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Estado Eléctrico, una conmovedora y entretenida aventura entre humanos y robots

A más de un mes de su estreno, por fin nos decidimos a ver Estado Eléctrico (The Electric State), y te ayudamos a decidir si verla o pasar de largo…

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Estado Eléctrico

A más de un mes de su estreno, por fin nos decidimos a ver Estado Eléctrico (The Electric State), siendo la película más cara que ha hecho Netflix hasta el momento con un asombroso presupuesto de $320 millones de dólares. Aquí analizamos los pros y los contras de esta producción realizada por los hermanos Russo.

¿De qué trata Estado Eléctrico en Netflix?

Antes que nada, te contamos de qué va la película: Nos regresamos a un mundo enclavado en los 90 en donde se ha luchado una batalla entre los robots y los humanos -pero no al estilo fatídico de Terminator en donde las máquinas nos quieren matar- sino porque ellas están hartas de ser tratadas solamente como un instrumento y no como algo que tiene alma. En este punto, los robots pierden la guerra y son exiliados a vivir en unos campos de concentración.

A la par, tenemos la historia de Michelle Greene (Millie Bobbie Brown) la cual descubre que, después de un accidente automovilístico en donde pensaba que toda su familia había muerto, su hermano Christopher sigue vivo. En este camino se encuentra con un militar, John D. Keats -encarnado por Chris Pratt- que decidió que los robots no eran tan malos como le habían hecho creer, y él será el ayudante imperfecto que la ayudará a cumplir su objetivo. Cabe mencionar que la película se encuentra basada en la novela gráfica escrita por Simon Stalenhag.

Los puntos a favor para ver la historia de robots retro apocalípticos

Bueno, el primer punto es evidente: los efectos especiales. Sin duda se nota que la mayoría del presupuesto se fue en este punto. Me encantó ver lo bien que se desarrollan las escenas entre robots y actores, sin duda lograron crear personajes entrañables con robots como Herman.

Hablando de efectos especiales, la ambientación retro futurista es un gran acierto -algo parecido a Guardines de la Galaxia- en donde el soundtrack también actúa a favor de la trama como “Mother” de Danzig, “I Fought The Law” de- The Clash o el cierre de con “Yoshimi Battles the Pink Robots Pt. 1” de The Flaming Lips.

También tenemos el diseño de los robots, que tienen desde diseños retro de los años 20 hasta los más modernos como los drones de Skate, que nos recuerdan mucho a los de Terminator.

Millie Bobbie Brown lo intenta, pero parece seguir extendiendo su papel como Eleven de Stranger Things / Foto: Netflix

Los malos de esta película, tanto Giancarlo Esposito (Marshall Bradbury) como Stanley Tucci (Ethan Skate) son tremendos actores que sin duda hacen un excelente papel en cualquier set que pisen. Y es interesante ver cómo el personaje de Esposito nos muestra que los villanos muchas veces no son 100% malos, sino que son seres humanos con una gama de claroscuros y que dependiendo lo que van viviendo van escogiendo un camino. por otro lado, Tucci es el malo más malo de la película, el cual encarna ala perfección el lema de ‘El fin justifica los medios’.

Acerca del a historia tiene puntos buenos (los malos van abajo), y creo que en lo que se diferencia de todas las que hay de robots es que en este caso ellos solo buscan la igualdad con los humanos y no destruirlos. Además, crean una analogía con la realidad, ya que muchas personas se la pasan desconectadas de la realidad gracias a los celulares o computadoras.

Chris Pratt sigue en su papel divertido y con alma noventera en Estado Eléctrico / Foto: Netflix
Chris Pratt sigue en su papel divertido y con alma noventera en Estado Eléctrico / Foto: Netflix

¿Qué le faltó a la película de los hermanos Russo?

El gran problema que le encuentro son las actuaciones de Millie Bobbie Brown y Chris Pratt, ya que en algún momento dirás: ‘ahh mira, ahí está Eleven (Stranger Things) buscando a su familia’ o ‘¿qué hace ahora Star-Lord en los 90?’. Sin duda, los protagonistas no se llegan a apartar de lo que hicieron previamente y eso les va a pesar a ambos, no solo en esta película sino en su carrera. Además, hasta parece que utilizan ciertas fórmulas que usó James Gunn en Guardianes de la Galaxia como cuando el robot amigo de Pratt muere y aparece un mini robot al puro estilo de Groot.

Pasamos a la historia de nueva cuenta, en sí es una película amena, pero tampoco esperes una trama tan complicada. Es palomera, cumple con su función de entretener, pero hasta ahí. Pudieron haber hecho un poco más con el guion, pero creo que el problema fue no identificar a quién iba dirigida la película: a los niños con una historia simple y una gran lección o a los adultos con puras reminiscencias a los 90.

Ahora, al ser una película que se estrenó en plataforma digital, le quita la majestuosidad de verla en una pantalla de cine. Este puede ser un punto en contra, ya que no puedes apreciar a conciencia los detalles de los efectos.

Herm, al estilo Groot es de los mejores personajes de Estado Eléctrico
Herm, al estilo Groot es de los mejores personajes de Estado Eléctrico

¿Vale la pena las dos horas de película?

Creo que sí, pudo haber sido un poco más corta y hubiera quedado mejor, pero tampoco es una película que no valga la pena ser vista. Es entretenida, te llegas a encariñar con sus personajes (en especial los robots) y, aunque las actuaciones no sean lo que esperábamos, realmente los efectos especiales y los robots te dejarán sin aliento.

Comunicóloga de profesión, cofundadora de Pólvora desde hace 10 años entusiasta del anime y Harry Potter.

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