Cine
El Esquema Fenicio, una de las películas más divertidas de Wes Anderson
Wes Anderson está de regreso con El Esquema Fenicio, comedia criminal protagonizada por Benicio del Toro
A dos años del trabajo que más ha dividido a sus fans, Asteroid City y tras haber ganado su primer Oscar por la adaptación realizada a su autor fetiche, Roald Dahl, en The Wonderful Story of Henry Sugar, Wes Anderson está de regreso con El Esquema Fenicio, uno de sus argumentos más ambiciosos que lo lleva a explorar el lado de la comedia criminal junto a un maravilloso elenco encabezado por Benicio del Toro, Mia Threapleton y Michael Cera.
De sus trabajos post Moonrise Kingdom, esta es la comedia más desenfada y negra que ha realizado, una trama que parte del cinismo y frialdad de su protagonista hacia un reencuentro familiar, un retrato tierno sobre la humanización que logra cambiar la vida entera de un hombre a partir de sus virtudes y defectos pero, muy importante, sin perder la esencia de quien eres. Todo esto envuelto por supuesto, en una de las estéticas más emblemáticas del siglo XXI aunque Anderson, ya comienza a caer en sus propios clichés. No deja de ser una fotografía hermosa, eso sí.

“Te rompes, pero no te quiebras”: De qué va El Esquema Fenicio
Zsa-zsa Korda es una entidad casi inmortal, uno de los empresarios y traficantes, más odiados del mundo por sus agresivas tácticas de negocio. Tras sufrir un intento de asesinato, decide darle un giro a su vida al designar a su única hija, la hermana Liesl, como heredera de su vasta fortuna. Para asegurar la transición, emprenden una odisea junto con el tutor de Korda, un entomólogo noruego llamado Bjorn, para llevar a cabo la obra más importante de su vida pero si quieren conseguirlo, deberán abordar a cada uno de sus socios para sustentar la viabilidad de esta opus magna.
A partir del collage que forman sus elencos de ensueño, el director entrega una de sus piezas más memorables. ¿Quién, sino solo él, podría darse el lujo de tener a Tom Hanks y Bryan Cranston solo para una escena, una de las más memorables que haya dirigido su carrera de tres décadas?
Con El Esquema Fenicio, Anderson mezcla bien los elementos de cine de espionaje e intriga criminal en su universo de personajes inadaptados en busca de su lugar en el mundo. Lo conseguido por Benicio del Toro es soberbio, la mejor actuación que le he visto por encima de su cruzada de venganza en Sicario o su atormentado retrato de 21 gramos. Precisamente la seriedad que le caracteriza en cada rol es utilizada a su favor para dar un efecto cómico brutal, apoyado sobre la química con Threapleton.

Sobre ella no hay más que darle todas las flores posibles: en total imagen y semejanza de una Anna Karina, la actriz encariña desde el primer instante bajo esta idea de pureza llena de reflexión. No es el ser pura como un estandarte de superioridad moral, sino de empatía, de entender las necesidades del otro que al final, iluminan la relación que lleva con su padre para darle una redención a los crímenes que ha cometido toda su vida.
Esta evolución se plasma en una serie de secuencias oníricas de revelaciones religiosas, un monólogo interno existencialista que juega con lo divino que transmiten una sensación similar al coro griego visto en Poderosa Afrodita de Woody Allen. Hasta F. Murray Abraham en el rol de juez se hace presente, este universo de lo celestial es brillante.
Sin embargo, la verdad sea dicha. Es un hecho que el autor se encuentra en una tremenda zona de confort en su lenguaje y estilo de producción. Aunque Alexandre Desplat se encuentra formidable con una partitura llena de matices direccionados hacia el suspenso y su primera colaboración con el fotógrafo francés Bruno Delbonnel es un logro más a su obsesión simétrica (esta vez, en gran uso del desenfoque y los segundos planos), el problema es cuando estas decisiones chocan en contra del ritmo de la película.
Ejemplo de ello es la inclusión de Scarlett Johansson y la sosa secuencia que comparte. Salvo un par de risas por ahí, realmente no contribuye nada al desarrollo de la historia. Bien pudo ser omitida, se nota que en ese caso, el hombre estuvo enamorado de su idea de verla nuevamente a cuadro. Ahí 10 minutos que cae la película innecesariamente.
El Esquema Fenicio es una obligada, da gusto ver la lealtad de un director hacia su sello y llevar sus inquietudes a escenarios distintos. Pocos autores, más siendo norteamericano, se siguen dando el lujo de tener una línea tan marcada en el cine de estudio. Por ahí leí comentarios acerca de que la película sobre explica demasiado ciertas cosas pero lo encuentro como parte de la comedia y caricaturización que hace de estos elaborados thrillers políticos. De lo contrario, no serían tan efectivas las efímeras apariciones de tantas estrellas como ha sido en practicamente toda su filmografía. O el grupo terrorista de ese país que terminan siendo aliados.
Es una obra maestra del humor seco y elegante, una narrativa ágil que corre entre sus ingeniosos diálogos, un humor a la vieja escuela que funciona y emociona verse de nuevo en pantalla. Pocos son los momentos que no ameritan una carcajada. Corre a verla aunque no esperes mucha innovación, obviamente. Ya nunca logrará superar El Gran Hotel Budapest y dudo sea su objetivo. Mientras Wes Anderson siga entregando historias con personajes tan entrañables y una construcción tan minuciosa, es lo importante. Agradecidos deberíamos estar.
