Cine
Fantasia 2025: Hold the Fort, una monstruosa comedia para sobrevivir en los suburbios
Hold the Fort es una divertida comedia donde la paz de un suburbio se ve irrumpida por un ataque de todo tipo de monstruos.
¿Qué pasa si combinas La Cabaña del Terror (Goddard, 2011) con la locura y efectos prácticos del Evil Dead de Sam Raimi? Tenemos algo como Hold the Fort del director William Bagley, un afortunado espectáculo de corta duración que se disfruta de principio a fin gracias a su humor, gore y una sensación de revival ochentero que no duda en burlarse de la apacible vida en los suburbios.
De qué trata Hold the Fort
Lucas (Chris Mayers) y Jenny (Haley Leary) son una pareja citadina que llega a un suburbio apacible para vivir su vida en paz. Aunque él está contento con la decisión, ella no está del todo convencida. Todo da un giro extraño para los enamorados cuando el director del poblado, Jerry (Julian Smith) los invita al festejo anual del equinoccio una noche, donde podrán conocer mejor a sus vecinos. Sin embargo, hay un oscuro secreto detrás de esta localidad: un portal del que emergen todo tipo de criaturas y monstruos que buscan dominar la tierra, siendo ellos la última esperanza del mundo.
Bagley se divierte al explotar todos los recursos a la mano de una cinta de bajo presupuesto. Es aplaudible que utilice efectos prácticos no sólo para las batallas con los monstruos, sino en la creación de algunas criaturas, retocándolo con efectos especiales bastante cutres que, en lugar de verse mal, apoyan al sentido humorístico de la cinta que en ningún momento se toma en serio.
Ese es otro de los grandes aciertos de Hold The Fort, pues el cineasta independiente se apoya de sus propios protagonistas sin necesidad de ahondar mucho más en las razones del porqué existe ese portal. Él prefiere trabajar con su ensamble, lleno de clichés en algunos sentidos como el gran fanático de las armas que parece salido de una cinta de acción ochentera como el Rambo de Stallone, o el Comando de Schwarzenegger. Esto dota de los suficientes elementos para que Lucas y Jenny puedan asumir la responsabilidad que conlleva vivir ahí mientras sus vecinos son masacrados en esta batalla del bien contra el mal.
El egresado de la serie OZARK, Chris Mayers, vende muy bien como el bobalicón y cobarde que no sabe asumir responsabilidades, mucho menos enfrentar monstruos. Es su ridículo afán de huir de la situación lo que le llega a costar mucho al grupo… hasta que admite que tiene que tomar control no sólo de ello, sino de su propia vida y relación que se está yendo al traste. Haley Leary y su Jenny, en contraparte, aprenden que, a veces, la vida ideal requiere de algunos golpes violentos, convirtiéndose en la motivación central de Lucas.

Hay una interesante química entre ellos que hace que todo salga a flote. Pero son las interacciones con el resto del grupo lo que provocan que esa pareja en crisis encuentre la necesidad de entrar en acción en Hold the Fort. De ahí pasamos a otro aspecto interesante que es la estética de la cinta, donde Alex Allgood, director de fotografía, juega con un par de paletas de colores clásicas en el terror como el rojo, el amarillo y el azul, para explotar de buena forma las peleas y momentos que la cinta brinda.
Otra cosa aplaudible es la duración y la edición del mismo Bagley. Y es que, desde esa secuencia inicial, Hold the Fort muestra sus cartas claras sobre lo que será la cinta en la que vemos un poco de lo que nos espera después. El ritmo de esta batalla se mantiene sólido, con sus debidas pausas que no se siente aletargada ni pesada, sino que fluye de muy buena forma entre los comentarios chistosos y la acción sobrenatural.
Ni qué decir del guion, que realmente es algo sin complicaciones y sencillo. Pero dentro de la aparente sencillez de Hold the Fort, observamos esa leve mención irónica sobre la vida de los suburbios que debería ser tranquila pero en este caso, no lo es. Hasta un poco del impacto que han tenido las crisis en las rentas de los ciudadanos que lo obligan a aceptar tratos a ciegas por no quedarse sin hogar. Pero realmente es el ingenio de la batalla simple del bien contra el mal con el añadido de los monstruos clásicos y una que otra sorpresa.

Así, esta pelea por sobrevivir se siente divertida de inicio a fin, ofrece la suficiente dosis de gore y sangre que los amantes del género esperan y ofrece caricaturescos pero llamativos personajes. ¿Qué mas se le puede pedir a Hold the Fort? El hecho de alejarse de los traumas y tropos recientes del terror para crear una comedia de horror loca que cumple con creces dentro del cine independiente, ofreciendo mucho más que algunas producciones de alto presupuesto, esperando obtener un estatus de culto bastante alcanzable.
