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Helloween, la inquebrantable unión de las calabazas

Pioneros de todo un subgénero, influencia de decenas de aspirantes a músico en todo el mundo y con casi 40 años de historia, no hay nada que detenga a Helloween, la banda más representativa del power metal. Ahora tras reunirse junto a sus viejos colegas, Kai Hansen y Michael Kiske para una gira mundial, es momento de verlos nuevamente en estudio con su dieciseisava placa de estudio, disponible a partir del 18 de junio vía Nuclear Blast.

Para conocer más sobre el material y varias anécdotas jocosas sobre su historia, hablamos con el guitarrista Michael Weikath, fundador del grupo, hasta su hogar en la isla de Tenerife, a unos kilómetros de la región del Sahara Occidental.

Han pasado algunos años desde la reunión con Kai Hansen y Michael Kiske en tour pero, ¿cómo fue en el estudio?

Tuvimos la pre producción en noviembre del 2019 cuando todos se encontraban en Hamburgo y pudiesen estar en el estudio casi siempre. Nos tomó mucho tiempo componer, realizar los arreglos, los ritmos, todo. Ahí creamos la esencia de lo que sería el disco. Fue un proceso muy estresante y laborioso, pero fue propuesto por Kai Hansen quien quiso hacerlo así.

De ahí ahondamos en cada detalle, cuidamos mucho cada canción esta vez y nos preguntábamos cosas como ‘¿esta parte es muy larga? ¿Esta es la afinación correcta? ¿Podemos usar esta estructura?’. Después, cada uno grabó por separado. Kai tiene su propio ingeniero desde que grabó su álbum solista XXX, Sascha grabó guitarras con Charlie al sur de Alemania. Todo lo hicimos cada quien por su cuenta, es algo que hemos estado haciendo desde los discos anteriores.

Aunque suene romántico o emocionante asumir que estamos todos juntos en un solo cuarto, ya no es el caso en una producción así de grande. Cada uno de nosotros vive en otra ciudad y Charlie recibe todo por internet para darle forma. Pero la pre producción que pudimos compartir juntos nos divirtió mucho, era algo muy libre. A pesar de que nos conocemos de tantos años, nos sorprendimos por aprender cosas nuevas de los demás. La pasamos increíble“.

¿Por qué Michael Kiske no contribuyó a la composición de los temas?

No lo sé, algo por ahí se perdió durante el camino porque había dicho que contribuiría con algo. Pero sé que tiene la cabeza bien puesta en escribir material acústico para un disco solista que está preparando. Si yo fuese Michael Kiske, habría estado muy ocupado en eso y habría sido una situación nueva para mi. Él también ha estado viajando mucho incluso desde antes del tour para conocer mejor a Andi Deris (actual vocalista de Helloween). Pasaron mucho tiempo juntos ensayando, sabiendo que iba a cantar él, que cantarían Andi y Kai y como se unirían. Hay muchos arreglos, armonías y coros… Mucho por hacer para solo un Michael Kiske.

Como habrán escuchado ya en los sencillos, lo hizo excelente. Necesitaba concentrarse en eso, en lugar de saturarse. Si hubiese tenido ideas de componer algo de heavy metal o algo que se acoplara al disco, seguro lo habría hecho, solo que estaba demasiado ocupado. ¡Oh, además se estaba mudando al norte de Alemania!

Aunque bueno, igual yo estuve ocupado con los demos, al igual que Andi, quien ya tenía 50 canciones listas al terminar el tour. ¡Varias de ellas terminaron plasmadas en el disco!

¿Has hablado con Andi Deris para conocer su sentir de compartir micrófonos con Kai y Michael?

“Sé que han tenido varias reuniones y pláticas, incluso con Dennis Ward quien ahora es coproductor del disco y fue bajista de Pink Cream 69 (antigua banda de Andi Seris) y Unisonic (proyecto de Hansen y Kiske). Entonces tiene un gran conocimiento de todos los involucrados, incluso tocó el bajo en la canción de ‘Robot King’ para este disco porque se llevó muy bien con Markus (Grosskopf) y ambos me pidieron que tocara en uno de los temas que compuse.

Dennis tenía muchas ideas para coros y dirección para cada voz. Marcaba las letras con distintos colores para indicarle a cada uno donde debía cantar. Después les preguntaba en cual parte se sentían más cómodos o si tenían alguna idea. Vino a la isla para grabar los demos de Michael Kiske pero fueron de una gran calidad que podían usarse, aunque tenían sus detalles que necesitaban arreglarse.

Es interesante cuando tienes todas las estructuras para revisar las armonías y ver quien hizo en cada parte. ¡Hay una enorme cantidad de detalles! Todo fue hecho de forma muy amistosa.

Si no supiera en lo que estoy metido me habría fugado. Si me preguntaran, ‘¿Te gustaría hacer el siguiente disco de Helloween?’, diría no, gracias”.

Ahora entiendo entiendo porque les tomó seis años lanzar un nuevo álbum.

El concepto en si inició al final del tour, con el concierto de Rock in Río. A mediados de abril nos reunimos en Hamburgo con todos los demos que habíamos hecho desde entonces“.

La portada está llena de símbolos referentes al pasado de la banda, ¿podrías contarme de ello?

Consultamos con tres artistas la portada aunque nosotros tuvimos el control desde el inicio. Cada uno tuvo sus sugerencias: Andi Deris pidió que estuvieran las siete llaves en alguna parte. Después, uno de los artistas tuvo la idea del derrumbe en ángulo. En ediciones especiales, puede verse por completo el paisaje y tiene un montón de detalles. Incluso alguien me dijo que Dr. Stein está pero no pude encontrarlo por ninguna parte. Pueden checar todas las versiones en el sitio de Nuclear Blast que están disponibles“.

