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SONG SUNG BLUE: Sueño Inquebrantable, un viaje de nostalgia pop rock donde seremos abrazados por Hugh Jackman y Kate Hudson
No es el biopic de Neil Diamond esperado por los fans, pero es el TRIBUTO de dos almas muy humanas y nada perfectas; no se condena el homenaje, sino el no intentarlo en un pequeño o gran escenario…
Luego de El Gran Showman, Hugh Jackman toma la mano de Kate Hudson para adentrarse en la piel y voz de Mike (Thunder) y Claire (Lightning) Sardina para brindarnos un entretenido show de talento musical y drama total en Song Sung Blue: Sueño Inquebrantable, dirigida y escrita por Craig Brewer.
Debo serles sinceros, y es que nunca me han gustado mucho las películas basadas en hechos reales, así como los musicales. Y que aquí sean dos mundos en uno solo. Bueno… Aunque, cabe aclarar que tengo mis pocas cintas favoritas del género dentro de la biblioteca personal; no me gusta llorar por un trabajo que te obliga a hacerlo por lo más mínimo, así como cantar por todo.
Sí, quizás mi enfoque está muy mal planteado o pensado. Y no debería haber comenzado así. Pero descuida, que en Song Sung Blue no todo está perdido.
Lo realizado por Brewer, vaya que me dio una bofetada de entretenimiento, así como el apelar a lo más romántico, personal y lacrimógeno posible para abrir el 2026.

De qué va SONG SUNG BLUE: Sueño Inquebrantable
Se encuentra basada en la historia real de dos músicos de Milwaukee: Lightning & Thunder, quienes tienen caminos diferentes, pero un destino y baile igual de alma con alma, así como una batalla contra sus demonios más personales que los unirá en una sola historia.
Pero, ¿quiénes son ellos?
Mike (Hugh Jackman) es un veterano de Vietnam, el cual lleva ya 20 años sobrio y que para vivir, trabaja como mecánico y por las noches, toca con ciertas bandas para ser conocido y que su amor por la música no muera al ser Thunder. Así como no olvidarse del amor, atención y cariño que tiene por su hija, Angelina (King Princess).
Mientras que ella, Claire (Kate Hudson), es una madre soltera con dificultades y dos hijos: Dayna (Hudson Hensley) y Rachel (Ella Anderson), los cuales sobreviven al día a día; y quien coincide con Mike en un show de talentos e imitadores en la Feria Estatal de Wisconsin, en donde varios semi-aficionados se presentan para imitar a leyendas como Elvis, Buddy Holly y Barbra Streisand.
Cuando ella sube al escenario para actuar de Patsy Cline e interpretar con su voz “Walkin’ After Midnight”. Él la contempla bajo el escenario, luego de rechazar actuar como Don Ho y deleitarnos con “Tiny Bubbles”.
Es ese momento para ambos, el destino hará de las suyas y los reunirá entre bromas y charlas personales, para que a finales de los 80’s y 90’s, formen una banda tributo a Neil Diamond para así conectar con lo que la gente realmente quiere. Pero de igual forma enfrentarse a la adversidad de nuevos sonidos muy personales y punzantes para conocer sus mejores y peores demonios, tanto juntos como por separados y así cantar la mejor canción de su amor y de la vida.

“Cada agradecimiento que recibo, te pertenece. Eres mi noche de agosto, mi mañana de septiembre. La luz de mi corazón, mi Cracklin´Rosie.”
Song Sung Blue comienza con el mismo Hugh Jackman fijo en pantalla, mirando hacía la cámara y dando un speech, intentando en conectar con la misma audiencia de la sala a través de su atuendo estrafalario, su guitarra y sus palabras. Esto con la finalidad de sumergirnos en su historia, su resiliencia y actitud ante la vida misma, y donde poco a poco nos daremos cuenta en el lugar que estamos situados; Jackman interpretará ese gran tema de Neil Diamond de 1972, el cual, le da título a la misma película y nos recibe de manera cálida, amena y realista.
Y ese es el punto interesante y de partida dentro del filme del director y guionista: Craig Brewer (Hustle & Flow, 2005), quien no teme en comenzar muy colorido, reconfortante y cariñoso con nuestros protagonistas y sus historias, para darnos ese lado brillante y fantasioso de esta historia. Lo cual nos hará conectar rápido.
Aunque luego, de manera contundente Song Sung Blue, nos roba el aliento y nos hace temer con su inyección y nota alta de drama, que nos obligará a conocer el lado B de esta historia, donde no todo es lleno de lentejuelas, instrumentos musicales y escenarios como luces y fama. Estamos hablando de una historia de humanos nada perfectos, humanos soñadores con una segunda oportunidad que deberán confrontar sus miedos, su frustración así como dar su mejor temple ante la tormenta que los azota.

