Pólvora Live
Jumbo en el Teatro Metropólitan, una Música Mágica un tanto desangelada
Jumbo ha vuelto a los escenarios tras varios cambios y con un disco nuevo, Música Mágica, el cual presentaron en la CDMX junto a varios hits.
Conocí a Jumbo por finales de los años 90, de esto ya podrá ser una eternidad para los nacidos en el nuevo siglo y era una de las bandas conocidas del movimiento de la Avanzada Regia, junto a otros como El Gran Silencio, Zurdok, Plastilina Mosh o Control Machete, entre varios otros.
De hecho, está registrado que el primer tema que salió a la luz de Jumbo fue su cover a José José de “Lo dudo” y meses después, el lanzamiento oficial del debut, Restaurant con el cual la rompieron durísimo en todo el país con dos temas en especial: “Fotografía” y “Siento que…”. Son hasta el momento, sus dos más grandes hitazos musicales.
Después de eso sacaron varios discos (una decena de ellos) hasta lo que es ahora Música Mágica, con el cual, sin dejar de ser el sonido de Jumbo clásico, también están tratando de rejuvenecer a su público, un arma de doble filo, ya que hemos visto que muchas bandas luego terminan perdiendo a los de vieja escuela y no conectando con los nuevos. Tal vez, como parte de esta estrategia en la CDMX invitaron al Teatro Metropólitan a Esteman, Gepe, Macario Martínez y Kafi, mientras que en Monterrey vimos algo más acorde a su generación con Chetes.

El tiempo no pasa con Jumbo ¿o sí?
Jumbo regresó al teatro Metropólitan de la Ciudad de México el pasado 16 de mayo y desde la marquesina sabías que se iban a ir con todo presentando su nuevo disco Música Mágica, el cual tiene el cobijo de Sony como disquera (y vaya que lo repitieron varias veces).
Primer estuvo Kafi, la yucateca que por alguna razón algunos medios la consideran como de Monterrey (le va a pasar como a División Minúscula, que por más que decían que eran de Matamoros, les decían regios) y fue una grata sorpresa. Tal vez sus rolas son demasiado de amor y desamor, pero su estilo no es el normal que hemos visto en los últimos años, si bien sale solo con su lira trae una influencia más americana de K.T. Tunstall que de Natalia Lafourcade.

Luego ya fue el turno de los regios liderados por Flip y Castillo. El escenario el 95% del show fue bajo un azul potente que no los dejaba ver por muchos ratos, con unas nubes que parecían algodón de azúcar en el escenario y una enorme pantalla que, hay que decirlo, pudieron echarle más ‘galleta’, repitiendo muchos visuales en varias ocasiones. ¿Y por qué se resalta esto de las luces y el fondo? Porque la gente en las canciones nuevas se distraía demasiado y aprovechaban para salir a comprar chela más que poner atención.
El set se basó por obvias razones en esta nueva era, la cual también incluye al guitarrista Gus Tomizuka, quien, en palabras de Castillo, cuando lo conocieron se sabía absolutamente todas las canciones de Jumbo, así que era fácil seleccionarlo para esta aventura.
Estas canciones nuevas tuvieron de invitados a Gepe y Esteman, y si bien les aplaudieron, la mayoría no les dio importancia. Y es que mucha gente del público que fue a ver a Jumbo pasaba de los 40 años, así que no son artistas con las que conecten muchos de los presentes. Le aplaudieron más a Kafi porque venía de haber tocado minutos antes y lo hizo bastante bien en “Después”. Macario Martínez, quien se llevó todas las flores posibles de Clemente diciéndole ‘Necesitamos más artistas con tu gran corazón en México’ estuvo en “Siento que…” y se notaba bien nervioso, tanto que no se movía de su lugar salvo dos pasos para adelante y de nuevo, para atrás.
Las canciones que pusieron a todos a cantar y brincar eran las sospechosas comunes, los hits que nos han acompañado por más de 20 años, esos temas del D.D. y Ponle Play, Restaurant y Alto Al Fuego (aunque no tocaron la que da nombre al disco). Desde la primera de todas ellas, “Cada vez que me voy” hasta la parte final con el combo “Rockstar”, “Siento que…” y “Aquí” eso ya parecía un verdadero show de Jumbo. Aquí la reflexión que me deja es, si hubieran mezclado mejor sus hits con nuevas eso hubiera estado mucho mejor porque incluso cuando Clemente preguntó ¿están felices de escuchar canciones nuevas? Muy pocos contestaron.
Musicalmente Jumbo es el mismo de cuando empezaron, incluso palomean más y la llegada de Tomizuka les cayó bien para renovar algunos temas, en eso no cambian, ni en la energía al cantar esos clásicos que se nota siguen disfrutando; pero tal vez, meter tanto tema nuevo (10) con invitados que no son tan apreciados por el público presente les jugó en contra. Al final, esto no era un Vive Latino donde estos compañeros de management encajan a la perfección por la diversidad de generaciones.
