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Entrevista con The Adicts: “Éramos jóvenes, pobres y enojados. No había futuro, eso era real”

The Adicts estuvieron en méxico diciendo “Adiós Amigos” y platicamos con Monkey y Pete Dee sobre toda esta aventura que arrancó en 1975 y que los ha hecho íconos del punk rock.

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The Adicts en su último concierto en México / Foto: Andre Dulché

Pocas bandas en la escena actual pueden celebrar casi 50 años de haberse formado, este es el caso de The Adicts, cuyo secreto para mantenerse juntos es:Porque nos amamos. No sé, es difícil decirlo, no hay una fórmula mágica, ¿sabes? Es solo… porque somos una buena banda. Básicamente, tenemos buenas canciones, creamos buenos conciertos. Y es algo que la gente siempre quiere ver, escuchar. Nos mantiene amándonos, sanos y despiertos a veces. Siempre despiertos”, comenta Pete Dee (guitarrista). Debido a su gira de aniversario y posiblemente la última que den fuera de Inglaterra platicamos con él y también con el vocalista, Keith “Monkey” Warren.

The Adicts en su último concierto en México / Foto: Andre Dulché
The Adicts en su último concierto en México / Foto: Andre Dulché

The Adicts y su inspiración en la obra distópica de La Naranja Mecánica

La primera banda con la que incursionaron en el mundo de la música fue The Afterbirth, luego como The Pinz. Así que nos remontamos a esa época para que nos contaran cuál fue la razón de empezar una banda:

Obviamente fue el punk rock, sin eso hubiéramos sido muy diferentes. Éramos jóvenes, pobres y enojados. Había ancianos, pobres y enojados. Sin trabajo, sin futuro, realmente eso era real. El gobierno era malo, no había futuro para nosotros. Realmente no había nada, ¿verdad? Pero comparado, ahora todos los gobiernos están geniales ahora. Así que formamos una banda, conectamos una bola de carga y dijimos: ‘No nos gusta nada’”, recuerda Pete.

The Adicts en su último concierto en México / Foto: Andre Dulché
The Adicts en su último concierto en México / Foto: Andre Dulché

En 1977 adoptaron su nombre actual y desarrollaron su distintiva estética “droog” inspirada en La Naranja Mecánica (novela original de Anthony Burgess que fue llevada al cine por Stanley Kubrick), a lo que Monkey recuerda:

“Bueno, leí el libro. Viví en ese mundo y mezclamos todo, desde Beethoven y Rossini, porque siempre fuimos grandes fanáticos de la música clásica también. Tomamos mucha textura y color del libro, de la influencia y obviamente la actitud, este tipo de mundo distópico de los adolescentes, porque recuerda que el personaje principal, Alex, solo tenía 14 años en el libro, así que es algo con lo que nosotros, como adolescentes, podíamos identificarnos. Mucho de lo que tomamos prestado de La Naranja Mecánica es más de la película que del libro, debido a las imágenes, el aspecto druida es específicamente de la película, no del libro”.

A lo que Pete agrega: “Sí, y mi cumpleaños es el mismo día que el de Beethoven, así que ahí está. Y la primera persona que responda a la pregunta de cuándo fue el cumpleaños de Beethoven, recibirá un regalo gratis de The Adicts”.

The Adicts en su último concierto en México / Foto: Andre Dulché
The Adicts en su último concierto en México / Foto: Andre Dulché

Sin duda, una de las cosas más característica de los ingleses es su look, el cual es completado por el maquillaje que utilizan: “De nuevo la inspiración y la influencia están ahí de La Naranja Mecánica. Así que tomamos pequeñas piezas de todas partes, pero, en realidad, la cara está diseñada para cada miembro de la banda en ese momento, y la dibujaron ahí. Está todo ahí. Pero sí, es decir, nunca sabes qué va a pasar cuando empiezas a experimentar y a tener ideas. Y ha funcionado y ha evolucionado. No sé por qué conecta con la gente, pero lo hace y ha sido… bueno. Una bendición y una maldición, supongo”.

“No creo que haya habido otra misión que la de salir y divertirse, y mientras sigamos haciéndolo… la misión es seguir en marcha”.

