Cine
Hurry Up Tomorrow: una película que debió ser un videoclip
The Weeknd, le apuesta a la pantalla grande para contarnos una historia muy experimental que no termina de cuajar, con Hurry Up Tomorrow.
Hoy en su gustada sección “películas que debieron ser videoclip” tenemos a Hurry Up Tomorrow, la última producción audiovisual de Abel Tesfaye mejor conocido como The Weeknd, en donde nos cuenta una historia altamente experimental que no tiene muchos pies y nada de cabeza.
Quiero dejar en claro que este humilde redactor es altísimo fan de The Weeknd y que su música me parece una chingonería, sin embargo, las cosas como son, esto es cine y no enchiladas, por lo que tratar de contar una historia muy experimental de formas muy extrañas, para cumplir algún capricho, a veces no es lo ideal.
Y no me mal entiendan, no seré yo quien juzgue a Hurry Up Tomorrow como una película altamente pretenciosa, no sería ni la primera, ni la última, sin embargo tiene dos factores en los cuales flaquea horrible, uno de ellos las actuaciones, y el otro el nivel fílmico que la hace cabronamente agresiva de ver.
No es que quiera ver altísimos paisajes de los Montes Urales con música campirana, pero creo que si vas a mezclar música con cine, ya la tienes de gane, ahí el mejor ejemplo lo tenemos con Better Man, cosa que acá desperdiciaron horrible teniendo tremendas piezas musicales de The Weeknd.

De esto va Hurry Up Tomorrow
En realidad no tenemos una historia tan complicada, en primera instancia tenemos a Abel (que ojo, nunca se le menciona como The Weeknd en la película) quien abrumado por la fama encuentra un bache en donde se le agrega una reciente relación sentimental rota.
Por lo que tiran de la borda todas las intenciones de estabilidad emocional del buen Abel, sin embargo en forma de adicto manager tenemos a Lee (Barry Keoghan) quien en la búsqueda de no fallar a la fama, empuja a Abel para que continúe el camino y que deje atrás cualquier ápice de tristeza.
A la par, la cinta nos presenta a Ani (Jenna Ortega) una fan que claramente tiene pedos mentales y que en algún momento empata con Abel, para los dos poder encontrar una efímera felicidad dentro de un mundo que los carcome, dentro de una noche fantástica de consolación emocional.
Las cosas se empiezan a poner culeras cuando Ani se desconecta y secuestra a Abel en un cuarto de hotel, y no piensa soltarlo hasta que encuentre lo que busca dentro de sí mismo, su verdadera identidad a través de la honestidad.

Lo bueno de la película
Las intenciones de Hurry Up Tomorrow, son buenas, en el papel todo funcionaría increíble, sin embargo pesan más los errores que las partes chidas, que incluso ni con la música de The Weeknd levanta.
Por lo que en el apartado de lo bueno, encontramos ligeros brillos de comedia, dos escenas poca madre de un previo a concierto y un bonito cameo de Cuphead en el camerino del Abel.
Lo malo de Hurry Up Tomorrow
Y es que uno esperaría, que siendo una película de The Weeknd el apartado musical sea una perra locura, conociendo que sus conciertos son una pasada y que su vibración alrededor del pop y el electro lo hacen un artista de alto calibre.
Sin embargo la música está más ausente que mi padre en los festivales de mi primaria; el apartado actoral, es pésimo, se entiende de Abel que quizá no es su fuerte, pero es que Jenna Ortega parece que usa máscara en todas sus películas, simplemente está atascada en su rango actoral.
Quizá el más rescatable sea Barry Keoghan (Saltburn) que logra transmitir un poco de poderes actorales, pero que sin duda no es su mejor papel. Y bueno ya ni hablamos de la cámara por que en verdad es un desperdicio completo.
La primera parte de la película, el 70% de las tomas son 360° lo cual no le aportan una chingada a la película, hay algunas tomas en acercamiento a los objetos que se logran disfrutar por la sencillez, pero estas tomas que quieren justificar el presupuesto en donde dan 87 vueltas antes de enfocar al objetivo simplemente no quedan chidas.
Abuso de estrobos, poca música y el momento cumbre se avienta a cappela una de sus rolas de su nuevo disco, simplemente es un desperdicio de terabytes que buen pudieron ajustarse a un videoclip.

Conclusión
Les voy a dar el secreto para que la puedan disfrutar completamente: vean al personaje de Jenna Ortega como la parte no artística de Abel Tesfaye, justo como este alter ego que busca la autenticidad en un mundo lleno de estrés y luces.
Si la logran ver así entenderán un chingo de cosas y la van a disfrutar más que los que tuvimos oportunidad de verla ya.
Hurry Up Tomorrow se estrena este mismo fin de semana (29 may) en cines y la neta ni siendo fan de The Weeknd te la puedo recomendar, ya que ni en el apartado musical se exprime lo suficiente.
Ármate de unos tragos chingones, pon la bocina con alto volumen en tu casa y baila en la oscuridad al ritmo de la discografía de The Weeknd, créeme que eso será mucho más satisfactorio que ver este intento y capricho del buen Abel por contar una historia que hubiera quedado mejor siendo un formato corto.
