, pues el particular se pierde en etiquetas: cold wave, dark wave, “ay güeiv”…algo similar paso hace 20 años cuando no nos poníamos de acuerdo si éramos dark, góticos, darks o goth, en fin). Alto porque muchos proyectos que se fueron gestando en la primera mitad de la década se consagraron; otros se desbandaron pero como hidra generaron otras cabezas y, más importante; varios entregaron una obra (en algunos casos, la primera) que fue una pieza angular de lo que se iba a generar en ese segundo lustro de la década de los 2010. Este año aparecieron grandes trabajos discográficos como los de Cruz de Navajas, Mementut o Red Ulalume, pero una obra a resaltar de ese año fue el tercer trabajo en estudio de The Dragulas, Le Pop Dangereaux vol.V

El grupo no entra, precisamente,  en la descripción contemporánea ni del primer revival post punk, ni en la segunda; vaya mucho menos en la del cold wave y son todo mucho menos oscuros. Sin embargo, son, precisamente, un grupo que emula todos esos sonidos de los ochenta en sus varios planos de discurso; musical, escénico, gráfico, etc. Patinando siempre desde la delgada línea del “fusil” hasta la creación “original”. En este contexto, la banda decide hacer un homenaje a varias de sus influencias principales mexicanas sin caer en cover ramplón tipo Rock-en-tu-idioma-sinfónico-Matute o en todos los clichés que ya se han mencionado del llamado nicho postpunk/coldwave (PP/C) nacional; más bien a través de la apropiación, reescritura y reinterpretación de obras y discurso paramusical de grupos como Size con “La cabellera de Berenice”; Syntoma con “Perdidos en el espacio”; El escuadrón del ritmo con “Excesos”; Los agentes secretos con “Loco, poco a poco”; y Silueta Pálida con “El paso del tiempo”.

Todos ellos grupos ¿New Wave? que abrieron brecha en la incipiente escena de rock nacional de principios de la década de los 80 y que afortunadamente, muchas bandas del PP/C manifiestan tener como base para el diseño de su discurso sonoro/musica. Así pues, la idea de este trabajo es “acercarse al pasado yendo al subterráneo y rescatando trabajos poco conocidos, sepultados por la historia oficial del rock e importantes de recuperar por los vínculos que permiten establecer con la actualidad: lejos de una lectura nostálgica, se trata de un reconocimiento que permite avanzar” (Cortés, 13/12/2017).

Cada una de las canciones del disco recibe un trato siento sonoro novedoso sin dejar a un lado el sonido característico de la banda (ni las mezclas, que muchos consideran blasfemas, con otras obras atemporales que, de todas maneras, pertenecen al imaginario musical de la ciudad de México), el objetivo de The Dragulas no era revitalizar la era sino hacerla contemporánea empleando elementos originales como actuales. La producción quedó a cargo de Alex Eisenring quien no sólo produjo sus propios discos en Syntoma, sino también el sencillo de “El diablo en el cuerpo/ La cabellera de Berenice” (1984) de Size. De esta manera, The Dragulas asienta la coherencia sonora en su discurso y, de cierta manera, colabora con Eisenring para dar continuidad a un ciclo creativo, quien incluye en el Ep remites a cada una de las canciones mostrando su faceta  musical contemporánea.

El disco cuenta con la colaboración en los arreglos como en la interpretación tanto de miembros originales de dichas bandas como Walter Schmidt, Carlos y Victor Robledo, Carlos Vivanco y al mismo Alex Eisenring; así como con la de miembros de bandas de otras generaciones como The Hollow Kid (Hueco) de la llamada vieja guardia oscura; y a Sydney Robote (Los Robotes) y Anna Utopian (Rhythmus 23) de la escena post punk/cold wave; generando así el super grupo synth pop Glam Guiñol. Este se extendió en escena con la participación de Carlos García (Silueta Pálida), Humberto Álvarez (MCC), Alfonso André (en su versión de Las Insólitas Imágenes de Aurora), Poncho Figueroa  (Santa Sabina), Ricardo Lassala (Ansia), Hari Sama (Eurídice) y Cristi Moreno (Descartes a Kant).

En Le Pop Dangereaux no hay una lluvia de colores (como en los otros discos de The Dragulas), pero el disco es una obra fehaciente de como una banda no darkie, goth o come se quiera llamar puede generar un discurso de diferentes tonalidades de oscuridad enlazando de manera hábil, coherente y sublime el pasado, presente y futuro de la escena del rock mexicano.

Sencillos: Todo el disco.

Diseño: Rodrigo Pérez Grovas y José Hernández Riwes. Fotografías: Bolivar Hope. Diseño de logo: Verena Rodríguez. Vestuario: The Dragulas bajo la dirección de Walter Schmidt e Illy Bleeding

I Can Fly – Oceans Beyond Earth (Independiente, 2018) Edo de Mex

I Can Fly es una banda enfundada en el sonido del primer revival postpunk; aquella que ocurrió en la primera década del nuevo milenio y se colocó en el mainstream inmediatamente; no así en la segunda que es en donde el nicho oscuro de la CDMX está estacionado. Tanto así que el gran “pero” que surge al escucharlos es que “suenan a Interpol”…ahora bien, después de llevar la palma a la cara (muy en sentido del meme de Picard) ante tal juicio uno debe de pensar: ¿Qué banda no suena a qué otra?; el mismo Interpol es parte de un revival; incluso, si nos vamos más atrás el gran PERO a Bauhaus por parte de la prensa especializada inglesa (NME, Melody Maker, Record Mirror) que, además, nunca gustó de ellos era “que sonaba demasiado”, o bien,  “que era un fusil descarado” de Bowie (v. Shirley, 1998).

