Pólvora Live
Allison la armó con todo en el Pepsi Center y todos fuimos emos otra vez por una noche más
Allison, Say Ocean, Taller Para Niños y Pedro y el Lobo nos regalaron una velada cargada de nostalgia, gritos, sudor y corazones rotos.
Por Sadi Hernández
El punk rock emocional, esa faceta californiana del punk que México adoptó con gran acierto durante la primera década de los 2000, vivió una época dorada con bandas como Mazapán, Aurum y Hey Bésala, hasta llegar a agrupaciones más icónicas —aunque no todas estrictamente del género— como Pxndx, División Minúscula o Allison, quienes marcaron a toda una generación de adolescentes.
Fue una era inolvidable, marcada por eventos tan peculiares como el ya mítico enfrentamiento de “Emos vs Punks” en la Glorieta de Insurgentes. Como todo en la vida, las tendencias cambian, pero a pesar del aparente declive, aún hay muchos jóvenes que sueñan con ver a México volverse “emo” una vez más. Y así llegamos a esta noche: una velada para recordar y celebrar esa época.
Con Allison como estelares, la banda se convierte en un parteaguas que reúne a una generación y da lugar a nuevas propuestas musicales que han crecido en esta escena, acompañadas por un público fiel que los sigue a donde sea que vayan.

El calentamiento con Pedro y El Lobo, taller para niños y Say Ocean
Los primeros en subir al escenario fueron Pedro y el Lobo, un dúo dinámico cuyas letras, aunque sencillas, logran conectar con sus fans junto a una vibra muy alta. Verlos ahora como teloneros de Allison, tras haber recorrido distintos escenarios del país, es un logro enorme.
Más tarde, Taller Para Niños continuó calentando motores y ofreció un momento épico. Iniciar su set con “Excúsame”, “Ámbar” y “3 Días” fue suficiente para que el público se entregara por completo. A pesar de ser proyectos relativamente nuevos, han ganado notoriedad gracias a sus presentaciones.
Siguiente fue el turno de Say Ocean, quienes demostraron por qué siguen siendo una referencia en la escena. Aunque la alineación ya no es la original, el Paini sigue liderando con una energía y carisma desbordantes. El set de media hora incluyó “No Estoy Roto”, “Al Menos Me Conocen Por Algo”, “Por Fin Se Me Hizo Borrarte” además de canciones de su primer EP como “Amnesia”, “Como Si Fuera 2005” y “Aun Si Me Mata”, a pesar de algunos problemas con el sonido y la respuesta un tanto fría del público, la banda lo dio todo en el escenario.
Allison y una generación que sigue cantando como si fuera 2007
Finalmente, llegó el momento más esperado: Allison subió al escenario con una versión menos pesada de “Matar o Morir”, y desde ese instante, el público estalló. Temas como “Me Cambio” y “Algo que Decir” coronaron el arranque de una velada dedicada a la nostalgia, al recuerdo de esos años en los que bandas como Insite, Pxndx, Finde y los mismos Allison dominaban los reproductores portátiles de una generación que creció entre Metroflog, Hi5 y letras con texto tipo “TxToO TxDoÖ RaRo”.
La noche siguió con intensidad. Erick y compañía hicieron una breve pausa para invitar a los chicos de Taller Para Niños a interpretar “Día Verde”, seguida de “Miedo”, en uno de los momentos más tranquilos de la noche. Sin embargo, el ánimo volvió a subir con la aparición especial de Tt’s de Here Comes the Kraken, quien colaboró en una poderosa versión de “Matar o Morir”, que dio lugar a un moshpit suave pero efectivo. Esto dio paso a temas como “Rómpase el Vidrio en Caso de Emergencia” y “Vamos Otra Vez”, donde el público no dejó de saltar, e incluso alguien terminó surfeando entre la multitud.


El momento emotivo de la noche llegó con “Orfeo”, que bajó la intensidad para dar paso a una pausa. Erick tomó el micrófono para leer una carta de agradecimiento: “Gracias Señor por todos los asistentes, gracias Dios, gracias vida porque estamos aquí. Gracias”.
Entre aplausos y gritos de “¡Sí se pudo!”, subió Manolín para interpretar “Baby Please”, acompañado de su armónica, regalándonos uno de los momentos más íntimos de la noche. Fue un instante de reflexión sobre lo frágil que puede ser la vida y cómo puede cambiar en un instante. Tras cumplir un sueño de infancia, Manolín fue despedido con un abrazo de cada uno de los miembros de Allison.


Un cuarteto de cuerdas saludó al público, evocando la presentación pasada de la banda en el Auditorio Nacional. Finalmente, Allison cerró la noche con dos himnos que no podían faltar: “Frágil” y “Memorama”, dejando al público satisfecho y con el corazón lleno de recuerdos.
