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Guerra de Likes o los estereotipos que permean el cine mexicano

Ah Guerra de Likes, lo que llegó a Amazon el mes de marzo y de la cual me tardé bastante en realizar una reseña, y no por desidia o procrastinación, más bien porque seguía lidiando con todo lo que conlleva criticar al cine mexicano, ese que mantiene a flote a la industria nacional para que podamos tener filmes como Huachicolero, Esto no es Berlín o La Camarista.

Basta con ver una sola ocasión la Guerra de Likes para saber qué es lo que sí se debe hacer y qué es lo que raya en la exageración al momento de realizar una cinta de comedia en México. Sin importar si se trata de Yalitza Aparicio, Angélica Aragón o de Regina Blandón y Ludwika Paleta quien la protagonice.

Sí, es complicado criticar esta cinta, especialmente porque hay tantas cosas que no se sabe por dónde empezar. Pero empecemos por lo que parece ser la peor apuesta en Guerra de Likes, los estereotipos. BTW, nada que ver con el libro del mismo nombre pero sí algo parecida al capítulo de la Rosa de Guadalupe.

Foto: Prime Video.

Que si la gordita cachonda super sensual y sexual, que si la influencer que sólo vive para postear pero su familia se derrumba a pedazos y ni tiempo tiene para atenderla, que si la godín que fue traumatizada en la niñez y reniega de la tecnología porque es ñoña y “chapada a la antigua”, uy, no olvidemos al jefe de la agencia publicitaria hiper hipster que sólo vive de campañas que generen likes y no representen un contenido formal como tal.

Ah, tampoco debemos dejar de lado a la ama de casa que también es secretaria pero igual el perro fiel de la señora de las Lomas aunque sea tratada en ocasiones con la punta del pie, o aquel policía medio nacón que está interesado en impartir justicia pero con unos pesos puede doblar las manos. Sí, está mal criticar con estereotipos pero así también lo hacen en Guerra de Likes.

Y es que, en defensa de la directora Maria Ripoll, esta película en sí trata de visualizar todo lo que está mal en la actualidad mundial, que si los estereotipos, que si nos la vivimos en el celular y redes sociales, que no tenemos ya tiempo para entablar una conversación sin caer en el “pásame tu face”. También de lo que pueden sufrir los y las influencers y cómo el mundo ha cambiado que preferimos una publicación que nos genere una reacción con el dedo a realmente pensar en el tema que aborda.

Todo, todo puesto en la mesa para hacerlo y sin embargo, decidieron irse por la fácil, el chiste barato, la burla escueta, el caer en personajes que ya hemos visto un sin fin de ocasiones en No Manches Frida, Mirreyes vs Godinez, o incluso, en la trilogía de la Abuela con Susana Alexander. Y obvio, con artistas que si bien se quejan que el público los tiene encasillados en un papel, repiten el mismo argumentando que es trabajo.

Foto: Captura de Prime Video.

*Cabe aclarar que no tengo nada en contra de las actrices y actores que aquí participan, en esta H. revista varios somos mega fans y pensamos que ellas salvarán la industria y cambiarán la forma en que el cine comercial en México se desarrolla pero…*

Sí, es chamba, se aprecia y respeta ese punto, pero no puedes ir por la vida diciendo “pinchi gente no supera a Bibi” cuando caes en lo mismo. Sí, te estoy hablando a ti Regina Blandón porque el papel de Raquel así fue, una Bibi P. Luche combinada con Angie y Michelle, de Cindy La Regia y Mirreyes vs Godinez, respectivamente, aderezado tal vez con tu forma de ser en Twitter que es lo destacable.

Sé que no es tu culpa totalmente en la interpretación, para eso existe una directora, pero sí en continuar aceptando papeles que son muy, muy parecidos. Y sí, conozco tu calidad actoral en teatro, pero seamos sinceros, apenas el 30% de la CDMX va al teatro y la mayoría de ese porcentaje no sale de A Oscuras Me Da Risa y el Tenorio Cómico. Así que el cine es lo que más te pone en el imaginario colectivo.

Mismo caso para Michelle Rodríguez, el papel que realiza va por la misma línea que el interpretado en la serie 40 Y 20. La propia Ludwika Paleta, quien también actúa en Guerra de Likes en el papel de Cecy, una whitexican (porque no hay otra forma de describirlo) que tiene su baño de pueblo aunque le faltó la foto con la pobretona pa presumir, goooooeeeeee.

Y Héctor Jiménez, el mejor amigo de Nacho Libre, rebajado a ser el segundón del segundón con el mismo argumento que tal vez las actrices arriba mencionadas utilizaron, chamba es chamba. Lastimosamente, como lo mencionamos renglones antes, se requiere de este tipo de películas para tener mejores papeles, para hacer mejor cine mexicano.

Fuera de eso, Guerra de Likes es otra cinta más para ver cuando cocinas o poner de sonido ambiente porque es lenta, sosa, con chistes burdos y la peor escena de lluvia jamás vista en el cine nacional, y por momentos, parece que las actuaciones fueron para salir del paso, porque ni empatía, ni rechazo, ni siquiera pena te logran hacer sentir.

El tema que aborda, la adicción a las redes sociales y un poco el bullying en la niñez/adolescencia, daba para mucho más, quizá un enfoque diferente, que pusiera a reflexionar al público y no un simple “más vida, menos likes”, que es como cuando tienes depresión y la mayoría te dice “échale ganas, mijo”.

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