Conecte con nosotros

Pólvora Live

Plastilina Mosh en La Maraka: rocanrol entre mesas

Avatar photo

Publicado

el

plastilina mosh 2025

No había entrado antes a La Maraka, un lugar de ambiente bien antaño que me sorprende apenas piso su pista general, con un montón de mesas y sillas donde el finísimo público de la Plastilina Mosh disfrutará del concierto que han estado esperando por un par de meses.

Ha sido un año muy productivo para la banda de Nuevo León. En menos de un año ya pisaron cuatro veces la Ciudad de México. Primero en el Teatro Metropólitan, luego en el Pepsi Center, se pasaron al House Of Vans y ahora recetan un set lleno de grandes hits en la avenida Eugenia.

De pronto me siento en el cuarto de mi abuelo viendo Humor Es Los Comediantes, con Carlos Eduardo Rico y Teo González saliendo a dar su speech entre mesas, gente de trajes cervezas y cigarros. Eran otros tiempos, podías fumar hasta en un hospital si se te daba la pinche gana.

Así ligo un centro de espectáculos de esta calaña en mi cabeza. Como una noche de cena con el Coque Muñiz. Me sorprende de banditas bien densas hayan venido a tocar entre cubetazos de chela fea y que se va calentando con el paso de los temas.

Comenzó la acción, llegó la Plastilina Mosh

Pero Rosso y Jonaz dicen que ya tenían un ratote queriendo tocar en este tugurio al que nomás le faltan las ficheras ofreciendo tragos de alcohol barato, los guaruras de gafa oscura sacando borrachos y la música de la Sonora Santanera reventando las bocinas a ritmo de “La Boa“. Carajo, que la escena de mi mente tiene más ambiente que esta noche.

De pronto una morra de pelos rojos intenta levantarse y bailar bien puesta un rolón como lo es “Enzo“, pero se topa con el gandul de su acompañante pidiéndole que tome asiento porque la mesa de atrás ya se queja de que no los deja ver. Triste, por no decir lamentable. Pero toda la noche, esa chavilla cargó con la revolución del baile sobre la espalda. Cargó la diversión de la zona VIP en los hombros hasta que convenció a todo el mundo de ponerse de pie.

Es que no hay otra forma de disfrutar el pop rock electrónico. “Peligroso Pop” no se puede coreografiar en sillas de metal frío, “La Nalguita” no te hace mover las patas por debajo del mantel de poliéster ya bien sucio de chamoy de micheladas, salsa de alitas BBQ y grasa de tus papas a la francesa.

Es así como debía terminar. Entre camaradas. Con la pandilla chocando mientras intentan entonar “Mr P. Mosh” de una manera coherente, o tirando sus peores pasos de baile a ritmo de “Millionaire“, queriendo moverse como robots, pero dándose grasa bien tiesos al puro estilo de Aleks Syntek. Ahhhhhhhhhhh, se les oía gritas con los cuernitos mal puestos en la mano izquierda.

Después de todo, no fue una jornada tan mala en La Maraka. No sé si es el lugar ideal para el rocanrol, pero al menos está abierto, resiste e invita a los rocanroleros mexicanos a cotorrear. Mientras continúe en pie, habrá siempre un lugar seguro para venir a escuchar música en vivo. Chido one.

Periodista musical egresado de la UNAM; ahora editor SEO, reportero y fotógrafo de esta H. revista digital, con más de siete años en el mundo de las notas, reseñas y opiniones de la industria musical. Interesado cien por cien en la búsqueda de nuevos sonidos, tendencias y datos históricos.

Haga clic para comentar

Deja una Respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *