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X Japan en Dandadan: la fenomenal escena que sorprendió a Yoshiki
Dandadan rindió un explosivo homenaje a X Japan que tomó por sorpresa a Yoshiki, quien reaccionó entre risas y cautela legal.
Por: Diego Mirabdolbaghi
La segunda temporada de Dandadan está cargada de sorpresas, pero pocos imaginaban que el episodio 6 lograría colarse en la conversación de una de las bandas más legendarias de Japón: X Japan. Lo que comenzó como una escena de anime repleta de metal y exorcismos terminó llamando la atención del mismísimo Yoshiki, líder y fundador del grupo.
Una banda ficticia con espíritu real
En este capítulo, la trama presenta a HAYASii, una banda ficticia de heavy metal que convierte la música en un arma espiritual contra demonios. Más que un simple cameo, es una secuencia de combate envuelta en un concierto, con visuales intensos y una estética profundamente ligada al Visual Kei.
El tema de la banda, “Hunting Soul”, cuenta con un equipo estelar de músicos reales:
- Kisho Taniyama (GRANRODEO) en voz
- Marty Friedman (ex-Megadeth) en guitarra
- Chargeeeee… (Omega Dripp, ZIZ, Femme Fatale) en batería
- Wakazaemon en bajo
- Composición y arreglos de Seiichi Nagai
- Producción de Kensuke Ushio
Para la versión en inglés, Marc Hudson (DragonForce) puso la voz al personaje Toshiro, completando un supergrupo que podría llenar estadios en la vida real.
El guiño directo a X Japan
Los fans del Visual Kei no tardaron en detectar que HAYASii no era solo una creación más: era un homenaje a X Japan en toda regla. Desde los nombres y personalidades (Paterson-Pata, Yoshichiki-Yoshiki, Toshiro-Toshi, Hideji-Hide) hasta el look y la energía en el escenario, la referencia era clara.
El momento clave llegó cuando la banda ficticia interpretó una pieza que recordaba notablemente a “Kurenai”, uno de los himnos más emblemáticos de X Japan. La similitud fue tan evidente que incluso Yoshiki reaccionó públicamente.
La reacción de Yoshiki: entre risas y precaución
Al enterarse de la escena, Yoshiki comentó que al principio le pareció graciosa y se rió de la coincidencia, pero que después recibió llamadas de su equipo y de abogados, quienes le señalaron una posible infracción de derechos de autor.
En sus propias palabras, la situación pasó de la sorpresa y el humor inicial a una postura más cautelosa: “Cuando me enteré, me dio risa… pero luego mis abogados me contactaron. Dicen que podría tratarse de una infracción. Creo que para estas cosas es mejor contactar primero a los involucrados”.
El líder de X Japan recordó que, aunque él compuso “Kurenai”, los derechos están en manos de Sony Music Publishing, por lo que incluso él debe pedir autorización para usarla. Aun así, cerró con un toque ligero, bromeando sobre el parecido del personaje con él y sugiriendo que podrían hablarlo públicamente en su canal.
X Japan y su peso en la cultura japonesa
Fundada en los ochenta por Yoshiki y Toshi, X Japan revolucionó la música japonesa al crear y popularizar el Visual Kei, un movimiento que combina rock, metal, baladas y una estética teatral inconfundible. Su legado ha sobrevivido a separaciones, tragedias y cambios de industria, manteniéndose como un referente absoluto.
Su influencia ha trascendido generaciones, inspirando a artistas en Japón y el mundo, y quedando grabada en la historia de la música por su virtuosismo y su capacidad para emocionar en directo.
We Are X: el documental que lo cuenta todo
Para quienes quieran entender la dimensión de este homenaje en Dandadan, el documental We Are X (2016) es la puerta perfecta. Dirigido por Stephen Kijak, recorre la historia de la banda, el liderazgo de Yoshiki y su impacto cultural, con testimonios de figuras como Stan Lee, Gene Simmons y Richard Fortus. Ganador en Sundance a Mejor Edición, es una pieza que muestra tanto la gloria como el dolor que han marcado a X Japan.

En conclusión, Dandadan no solo creó una escena visualmente impactante, sino que provocó un cruce inesperado entre el anime y una leyenda viva de la música japonesa. El guiño a X Japan fue tan potente que consiguió una reacción de Yoshiki, primero entre risas y luego con cautela legal. Un recordatorio de que cuando el arte se inspira en íconos, las fronteras entre ficción y realidad pueden volverse tan delgadas como un acorde sostenido.
