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Yooka-Replaylee: una segunda oportunidad para los fanáticos de los juegos de plataforma noventeros
Yooka-Replaylee, remake del éxito indie del 2017, está de regreso con un remake imperdible para los fans de las plataformas
Hubo una lejana era, por allá en los años 1990s (léase en tono de cumbia), cuando los juegos de plataforma en 3D eran los reyes. No había género más explotado por todo estudio que la idea de recorrer mundos coloridos, dar saltos mortales, esquivar obstáculos y recolectar objetos en control de personajes memorables. Pero no había estudio más importante en ello que los británicos de Rare, quienes primero nos dieron el goce de la trilogía de Donkey Kong Country en SNES y posteriormente, en el N64, fueron la joya de la corona gracias a infinidad de juegos, incluidos y solo por mencionar para la ocasión, Banjo-Kazooie y Donkey Kong 64.
Por supuesto, todos sabemos la historia: Microsoft compró a Rare en 2002 y la creatividad, poco a poco se fue estancando más por la terrible administración del gigante americano, que por los artistas ingleses. Harto de ello, un grupo de empleados decidió formar Playtonic, nuevo estudio que nos devolvió el gusto de ver animales antropomórficos en un mundo de fantasía brincando por doquier con su primera obra, Yooka-Laylee, lanzado en 2017.
Aunque en su estreno original tuvo varias fallas que fueron notadas por la crítica y el público, ocho años después el juego regresa con su remake Yooka-Replaylee, mismo que se encarga de arreglar todos los problemas y darle aire fresco para los nuevos seguidores que se suman a la fanaticada. Me incluyo en ello.
Dado que no tengo nexo alguno con el lanzamiento original y, a forma muy controversial, jamás comulgué con los collect-a-thon de Rare (flojera infinita tener que recolectar hasta el último objeto para pasar de nivel), conocer a Yooka, un camaleón y Laylee, una murciélago, fue una aventura que disfruté demasiado y que todos los gamers que añoran los títulos de antaño, deben conocer. Cabe destacar que esta reseña se realizó en Xbox Series X.

De qué va Yooka-Replaylee, el sucesor espiritual de Banjo-Kazooie
El juego nos presenta al par de amigos en su búsqueda de tesoros, mismo que los lleva a tener el ancestral libro llamado One Book. A la par, el antagonista del juego, un abeja llamada Capital B y su asistente, el Dr. Quack (imaginarás que es), crean una máquina para absorber todos los libros existentes con el objetivo de apoderarse del One Book y reescribir la historia del universo para su conveniencia.
Como buenos malosos de juego para niños, fracasan y el libro se rompe en el proceso, esparciendo sus hojas por todos lados. Bajo un engaño mutuo, Yooka y Laylee acceden a recuperar cada hoja para armar el libro. Es aquí cuando empieza su odisea a través de distintos mundos donde los aguardan decenas y decenas de desafíos.
Yooka-Replaylee es nostálgico en su alma, desde el humor blanco totalmente inglés de Rare que rompe la cuarta pared a la menor provocación, su gameplay que toma con clara libertad los elementos clásicos de Banjo-Kazooie, pero a la vez, se siente moderno. Visualmente es una belleza, se vuelve demasiado adictivo explorar cada rincón de los escenarios para dejarte llevar por sus detalles y encantarte por ver la evolución del verdadero arte de Rare. ¡Además, como no amar todo lo que tiene ojos saltones, hasta paredes y cajas!

En cuanto al gameplay la ejecución es perfecta y el combo de ambos héroes permite que la acción no sea aburrida. Laylee te permite flotar por los aires, Yooka rodar a gran velocidad. Con las habilidades murciélago de Laylee puedes descubrir plataformas invisibles y con la lengua camaleónica de Yooka, puedes latiguear a tus rivales. Siempre estarás practicando nuevos movimientos para llegar a distintos lugares.
Conseguir las hojas (Pageis, como les llaman en su acento británico) no solo implica llegar a cierto punto: debes recuperar objetos, cumplir desafíos como carreras, eliminar a un montón de enemigos, encontrar fantasmas que juntos arman una hoja, resolver acertijos o mi favorito, conseguir monedas gigantes para activar un arcade retro y dentro de ese otro juego, ganar la hoja.
Hay muchísimas actividades por hacer y lo mejor es que, a diferencia de sus antecesores, no es obligatorio. Algo que me frustraba demasiado de Donkey Kong 64 sobre todo, es que no podías seguir adelante hasta no conseguir el último plátano de la misión. Aquí no: puedes descubrir todas las hojas en modo completista sin problema o conseguir solo las necesarias para abrir la siguiente parte y avanzar en la historia. Ten en cuenta que cada uno de los cinco mundos tiene decenas, sería una tortura no avanzar. Lo pensaron bien.

Si hay un gran contra que tiene Yooka-Replaylee son los tiempo de carga. ¡Son eternos! Pueden pasar un par de minutos en lo que finalmente, comienzas a jugar; no me quiero imaginar como serán en el Switch. De igual forma me llegué a topar con un bug en el que, al alcanzar un punto medio (son unos separadores con ojos muy divertidos), el juego se trabó y tuve que reiniciar todo hasta ese punto. Solo ocurrió una vez aunque supongo es relativo al tema de las cargas.
Fuero de ello, ahora que llega en formato físico este 18 de diciembre para PS5, Xbox Series X y Switch 2 (¡completo y no en una mugrosa key card), esta navidad regala alegría noventera: regala Yooka-Replaylee. Aunque obvio si eres joven moderno, ya está disponible en digital para las tres consolas. Los cientos de secretos por descubrir, la infinidad de objetos para personalizar al par y la música, te mantendrán ocupado un muy buen rato.
Tampoco olvides jugar su secuela, The Impossible Lair: su título no es vano, le vas a sufrir.
