Pólvora Live
El adiós de Ozzy Osbourne y Black Sabbath, así fue la despedida en Birmingham entre homenajes y grandes invitados
Íconos del rock y metal se unieron en un festival inolvidable, celebrando el legado de los padres del metal
Una jornada épica de rock y metal culminó hoy en una despedida inolvidable para los titanes Black Sabbath y su icónico vocalista Ozzy Osbourne. El escenario fue testigo de un desfile de leyendas que, a través de potentes interpretaciones, rindieron tributo a la banda que forjó el heavy metal.
Desde los primeros acordes, la energía resultó palpable. Bandas de la talla de Metallica, Guns N’ Roses, Slayer, Tool, Gojira, Alice in Chains, Lamb of God, Halestorm, Anthrax, Rival Sons y Mastodon se unieron para celebrar el legado de Sabbath, cada una aportando su propio estilo a las canciones que marcaron generaciones.
Un Desfile de Estrellas y Poderosos Covers
El día comenzó con Mastodon, quienes con “Black Tongue” y “Blood and Thunder” prepararon el terreno antes de entregar el primer cover de Black Sabbath de la jornada: una poderosa versión de “Supernaut” que contó con la participación especial de Mario Duplantier, Danny Carey y Eloy Casagrande. Rival Sons mantuvo la intensidad con “Do Your Worst” y “Secret”, cerrando su set con una contundente interpretación de “Electric Funeral”.
Anthrax ofreció un set breve pero impactante, sin olvidar su clásico “Indians” y una versión pesada de “Into the Void”. Por su parte, Halestorm cautivó a la audiencia con “Love Bites (So Do I)” y “Rain Your Blood on Me”, y rindió homenaje a Ozzy Osbourne con un poderoso cover de “Perry Mason”. Lamb of God desató el caos con “Laid to Rest” y “Redneck”, y encendió el pit con una arrolladora versión de “Children of the Grave” de Black Sabbath.
Alice in Chains trajo sus clásicos “Man in the Box” y “Would?”, además de una fiel ejecución de “Fairies Wear Boots”. Gojira no defraudó, entregando “Stranded”, “Silvera”, “Mea culpa” y una emotiva “Under the Sun” de Black Sabbath.
Supergrupos y Momentos Inolvidables
Uno de los puntos álgidos de la jornada fueron los supergrupos. El primero incluyó la participación de Lzzy Hale, David Draiman, YUNGBLUD, Jake E. Lee, Nuno Bettencourt, David Ellefson, Mike Bordin, Adam Wakeman, Scott Ian y II de Sleep Token. Este ensamble magistral interpretó temas de Black Sabbath y Ozzy Osbourne como “The Ultimate Sin”, “Sweet Leaf”, “Believer”, “Changes”, “Shot in the Dark”, y una sorprendente versión en video de “Mr. Crowley” con Jack Black.
El segundo supergrupo, bautizado como el “Momento Mix 106.5”, reunió a Billy Corgan, Tom Morello, Papa Perpetua V de Ghost, Sammy Hagar, Chad Smith, Steven Tyler, Nuno Bettencourt, KK Downing, Adam Jones, Rudy Sarzo, Danny Carey y Adam Wakeman. Juntos, hicieron vibrar al público con un explosivo mix de “Breaking the Law”, “Snowblind”, “Flying High Again”, “Rock Candy”, “Bark at the Moon”, “The Train Kept A-Rollin'”, “Walk This Way” y “Whole Lotta Love”.
Tool demostró su maestría con “Forty Six & 2” y “Ænema”, y rindió su tributo a Sabbath con “Hand of Doom”. Slayer no se quedó atrás, ofreciendo un set contundente con “Disciple”, “War Ensemble”, “South of Heaven”, “Raining Blood”, “Angel of Death”, y una brutal “Wicked World” de Black Sabbath.
Guns N’ Roses armaron una fiesta con “Welcome to the Jungle” y “Paradise City”, pero también honraron a Black Sabbath con sentidas interpretaciones de “It’s Alright”, “Never Say Die”, “Junior’s Eyes” y “Sabbath Bloody Sabbath”.
Finalmente, Metallica cerró la noche con broche de oro. Además de sus infaltables “Creeping Death”, “For Whom the Bell Tolls”, “Battery” y “Master of Puppets”, la banda deslumbró con “Hole in the Sky” y “Johnny Blade” de Black Sabbath, consolidando una noche épica de despedida y celebración.
El adiós de Ozzy osbourne y Black Sabbath
La noche alcanzó su punto álgido con la esperada aparición de Ozzy Osbourne. Sentado en su icónico trono, el Príncipe de las Tinieblas ofreció una actuación emotiva que transportó a la multitud a través de su incomparable trayectoria.
La gran estrella interpretó clásicos de su carrera en solitario como “I Don’t Know“, la enigmática “Mr. Crowley“, la poderosa “Suicide Solution“, la conmovedora “Mama, I’m Coming Home” y, por supuesto, la electrizante “Crazy Train“. Cada nota resonó con la fuerza de su legado, demostrando por qué sigue siendo una figura insustituible en el rock.
Ozzy, postrado en su trono como el Príncipe de las Tinieblas que es, armó tremendo concierto en su despedida junto a los amigos que conoce desde la adolescencia. La alineación contó con Tony Iommi que se ve entero, Bill Ward que retachó a sus aposentos detrás de la batería y Geezer Butler, siempre exacto.
Siempre sobrios, con un ligero sabor agridulce por la salud de Ozzy, pero un momento histórico es lo que ocurrió en Villa Park. Esos chicos de Birmingham que trabajaron en fábricas (ahí Iommi tuvo su accidente en la mano que lo obligó a cambiar su forma de tocar y crear ese sonido único) se hizo memoria a ritmo de “War Pigs”, “N.I.B”, “Iron Man”, “Paranoid”.
La jornada fue un testamento al impacto duradero de Black Sabbath y Ozzy Osbourne en la música, dejando claro que su legado resonará por muchas generaciones más. ¿Qué momento de esta jornada épica te hubiera gustado vivir?
