Por ley, se prohíben películas dobladas al español en salas mexicanas

El 16 de febrero, la Cámara de Diputados llevó a cabo su votación para la reforma al artículo 8 de la Ley Federal de Cinematografía, aprobada con 443 votos a favor y una abstención. Aprobada por el ejecutivo y publicada en el Diario Oficial de la Federación el 22 de marzo, entra en vigor bajo la bandera de inclusión hacia las personas con discapacidades auditivas, la prohibición de exhibir películas dobladas al español en salas cinematográficas nacionales, salvo aquellas de carácter infantil o documentales educativos. En adelante, todas las cintas deberán llevar subtítulos, incluso aquellas habladas en español. Y aunque miles celebraron la medida, para variar, sin hacer conciencia que los extremos de nada sirven, quedan muchas aristas sin definir hacia la industria del doblaje, distribución y público en general.

Se trata de derribar barreras que impiden a las personas con discapacidad, en este caso la auditiva, a gozar plenamente de las distintas expresiones artísticas y culturales, como lo es el cine“, mencionó en comunicado el diputado Sergio Mayer, uno de los mayores partidarios a la norma, en apariencia benéfica para un sector pero aprobada sin medir las consecuencias generales.

Cuando el proyecto se presentó hace unos meses, la propuesta inicial promovía un sano equilibrio del 50% de exhibición para películas subtituladas y el otro 50% para aquellos títulos doblados al español; sonaba como un excelente modelo de distribución. En decenas de complejos de todo el país, la opción de ver una cinta en idioma original era inexistente. Pero ahora, más allá de expandir el abanico de ofertas en salas, estamos ante un golpe más para las moribundas salas de cines.

La realidad es que un público muy grande, solo asiste a las funciones dobladas al español. Motivos son muchos: desde la simple pereza de leer, fenómenos interesantes como el fanatismo hacia algunos actores de doblaje (siempre ameno escuchar a Mario Castañeda como Bruce Willis o Jim Carrey) o el otro lado de la moneda: aquellos con problemas visuales que no pueden leer subtítulos, como es el caso de la gran mayoría de los adultos mayores. ¿Para ellos no existen barreras para disfrutar una tarde de entretenimiento, diputado Mayer?

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Sergio Mayer / Diputado, bailarín, cantante y actor

Hasta lo que no comes te hace daño

En México, existe un esnobismo alrededor de los subtítulos y un insistente malinchismo de generalizar el doblaje como una mediocridad. Traducciones buenas o malas siempre habrá, pero nos negamos a ver que desde hace muchos años, existen espacios para ver películas en su idioma original (al menos en la Ciudad de México) esparcidos en diversos puntos: desde Buenavista, pasando por la Cineteca Nacional y el circuito alternativo y hasta Perisur. Y digo, de los complejos comerciales con mayor afluencia, de 15 salas donde se exhibían Avengers, al menos cinco estaban subtituladas.

La gente ve el doblaje como un mal a erradicar cuando en realidad, se convirtió en una opción. Antes del Tratado de Libre Comercio, ver el cine en español era prácticamente la única forma de consumirlo y muchos olvidan ser parte de aquella generación donde hasta los créditos se doblaban (“con las actuaciones de…”). Pero ahora, no nos damos cuenta de lo afortunados que somos de ver, leer y escuchar todo como nos plazca. Si no quieres ver una serie, película o hasta jugar un videojuego en español, está perfecto. La cuestión es, ¿por qué limitar las preferencias de los demás? Los subtítulos tampoco son perfectos, quítense ese romanticismo de la cabeza. Solo vean alguna película al azar en Netflix o Amazon para comprobarlo.

Con estas decisiones, queda en evidencia el futuro de las plataformas de streaming como el principal medio de consumo, también sin dar conciencia de lo efímeras que son. Que fácil es tener todo al alcance de un click pero una vez que tu película o serie favorita salga del catálogo, desapareció para siempre o hasta que otra empresa tenga la voluntad de revivirla y el ciclo se repetirá por siempre. Ah, pero los que siguen comprando DVDs y Blu Rays son unos maniáticos…

gente bluerays

Si no lo veo, no está pasando

Muchos abogan que se exageran los efectos de la reforma al artículo 8 de la Ley Federal de Cinematografía. “Todo seguirá igual con la industria del doblaje porque están las plataformas y DVDs”, comentan los más ingenuos aprendices de Andrea Legarreta. ¡Quisiera tener ese mismo optimismo! ¿En serio creen que las distribuidoras optarían por invertir en doblaje para lanzamientos caseros cuándo se lo podrían ahorrar? Poco a poco veremos personajes del gremio que levantarán su voz contra estas medidas habrá que apoyarlas pues sea de nuestro agrado o no, es un trabajo digno que beneficia no solo a actores, sino traductores, ingenieros de audio y estudios.

De nueva cuenta estamos ante una reforma “de buenas intenciones” pero sin soluciones, otra vez en pleno escenario de la pandemia. Otra vez a darle todo a las plataformas de streaming sin analizar que hasta la saturación de las mismas, es otra burbuja que algún día explotará. Ay de mi México…

Mario Valencia
Escribo de terror, tomo fotos, edito videos y así. Me gusta el metal, el bailongo a todo darks y ser la señora de los gatos.

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