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Cine

Atrapado Robando, una loca comedia de acción rebelde y salvajemente punk

Darren Aronofsky juega a ser Guy Ritchie en Atrapado Robando, adaptación de una novela que tiene balazos, risas y hasta un gato en medio de una urbe muy punk

AJ Navarro

Publicado

el

Atrapado Robando
3.5 Reviewer
Calificación

Si existe un cineasta que ha sabido entregar una variedad de géneros en sus filmes, ese es Darren Aronofsky. Ahora, con Atrapado Robando, le entra a la comedia de acción, mostrando que también puede tener un sentido del humor aunque sea bastante retorcido. Tomando como base el libro de Chalrie Huston, nos entrega un relato que se siente completamente diferente al director salvo por una situación: la locura de la urbe neoyorquina que lo rodea.

De que trata Atrapado Robando

Hank Thompson (Austin Butler) era un fenómeno del béisbol en la preparatoria que ya no puede jugar, pero en general, su vida en el Lower East Side de Brooklyn es bastante tranquila. Tiene una chica estupenda (Zoë Kravitz), es mesero en un antro y su equipo favorito está en racha. Pero cuando su vecino punk-rock, Russ (Matt Smith) le pide que cuide de su gato durante unos días, se verá atrapado en medio de un conflicto que involucra a gángsters amenazadores, policías corruptos y hasta rabinos violentos. Mientras Hank intenta eludir sus malas intenciones, tendrá que emplear todas sus habilidades para mantenerse con vida y saber qué es lo que están buscando… ya que ni él lo sabe.

Algo pasa con Atrapado Robando que resulta sorprendente y, por momentos, no tan bien ejecutado. Y es que Darren Aronofsky dirige por primera vez algo meramente divertido y sin mayor pretensión que revivir la locura de una urbe que conoce muy bien. Asimismo, es notorio que el relato tiene un tono y forma muy similar a las primeras cintas de Guy Ritchie, teniendo lo bueno de Juegos, Trampas y Armas Humeantes (1998) como algunos pecados dignos de la fallida Rocknrolla (2008).

A pesar de esos detalles, el guion, escrito por el mismo novelista Huston, nos ofrece una gama de personajes bastante interesantes que, como el mismo guion y la cinta, de repente son brillantes y en otros momentos, son bastante malos. Regina King, por ejemplo, sale de su habitual papel para ofrecer a una agente corrompida bastante convincente. Ni qué decir de Zoë Kravitz, cuyo breve papel demuestra porqué es uno de los talentos jóvenes a seguir en estos tiempos. Incluso ver a Matt Smith por fin ser aprovechado en Hollywood como este punketo salvaje británico y vale madres resulta gratificante para la locura de este filme.

La locura del Brooklyn de finales de los 90 es retratada por Aronofsky en Atrapado Robando. Foto: Sony Pictures
La locura del Brooklyn de finales de los 90 es retratada por Aronofsky en Atrapado Robando. Foto: Sony Pictures

El eslabón más flojo de este ensamble, tristemente, radica en Benito Martínez Ocasio, mejor conocido como Bad Bunny, que sigue empeñado en hacer una carrera de actuación pero que le falta muchísimo por recorrer y estudiar. Su gángster resulta bastante risible y con un acento impostado innecesario, siendo uno de los puntos negativos. Afortunadamente, sale poco y el estelar es Austin Butler, que poco a poco va demostrando tener el carisma y la fuerza actoral de un James Dean del nuevo milenio, pero que corre el riesgo de estancarse en esos papeles de rebelde sin causa.

Otro de los puntos destacados es la banda sonora de Rob Simonsen, con quien Aronofksy trabajó en la aplaudida cinta La Ballena. Aquí, los acordes y la composición van acorde al ritmo frenético de la cinta, misma que se complementa con la participación de la banda post punk Idles. Los británicos-irlandeses le imprimen ese toque de rebeldía y suciedad innata a la comedia negra de Atrapado Robando, marcando además el debut de ellos ayudando a crear la música de un largometraje.

Ni que decir de la estética, que es donde Darren Aronofsky explota su lado neoyorquino. A pesar de que la cinta es claramente influenciada por otras locuras que suceden en las calles de esta urbe mundial, especialmente por After Hours (1985) de Martin Scorsese, el cineasta detrás de Réquiem por un Sueño hace una gran mancuerna con su director de fotografía, Matthew Libatique, otro oriundo de Nueva York y constante colaborador del cineasta desde su ópera prima. Entre ambos, logran captar un mundo sucio en una época donde los mayores problemas eran la infidelidad del presidente o el miedo al milenio.

Bad Bunny es uno de los rivales que persigue a Austin Butler en Atrapado Robando. Foto: Sony Pictures
Bad Bunny es uno de los rivales que persigue a Austin Butler en Atrapado Robando. Foto: Sony Pictures

Y es que Atrapado Robando, más allá de servir como un vehículo de mero entretenimiento, también oculta una carta de amor a la ciudad y los rumbos tan familiares para Aronofsky, mismos que ha visitado en su filmografía previamente. El poder ver la imagen de las Torres Gemelas insertadas en el filme le da un sentimiento de postal andando en donde la violencia, la corrupción y la anarquía en contra del sistema le da las armas a Hank para salir avante, aunque pareciera tener todo en contra.

Esa naturaleza inocente es captada por Butler de forma natural en Atrapado Robando. Es simplemente un tipo que ha caído en desgracia por las malas decisiones que ha tomado en su vida y que no ha enfrentado el vivir las consecuencias de las mismas. Es inherentemente bueno, pero no deja de meter la pata y esa vulnerabilidad crea una conexión con la audiencia que lo apoya a él y su gato acompañante, mientras él busca una extraña redención por todo lo que ha hecho.

Butler y su habilidad de ser un rebelde sin causa, al lado del gato protagonizan Atrapado Robando. Foto: Sony Pictures
Butler y su habilidad de ser un rebelde sin causa, al lado del gato protagonizan Atrapado Robando. Foto: Sony Pictures

Atrapado Robando entonces se erige como otro ejercicio arriesgado por parte de Aronofsky, que gracias a su sentido de aventura sabe mantener su esencia estética incluso en uno de sus ejercicios más simples narrativamente hablando. Aunque, como Hank, ha metido la pata en algunos de esos intentos, es grato saber que al menos sabe aún divertirse y lo hace con creces en esta historia que resulta ser una loca comedia de acción rebelde y salvajemente punk.

Comunicólogo, amante del cine, la música y todo lo que sea cultura. Forjando una carrera en el medio desde 2018 a la fecha. Colaborador en varios espacios, consciente de que un gran poder conlleva una gran responsabilidad.

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