The Adicts en su último concierto en México / Foto: Andre Dulché
The Adicts en su último concierto en México / Foto: Andre Dulché

Recuerdos del primer show…

Dice el dicho que recordar es vivir, por eso les preguntamos si recuerda cmo fue su primer show. Monkey recordó que “Dimos un par de conciertos como otra banda, la misma gente, pero con otro nombre. Pero sí, recuerdo… de hecho, recuerdo algunos de los primeros conciertos mucho más vívidamente que los de los últimos 20 años, porque creo que estos son los momentos cruciales de la vida. Se graban en tu corazón, en tu sangre, ¿sabes? Te hacen ser quién eres”.

Y Pete se enfocó en contarnos como era la escena en esos años: “Era bastante difícil en aquel entonces dar conciertos. Al mundo no le gustaba el punk. Lo odiaban. Nos odiaban. Creo que a Kid le dieron una paliza esa noche, ¿no? Pero la primera noche la pasamos bien. Todos nos emborrachamos, y sí, fue divertido.

El primer concierto… el primer concierto de The Adicts fue en Merseyside, Ipswich. No nos gustaba ahí, así que conseguimos un buen grupo de seguidores locales, y cogimos un autobús para ir a otras ciudades. Eso nos ayudó mucho”.

The Adicts en su último concierto en México / Foto: Andre Dulché
The Adicts en su último concierto en México / Foto: Andre Dulché

Canciones que resumen a la banda de punk rock

Con tantos discos y canciones que han creado les preguntamos qué canciones son las que consideran más representativas o que los definen, además añadieron sobre cómo escogen las canciones para su setlist:

Pete: “Es difícil decirlo, pero creo que las más populares, las más solicitadas y las más cantadas son “Viva La Revolution”, “Joker in the Pack” y, supongo, la más popular, como “Steamroller”. Las que realmente nos identifican como banda, si tuvieras que elegir una o dos canciones, serían esas, pero tenemos un catálogo tan diverso… Hay muchísimas canciones. Tenemos canciones que nos gustaría tocar. Nos gustaría tocarlas, pero no van a funcionar bien, porque solo tenemos un tiempo limitado. Pero hemos incluido algunas canciones que nos encantan, como “Go Genie, Go” y “Angel””.

Monkey: “Me gustaría tocar cualquier tema de los dos primeros álbumes, la verdad, y hay muchas que sabemos que probablemente no hemos tocado en 34 años. De hecho, esta noche tocaremos una canción que no está en ninguno de nuestros álbumes, y no la hemos tocado desde 1979 o 1980, pero de alguna manera volvió al repertorio, así que ahora tocamos esta canción llamada “Don’t Exploit Me”, era un demo, así que tocaremos uno de las primeras canciones que grabamos”.

Pete: “Es política, pero musicalmente es poderosa, así que encaja en el repertorio. Nos tomamos mucho tiempo y cuidado crear un setlist, en cuanto a qué canción va en cada lugar, y eso, ya sabes, construye los repertorios. Me alegra que toquemos una de mis canciones favoritas, “You’re All Fools”, que habla de prejuicios, y no puedo creer que después de escribirla hace 35 o 40 años, sigamos hablando de estas cosas, ¿sabes? En fin, es una buena canción”.

The Adicts en su último concierto en México / Foto: Andre Dulché
The Adicts en su último concierto en México / Foto: Andre Dulché

Su última visita a México gracias a su gira “Viva La Revolution Tour: Adios Amigos”

El pasado viernes 10 de octubre llevó nombre y apellido: The Adicts. Hablar de ellos es convocar de inmediato a la teatralidad, la irreverencia, la estética de la Naranja Mecánica, y la misma y maldita historia viva del punk rock británico.

Este show formó parte de su gira “Viva la Revolution! Tour”, las leyendas dieron cátedra en el Foro Velódromo, en lo que fue anunciado como su último show en México, un evento que prometía ser una verdadera clase de cómo realizar una gran despedida: desbordante de hits, caos punk y su inigualable performance que los ha caracterizado a lo largo de 50 años de carrera. Este adiós se sentía, y debía ser, monumental.