Evidentemente a la distancia este tipo de juicios poco importan e incluso son absurdos. A lo largo de este escrito (y del anterior, el de los 10 Lp’s) se ha hecho el apunte de que el rasgo menos afortunado del nicho postpunk/coldwave nacional e internacional es la calca directa de sonido que resulta en una carencia de voz propia, no es el caso de I Can Fly, y mucho menos de esta segunda entrega “larga” (independientemente de que sea un ep, OJO 1: la anterior también lo fue. Es quizá el signo de los tiempos desarrollado por un grupo cuyos integrantes han crecido en la era de las plataformas digitales). 

Oceans Beyond Earth a pesar de ser un Ep, corre varios riesgos y los resuelve con gran decoro. El primero es que juega un poco con el concepto de disco conceptual. Haciendo un pequeño paréntesis es justo mencionar que un Ep o Lp son obras que recolectan canciones sueltas (sencillos) y, en muchos casos, sus lados b. Los sencillos pueden considerarse una minificción o un cuento. Un disco conceptual hila las canciones bajo un tema para desarrollar un concepto o una historia; puede considerarse una novela. Entonces, un Ep, con estas características podría considerarse una especie de novela corta.

Así pues, este disco de I Can Fly desarrolla el tema del viaje espacial empleando la analogía que substituye el espacio sideral con el océano. Se puede decir que (sin saber o plenamente conscientes) abordan el tema-personaje del Space Cadet explorado en el rock anglosajón por Barrett, Bolan, Bowie, Waters (entre otros) y en México por Size, Fobia, Porter, Hueco (también entre otros); pero a diferencia de estos últimos I Can Fly presenta 5 cortes contenidos en una obra en donde encontramos una introducción “Intro”, que evoca la apertura de “Astronomy Domine” de Pink Floyd con sus voces fantasmales emulando una transmisión por radio de onda corta; y una coda que cierra el disco a la manera (OJO 2: dice “a la manera” no es una comparación) de grandes obras como el Pepper de The Beatles, Ziggy Stardust de Bowie, o Tommy de The Who. Esto es, después de la euforia de las 4 canciones que llevan el relato y sus emociones a puntos alegres, sórdidos y melancólicos.

“Oceans Beyond Earth” se presenta como desahogo/conclusión reflexivo (acentuado con una guitarra acústica) para, una vez establecido el sentimiento (enmarcado en la espera/esperanza: “I’m waiting” dicen las primeras palabras de la estrofa) retomar un ritmo vibrante que cierra el discurso. En otras palabras es un disco muy inteligente. No novela, novela corta

Otro de los riesgos es presentar una obra equilibrada en el texto sonoro/musical que sacrifica la vitalidad y tremenda energía que el grupo genera en sus presentaciones en vivo para enriquecer la sutileza del texto grabado, lo cual logra con creces. Quizá el único punto en contra es el de la lírica en inglés. Producido por ellos mismos y grabado en Maquiladora Studio, Oceans Beyond Earth es un disco que puede disfrutarse mucho y deja asomar lo que la banda puede generar a futuro para convertirse en una de las mejores propuestas de la escena oscura mexicana y la escena del rock en general, demostrando que las referencias sonoras son simples herramientas que van delineando una identidad propia próxima a hacerse contundente.

Sencillos: Oceans Beyond Earth

Imagen en portada: European Space Agency

Emilio Revolver – Revlover (We Are One Records, 2018) CDMX

En esta entrega y la anterior sobre la escena oscura mexicana se ha comentado sobre los lugares comunes de la escena de la CDMX y la tremenda imitación/calca de sonido de la mayoría de los grupos que la conforman; tanto que muchas veces es difícil hacer la diferencia entre una propuesta y otra. Emilio Revolver, poeta, académico investigador, gestor, que además forma parte del combo musical Fan Club, presenta Revolver, primer producto de su proyecto personal con el que se aleja del cliché inglés y se aproxima mucho más, en la base de su obra, a Devo, The Yellow Magic Orchestra o a Gary Numan…pero siendo un poco más exquisito incluso llega a sonar a los que Slava Tsukerman, Brenda I. Hutchinson y Clive Smith generaron para la bandas sonora de Liquid Sky (Tsukerman, 1982).

Hay para quien el disco suena muy electropunk, no obstante haciendo una escucha más puntillosa se pueden percibir ecos de NIN o Aphex Twin en el texto sonoro. La estética sonora no requiere que la voz de Emilio sea armónica sino más bien neutra, pero, nuevamente se nota que, evita caer en el lugar común de lo miren-que-bien-me.sale-lo-joy-divisioniano-debería-mejor-hacer-un-grupo-tributo; así como en la engañosa interpretación en inglés, tan socorrida por el nicho.

El disco fue grabado y mezclado por Carlos Millán en Somus, la edición y masterizacióncorrió a cargo de Juan Carlos Flores en We are one Records y la producción fue de Emilio Revólver, Carlos Millán y Juan Carlos Flores.

El Ep plantea también un nuevo recurso en cuanto al formato físico, se enfoca en generar un booklet media carta que carece de un cd. Esto puede leerse de dos maneras, regresar a la dinámica de que el escucha (activo, no pasivo) vuelva a prestar atención a la parte gráfica del texto que está siendo desplazada (y casi despechada) por los hábitos que generan las plataformas digitales…y que de alguna manera se perdió (un poco) con el cambio del Lp al CD, aunque este último también fuera rico en este plano nuca fue lo mismo.

Para muchos, era un placer pasar horas y horas hurgando las texturas e información que una portada, contra portada y funda interior brindaban. Esta es una de las intenciones de Revolver, si la tecnología ha hecho inútil (para muchos) un CD, un Lp o un KCT se debe enfatizar la parte metamúsical/sonora del disco, sin entrar en conflicto con el formato digital (gracias, código QR). La otra manera de leer esta iniciativa es la de tener en las manos un arte objeto que complemente el discurso de su creador.

Sencillos: 1 de julio, Noche y Neblina.

Diseño: Alejandra Guerrero y Santiago Robles. Ilustraciones: Rodrigo Alarcón, Diego Álvarez, Alfredo Borboa, Julián Cicero, Alejandra Guerrero, Enrique Landrave y Santiago Robles.

The Dark Star Calling – The Wasteland Wanderer (Independiente, 2018) CDMX

Mario Del Rio es un músico muy experimentado que ha formado parte de varias bandas de la escena oscura mexicana, en específico de la ciudad de México; RIP Rapunzel, Obliviom Requiem, Erzsebeth y ha colaborado con combos como E.V.O.L. y ÜBON; nunca como huesero sino proponiendo activamente como creativo en todas ellas; por eso no es de extrañarse que ahora que lanza su proyecto personal esté muy bien definido.

The Wasteland Wanderer grabado, mezclado y masterizado por Mario en TheDarkStarCalling Music Productions es un Ep de cinco canciones; “Shadow of Your Love”, “To Lose Something You’ve  Never Had”, “Burning Grace”, “Not Alone” y una versión acústica de la penúltima. Del Río explota, de manera elegante, una rama de la escena que, en tiempos recientes, casi no ha sido explorada; aquella conformada por The Cult, Fields of the Nephilnim  (que algunos clasifican como gótico sureño) pero que de pronto deambula en los terrenos de The Mission. El Hard Rock que coquetea con diversas capas de oscuridad tanto en su sonido, como en su lírica que el autor ha definido como “rock post-apocalíptico”.

Las canciones del disco se equilibran entre lo energético  eléctrico y lo sutil acústico que desarrollan pasajes exuberantes como íntimos. La voz de Mario consolida las melodías de la lírica con texturas graves sin caer en el cliché gótico ni post punk y gracias a ello se desprende un furor primigenio muy refrescante para la escena oscura contemporánea.

Aunque el disco tiene sólo un par de años, ha tenido un impacto internacional importante, tanto en Latinoamérica como en el norte del continente, y en varios países Europeos. En este sentido se entiende que las letras de The Dark Star Calling sean en inglés, pues el grupo logra generar un sonido absolutamente inserto en dicho Canon Musical y seguramente se irá colando a los oídos del el gran público que pertenece a dicha esfera sin hacer a un lado el eje marcado por los locales especializados de la escena oscura de la Ciudad de México.

Sencillos: Shadow of Your Love, To Lose Something You’ve Never Had

Diseño de arte: Tehani Farr.

José Hernández
En 1995 forma Hueco, uno de los grupos de rock más importantes de la escena oscura mexicana, y en 2007 The Dragulas, grupo seminal Tecno-Cabaret de la escena Mexi-pop. Fue miembro del comité de logística del colectivo Sepriente Sobre Ruedas y de La Orden del Cister, colectivo de la escena oscura mexicana. Fue coordinador del cineclub de Letras Inglesas "A salto de imágenes" y ha impartido cursos y talleres de análisis cinematográfico en diversas universidades, así como e la Fundación para las Letras Mexicanas. Recientemente desarrolló el proyecto Rock Manada que apoya con Discos Intolerancia y la Universidad autónoma Metropolitana-Azcapotzalco a bandas de rock y pop emergentes formadas por estudiantes de la misma UAM.

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Comments

  1. “Intro”, que evoca la apertura de “Astronomy Domine” de Pink Floyd que malas referencias i can fly suena mas a motorama que otra cosa :/

    Manchester en la que entre los pocos asistentes estuvieron los abridores Buzzcocs (mal escrito), futuros integrantes de José Division(jose jose tributo), The Smiths

    pùras comparaciones y todas muy erroneas 🙁

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