Pero es el punto anterior, donde el mismo Brewer, tropieza levemente en Song Sung Blue, cuando se aleja del escenario brillante y se torna en lo oscuro, para ser una víctima en favor del melodrama, y lo cual, nos deja saber que esto puede acabar de buena o mala manera sin un punto medio.
La narrativa de la misma se sostiene por la construcción de los hechos y la buena química entre el casting, así como la enternecedora y llamativa alma que tienen sus personajes al llenar de vitalidad y amor el guión. Así como la dirección y cámara de Craig Brewer. Para muchos, Song Sung Blue puede ser una cinta que nos habla sobre la fe, pero también se incorpora el destino, el amor y la locura por la vida, así como la fortaleza personal y la familiar.
Brewer logra darnos un viaje nostálgico con lo mejor y no tan conocido (por algunos) de Neil Diamond, desde Song Sung Blue, así como ‘Soolaimon’ y ‘Cracklin’ Rosie’ y sí, viene igual: ‘Sweet Caroline’ (Pa pa pa).

Aunque esto no sea un biopic directo para el mismo Diamond, esto funciona por sus capas, por tirar el dedo del gatillo y hablarnos sobre los demonios personales, sobre la felicidad de cumplir tus sueños más preciados; por medio de un tributo desde el lado fanático, desde la permanencia y la resistencia.
Cuando Craig Brewer vio por primera vez Song Sung Blue, el documental de 2008 dirigido por Greg Kohs, en el Festival de Cine Indie de Memphis, desconocía por completo los temas centrales. La historia que contaba, sobre las conmovedoras e impredecibles alegrías y tristezas que sacuden a una pareja real de Milwaukee que forma una banda tributo a Neil Diamond, lo acompañaría durante los siguientes 15 años.
Le impactó la historia que se extendía más allá de los temas del documental y que le resultaba profundamente familiar como cineasta independiente: una pequeña película en un festival pequeño sobre músicos de poca monta que creían en sueños más grandes y que continuarían en esa búsqueda incansable.

Pero en aquel entonces, simplemente había entrado al cine por pura curiosidad y ahora, años después, somos parte de esta conmovedora historia con la cual Brewer se luce.
Song Sung Blue es un viaje de nostalgia pop y rock, pero también una pequeña melodía de amor sin ser una imitación de karaoke cualquiera. Es, de hecho, algo tan palpable y real como emocional, entrañable e impredecible, que nos habla sobre una validación emocional y personal, ambos reflejados en sus protagonistas; este filme es proyectado a través de un tocadiscos o una rockola de grandes éxitos que alivian el corazón y lo reconforta.
Se dota de un alma única y brillante como hasta para abrirle al mismo Eddie Vedder de Pearl Jam.

Dicen que las mejores decisiones de la vida surgen a partir de un cuestionamiento interesante. Y acá en Song Sung Blue se marca demasiado bien cuando el personaje de Mike interactúa con Claire al final de una cita romántica: ¿Qué pasaría si ambos somos Lightning & Thunder y tenemos una banda tributo a Neil Diamond?
Sí, es donde el amor y la fantasía comienza a surgir. Pero también aquellas pequeñas letras negras del contrato.
No queda duda alguna que tanto Claire como Mike se encuentran fuera de onda, pero viviendo el momento y reflexionando como aprendiendo de aquello que ignoraban o no habían sentido. Pero ambos, nos harán cantar a coro y a todo pulmón, lo cual no sería posible sin la actuación de Hugh Jackman y Kate Hudson.

Pero, pero, vamos a hablar de rápido del ensamble que compone a este proyecto.
Mientras que el Dr. Dave (Fisher Stevens) es dentista y el representante de Mike, Michael Imperioli (Mark Shurilla) es el amigo que siempre estará para Thunder aunque le haya fallado. Así como Tom D’Amato (Jim Belushi) es quien desbloqueará los escenarios y puntos importantes para nuestros principales desde un lado más social. En un aspecto personal y familiar, se encuentran los hijos de ambas parejas. Primero los hijos de Claire: Rachel (Ella Anderson) y Dayna (Hudson Hensley) y Angelina (King Princess) hija adolescente de Mike, personajes que permiten que nuestros protas puedan desarrollarse con cuidado y de manera tranquila.
Cada uno de los mencionados en Song Sung Blue nos brinda una exclusiva nota musical, la cual, nos hace aventurarnos a querer escuchar este sencillo de inicio a fin.

Donde su gran corazón, coro y coda se encuentra en voz y alma del mismo Jackman y Hudson, quienes brindan una química ardiente, eléctrica, sin olvidar su toque encantador. Mientras él imprime ese lado soñador y tenaz, imparable y estoico sin olvidar su toque realista. Ella es más esperanzadora y quien busca lo bueno entre tanta mierda que hay alrededor. Para luego, dar un giro de 360 grados y brindarnos interpretaciones que nos cautivaran y cambiarán todo lo que hemos visto hasta en los pequeños detalles.

Song Sung Blue es ese Sueño Inquebrantable de dos almas brillantes que se buscaron entre tantas zonas grises y oscuras para tomarse de las manos, las cuales comenzaron a bailar como cantar varios temas musicales muy personales en un retrato sentimental, cálido y profundo en la exploración de sus sentimientos. Donde el trabajo de Craig Brewer no condena el homenaje, sino el no intentarlo, tampoco es un retrato de la miseria, la frustración o el dolor del día a día.
Esto es una búsqueda de la identidad y esa validez por lo que queremos y deseamos con una voz sorprendente y delicada, algo así, como la vida misma.