The Adicts en su último concierto en México / Foto: Andre Dulché
The Adicts en su último concierto en México / Foto: Andre Dulché

Entre cañitas y estoperoles

La caótica por naturaleza, CDMX, intensificada por la reciente jornada de lluvias, intentó sabotear la cita de muchos de nosotros. El chapuzón ralentizó la línea 3 del Metro (de manera patética, como ya es costumbre) entre otras rutas, impidiendo a muchos llegar a tiempo para ver la presentación de la primer banda de la noche, Bloody Benders, una desgracia ya que ellas son sin temor a equivocarnos, una de las mejores propuestas nacionales en cuanto al punk se refiere. Entre el tráfico y la lluvia, en mi llegada al venue pude llegar a la mitad del set de la segunda banda de la velada, Mess.

No tenía el gusto de topar a la banda de Guadalajara, pero su música no tardó ni diez segundos en apoderarse de mí para entrar directo al moshpit e ir calentando el ambiente con tremendos rolones que muchos encrestados cantaban desgarrando su garganta.

El ambiente en los alrededores era la última gran reunión de una tribu fiel y diversa. La audiencia era una marea de edades, aunque me atrevería a decir que dominada por aquellos que superaban mínimo el cuarto de siglo. Los outfits mostraban una pasarela y mezcla de subculturas, desde el punk más clásico con mohicanas más resistentes que cualquier peinado de XV años y chalecos repletos de estoperoles y parches, hasta looks inspirados en la Naranja Mecánica e inclusive personas con el outfit y maquillaje del buen “Monkey”.

The Adicts en su último concierto en México / Foto: Andre Dulché
The Adicts en su último concierto en México / Foto: Andre Dulché

A pesar de la mística energía de la noche, el Foro Velódromo se mantuvo como un venue polémico para los presentes que se quejaban de precios altos en la bebida ($180 pesos por una cerveza) y el ya clásico problema de visibilidad. Pero cuando Cell sintió el verdadero terror fue minutos antes de que The Adicts saliera a escena…  la frustración, peda y desmadre colectivo que se llevaba a las afuera del venue se convirtió en un caos que muchos ya anticipan en shows del género: el clásico portazo.

Entre el calor de la situación y la ansiedad por alcanzar transporte, el público impaciente empezaba a chiflar y a mentar madres. Aparte, para estos momentos el ambiente se transformó rápidamente, dejando ver otros grandes clásicos en manos de algunos asistentes, como Tonayán y Cañitas de Oro, todo a consecuencia del ingreso pank. Lejos de condenar el acto, este suceso fue celebrado por la banda, quienes más tarde compartirían en sus redes sociales un video del portazo junto a una declaración corta pero directa: “Viva la México!”

The Adicts en su último concierto en México / Foto: Andre Dulché
The Adicts en su último concierto en México / Foto: Andre Dulché

Última temporada del circo punk en México


Por ahí de las 21:30 horas la espera terminó después de un intro que incluyó hasta un cacho de “Blitzkrieg Bop  de los Ramones, pero por fin, el Foro Velódromo se cubrió por una breve oscuridad y un grito masivo recibió a The Adicts quienes tomaban sus posiciones. Al frente, Keith “Monkey” Warren, con su sombrero de copa, un saco con los diferentes palos de la baraja y una capa llena de flow que lo convertía en el verdadero pavo real del punk. Monkey estaba sobre esta tarima no como un músico, sino como uno de los más grandes frontman del género. Dominaba la carpa, listo para ofrecer su última, y más grande, fiesta en tierras aztecas.

La noche comenzó sin preámbulos con “Let’s Go”, un puñetazo directo a los oídos que detonó el moshpit, los brincos y en algunos, hasta las lágrimas de saber que esto sería el inicio de una gloriosa noche. Esto sin duda borró de tajo toda la frustración previa que muchos pudieron sentir, en ese momento, solo se podía disfrutar el show y sobrevivir a la inmensa energía de la banda y sus fans. La banda sonaba sólida aunque por momentos el audio no era el mejor.

