Reseñas Discos
Violet Grohl debuta fuerte con Be Sweet To Me, un disco cargado de alma grungera
La historia de Violet Grohl en la escena musical es bastante corta, de pronto supimos bien de ella el año pasado cuando hizo un tema homenaje a David Lynch con “What’s Heaven Without You”, esto en el primer aniversario luctuoso del director de cine.
Pero poco a poco empezó a dar más noticias. Se supo que había tenido contacto ya con una disquera y que su padre, Dave Grohl no sabía mucho de su música, lo cual, también fue una sorpresa para él.

Pero mientras más se hacía ruido con esta chica de ojos claros, también reconoció ser una ‘nepo baby’, que sin su apellido la historia sería diferente, que tendría que haber recorrido lo que la mayoría hace y muchas veces, no consigue. También pidió que antes de juzgar su música solo por su apellido (te caiga bien o mal su papá) la escucharas y decidieras si tenía o no madera para seguir en la escena.
“Obviamente, las puertas están abiertas por mi apellido. No es algo que vaya a ocultar o decir ‘no, ¡trabajé mucho para esto!, ¡Chicos, no deberían decir eso!, ¡Eso me hiere!’. No me importa, realmente. Lo he escuchado desde que tengo 13 años. Llámame Nepo Baby, me da igual. Solo espero que eventualmente la gente me dé una oportunidad… Ven a verme tocar. Escucha mi música y luego decide por ti si merezco o no esta carrera”, fue lo que dijo Violet para The Forty Five.

Be Sweet To Me, el album debut de Violet Grohl
Empezó a sacar unos sencillos y de ahí ya supimos que trae una influencia bien directa de bandas del grunge y alternativas de los años 90, hay cosas de Garbage, PJ Harvey, The Breeders, Hole, Veruca Salt y The Smashing Pumpkins y un sinfín de bandas con las que su padre compartió alguna vez.
Hoy ya tenemos libre su primer disco Be Sweet To Me. Uno que de entrada podemos decirte que trae buenos momentos, tiene su estilo muy marcado y que si hubiera salido en la escena de Seattle de hace 20-30 años no tendría tantos ojos buscando su caída o glorificándola solo para quedar bien con su padre.
Violet Grohl tiene su onda, desaliñada, grungera, un poco ‘vale madre’ con todo lo que significa ser hija del exbaterista de Nirvana y líder de Foo Fighters. Pero si dejamos a un lado su árbol genealógico nos topamos con un disco muy sencillo pero contundente, con buenos ganchos y que ondea en el rock alternativo como mayor virtud. Además, de que canta bonito, tampoco se esfuerza ni hace gritos que no le van, es muy audible, repetible y que haría buen combo con artistas como Bully o Kay Flay.
Dos temas que son “THUM” y “Applefish” corresponden a ser sus primeras canciones públicas, las cuales solo estaban disponibles en Bandcamp hace tiempo, agregándolas a este álbum que tiene en total 11 tracks. De esos temas iniciales, la única que no entró al disco fue “Nausea”, una que había grabado con su padre.
Be Sweet To Me es un álbum relativamente corto, así que puedes echártelo sin problema en una media hora, muy parejo en su mezcla, por lo que no se te hará de altibajos y ahí radica mucho que funcione. Cuando un tema a medio tempo podría bajarte el ánimo, se recarga al siguiente track. Eso sí, las últimas dos canciones son la parte más floja; de esas que no estarás repitiendo mucho.
Los tracks que recomiendo ampliamente son “THUM”, “595” con una vibra muy Garbage, “Applefish” donde se nota que Violet se devoraba la música de PJ Harvey desde niña y los dos mejores tracks, “Bug In A Cake” y “Last Day I Loved You”. Si hay algo que también rescato de este proyecto inicial, es que todo lo ve como un gran filme setentero, tanto en los visuales como en videos oficiales, metiendo algunas referencias personales como el ir a la casa de la abuela por mucho tiempo y ese amor adolescente, que viene acompañado por cierta melancolía.
Be Sweet To Me tiene su encanto, y si algo le caería bien es alejarse por completo de Dave Grohl y los Foo Fighters, no por ser la banda de la hija del cantante debe ser la ‘banda invitada’ a una gira mundial. Hay otros caminos, al final de cuentas, las puertas ya se abrieron.
