Cine
Supergirl, esta vez falló el buen ojo de James Gunn
Bajo el nuevo mandato de DC con James Gunn, llega la primera piedra en el camino, Supergirl, una película sin alma y llena de repeticiones.
Ya vimos Supergirl, la nueva entrega de los estudios DC que bien conocemos por tener icónicos héroes como Batman y Superman; sin embargo, para nadie es mentira que, a diferencia de su principal rival, Marvel, DC Comics las ha pasado difíciles en su aventura por la pantalla grande.
Y es que, entre malas ejecuciones y, sobre todo, querer parecerse muchísimo a la fórmula MCU, DC ha caído de repente en baches donde sus películas no sobresalen ni en cuestión de acción, ni en la historia y mucho menos en sus personajes.
Que cabe señalar que vaya que es difícil hacer que un superhéroe no conecte con una audiencia, pero créanme, DC con Supergirl no lo logra. Y no, no es problema de la actriz que la protagoniza, es simplemente que el personaje, como lo interpretan, no es para nada destacable.

De esto va Supergirl
Kara Zor-El (Milly Alcock) es la prima de Clark Kent, o mejor conocido como Superman (David Corenswet), en el planeta Tierra Ambos son enviados, ya que su planeta se extinguio.
En esta historia, Clark llegó muchísimo tiempo antes que Kara, por lo que le tocó darle la bienvenida y tratar de ayudarla a adaptarse a este planeta; sin embargo, Kara jamás conectó con este lugar, es por ello que se la pasa dando el rol por toda la galaxia para poder subsanar el dolor de haber perdido a sus seres queridos en Krypton.
El pedo se complica cuando unos malandros que acaban de asaltar a un artesano de armas roban la nave de Kara y hieren de gravedad a Krypto, el súper perro de Supergirl. Por lo que se ve obligada a juntar fuerzas con Ruthye (Eve Ridley), hija del artesano, para ejercer justicia y poder salvar a Krypto también.
En el camino se toparán un par de veces con Lobo (Jason Momoa), quien es un cazarecompensas que, por azares del destino, también termina en la cacería a Krem (Matthias Schoenaerts), el líder de los gandules que provocaron todo el desmadre.

Lo bueno de la película
Es difícil creerle en ocasiones a Jason Momoa; no dudo que sea un tipazo, pero sus papeles son difíciles de digerir; sin embargo, en esta ocasión podría asegurar que su personaje hace unas buenas intervenciones y goza de buena conexión con la audiencia.
Los “flashbacks” a los orígenes de Kara están bastante buenos y sí dejan en claro alguna que otra acción de Supergirl, tras los lamentables acontecimientos de Krypton.
Lo malo de Supergirl
Sin duda alguna, lo peor de Supergirl es la misma Supergirl; simplemente no logras conectar con el personaje.
Siempre enojada, todo sobre una línea, no hay contrastes; de repente, en el clímax, ya se las cree todas. Definitivamente, no hay un momento en donde no te estreses de verla “enojadita” todo el tiempo, siendo que tiene una gran motivación al querer salvar a Krypto.
Dirían los expertos: “No hay rango” simplemente, o está enojada, o está herida, o está pegando.
Y es que no exagero cuando les digo que en tres escenas de acción la fórmula es exactamente la misma: la niña está en problemas, hieren a Kara, pasa un deus ex machina y vámonos a la siguiente escena.

Conclusión
Simplemente la puedo describir como altamente aburrida, sin ganas de volverla a ver; incluso Wonder Woman tenía más historia que esta. Claro está, que es mucho mejor que bodrios como Ant-Man 3 o Capitana Marvel, pero sin duda es una película que no brilla por sí sola, ya que las mejores escenas las protagonizan Lobo, Clark o Krypto.
Absolutamente dominguera para la programación de Canal 5. Puedes lanzarte a ver Supergirl este mismo fin de semana (25 de junio) al cine de tu preferencia, pero eso sí, te advierto que no es lo que esperábamos.
Aunque debo destacar que el trabajo de marketing es excelente, pocas producciones provocan tanto hype previo a la cinta, que claro que se sacó un 10 Warner en todo el marketing y publicidad.