A estas alturas, ¿qué es lo qué más has disfrutado del Pumpkins United Tour?

El gran éxito que obtuvimos. Cuando empezamos los shows, los fans estaban muy emocionados. Siempre veíamos como en las primeras filas algunos lloraban, ¡no podían controlarse! Hubo muchos momentos que involucraron a todos los asistentes, fue mágico, divino hasta cierto punto. En cuando las luces, el sonido, todo estaba listo, algo especial ocurría y fue en todos los conciertos. Sentimos que hicimos algo importante y tal vez, es como si un poder mayor estuviera ahí apoyándonos.

Basicamente en un tour así todo puede salir mal pero no fue así, se volvió inimaginable. Cuando fuimos a Wacken, lo cual fue grabado para DVD y Blu Ray, fue uno de los mejores momentos. Hemos tenido grandes giras con bandas como Iron Maiden, Stratovarius, Judas Priest… El punto más alto fue como en Rock in Río cuando nos vieron 260 mil personas. No sabemos como superar eso pero a su vez, le añade emoción al disco que acabamos de hacer.

El siguiente año seguirá la gira, espero que por alguna intervención divina la situación actual mejore. Ya estamos pensando en que canciones incluir en los conciertos y algunas que estamos por ensayar“.

Cuando presentaron el Pumpkins United Tour en México, fue junto a Kreator y Arch Enemy, dos bandas totalmente opuestas a ustedes. ¿Qué opinas de ambos actos?

Son bandas super profesionales. En algún momento tuvimos la duda de si los fans no quedarían agotados después de tres bandas tan pesadas en un solo lugar y querrían irse a casa antes de que terminará. Nosotros salimos después de Arch Enemy, que dejaron mucha energía en la gente. Cada banda se presentó como si fuese un concierto individual, sabían bien como dirigirse a sus seguidores. Quizá quedaron exhaustos…

Es momento de las preguntas nostálgicas sobre la carrera de Helloween. En Master of the Rings, uno de los bonus track incluidos fue “I Stole Your Love”, un cover a KISS. ¿Te consideras muy fan?

Claro que sí, desde siempre. Aún tengo el primer disco de Alive! que me prestó Kai Hansen en 1984… ¡Nunca se lo devolví! Él debe tenerlo en cassette o CD. Desde entonces somos muy fans. Igual cuando compré el Alive II, recuerdo que una chica con la que salía, ya no quiso salir conmigo solo por comprarlo… Así es la gente.

Soy fan de Paul Stanley, creo que es un gran compositor y un excelente intérprete. Para Andi Seris sé que también es uno de sus grandes ídolos“.

En el disco Rabbit Don’t Come Easy, Mikkey Dee de Mötorhead grabó la batería. ¿Qué recuerdos tienes de ello?

Vive al sur de Tenerife donde yo me encuentro, aunque no he tenido la oportunidad de verlo por aquí. Es un hombre de familia, por ello no nos hemos podido conocer tanto. En el estudio, tuvo que aprender todo casi de inmediato todas las canciones. Eran muchas cosas para su cuerpo y mente en tan poco tiempo. ¡Y lo hizo en tiempo récord! Nunca había visto algo tan genial como cuando lo vi detrás de esa batería. Tenía mucho poder, todo lo que pudieses esperar de un baterista así.

Habíamos atravesado por un momento problemático y teníamos que terminar de grabar la batería: él lo hizo como un maestro. Y en este disco habían arreglos distintos como en ‘Nothing To Say’ que tenía una parte de reggae. Él jamás había tocado reggae y tuvo unos minutos para escuchar las pistas y ensayar el ritmo. Fue maravilloso.

Pasamos un gran tiempo, no quise pedirle más porque fue demasiado esa vez“.

The Time of the Oath es un álbum conceptual interesante sobre Nostradamus y algunos fragmentos de Goethe. ¿En algún punto les gustaría lanzar otro disco del estilo?

El problema del álbum conceptual es que te confinas en un tema en particular y te obligas a que todo esté conectado a ese idea. Nosotros disfrutamos la variedad que podemos plasmar en un disco sin atarnos a un concepto. Incluso los discos de Keepers tienen algo de ello algo disperso.

Cuando hicimos The Time Of The Oath, Markus dijo que era genial pero en el futuro debíamos seguir con los temas de manera más libre, sin tanto trabajo porque debes pensar cuidadosamente que encaja en el concepto.

Es un estrés y problemas que a veces son innecesarios. Como decir que tenemos posibilidad de lanzar un álbum triple… Ok, gracias, nos tomará dos años y medio. Pero hay que tomar en consideración que los últimos discos de Helloween también han sido los más largos de nuestra carrera en comparación a los primeros. Eso habla de todo el empeño que estamos poniendo a la música nueva”.

Finalmente una pregunta random: en Japón, ustedes lanzaron dos antologías especialmente hechas para karaoke. ¿Cómo se dieron estas producciones?

En aquella época, no sé ahora, los japoneses amaban ir a bares donde había equipos multimedia y tenían micrófonos donde la gente podía ir a cantar karaoke. De repente, hubo una demanda de los fans por allá para que lanzáramos versiones que pudiesen cantar ellos, porque era parte de su cultura. En varias partes del mundo lo aman pero allá es muy particular. ¡De hecho tomó un buen rato hacer esos arreglos sin voces!

Hay mucha gente a la que le gusta, para mi es extraño pero a algunos les gusta jugar a ser un cantante tan bien o mal como puedan serlo“.

Michael Weikath en la Arena CDMX. Foto: Pólvora.

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