Quiero creer que la mayoría de los asistentes sabíamos que en una presentación de The Adicts, el sonido es solo la mitad del show, ya que Monkey es el corazón teatral, el arlequín del punk. Su performance fue una montaña rusa de elementos visuales combinados con una hilarante actitud y movimientos que muchos podrían llamar poéticos, es todo un personaje que simplemente te hipnotiza para ver cuál será su siguiente as bajo la manga.

The Adicts en su último concierto en México / Foto: Andre Dulché
The Adicts en su último concierto en México / Foto: Andre Dulché

La banda desató sobré la audiencia kilos de serpentina, papelitos, pelotas inflables y globos, algunos normales y otros en forma de corazón. Monkey no dejaba de sorprender: en “Tango” abrió su famoso paraguas que dispara serpentina y papelitos; en “Joker in the Pack” lanzó cartas del comdín a la multitud; y en “Who Spilt My Beer?” arrojó cerveza desde un tarro inflable gigante.

El setlist fue una oda a su legado, con una duración aproximada de una hora y cuarto, acá abajo te dejamos el setlist por si se te fue alguna o quieres saber de qué te perdiste.. El caos era un acto de amor y una gran bitva entre chulquios que se tolchoqueaban con una enorme sonrisa. Los hits eran como martillazos, rolón tras rolón. El clímax llegaba con himnos como “I Am Yours” y “You’re All Fools“, mientras el Velódromo se convertía en una celebración caótica y sudorosa. Cada canción era un recordatorio de por qué los británicos, a pesar de su estética excéntrica, siempre han sido punk en el corazón con su irreverencia pura.

Llegando a la recta final, después de lo brutalmente eufórico que fue escuchar “Crazy” y otro himno de la banda, “Bad Boy“, donde Monkey aprovechaba para destrozar su camisa. Y por fin, con los primeros segundos de “Viva la Revolution” sabríamos que se acercaba el final de una noche que retumbará eternamente en nuestra mente, algo histórico. Pero por fin, era el turno de cerrar el telón.

El gran final visual y emocional llegó con el cover de un temazo para todo hincha conocedor del Liverpool, You’ll Never Walk Alone. La gente coreó cada verso con el puño en alto, mientras la banda desataba sobre el público una avalancha de pelotas inflables y confeti, la cantidad de este último era tan desbordante que el ambiente se transformó en una escena mágica: el Foro Velódromo se cubrió de blanco, luciendo como si estuviera nevando en pleno caos punk. Fue el momento culminante del espectáculo y una despedida deslumbrante.

The Adicts ni siquiera tuvo la necesidad de realizar un encore de manera formal, el balance del setlist y tanto el espectáculo visual como musical cumplieron totalmente las expectativas de una despedida. Ya no nos tocó por tener que alcanzar transporte de regreso a casa, pero al concluir el show, Monkey, Pete Dee, Kid Dee y demás integrantes de la banda bajaron del escenario para tomarse unos minutos para agradecer directamente a sus fans, darles un abrazo y unas selfies.

Fue un retiro digno. La conexión con la audiencia fue agresiva en el moshpit, pero con una poderosa unión de fraternidad. Aunque para algunos la experiencia se complicó con la pérdida de celulares entre bolseos y el caos del moshpit, The Adicts se fue dejando un venue agotado, sudoroso y, mayormente, felizmente agradecido. Un adiós sincero, sin discursos grandilocuentes ni protocolos, que honró una carrera de 50 años.

Setlist de The Adicts – Foro Velódromo, CDMX

  • Let’s Go
  • Joker in the Pack
  • Horrorshow
  • Tango
  • Don’t Exploit Me
  • Johnny Was a Soldier
  • Straight Jacket
  • Numbers
  • Troubadour
  • I Am Yours
  • Daydreamers Night
  • You’re All Fools
  • My Baby Got Run Over by a Steamroller
  • Just Like Me
  • Who Spilt My Beer?
  • Fuck It Up
  • Crazy
  • Chinese Takeaway
  • Bad Boy
  • Viva la Revolution
  • You’ll Never Walk Alone

Si la unión de los Gemelos Fantásticos se hiciera realidad y no se convirtieran en un mechudo y un bote de agua, esto daría de resultado.

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