Entrevistas
Snot: “Ozzy nos dijo, ‘Sí, eso es algo que yo haría cuando tenía su edad’, les encantó y nos apoyaron muchísimo”
Snot es una banda que tenía todo para romperla a finales de los años 90 junto a Limp Bizkit y System Of A Down, pero la tragedia tocó a la puerta.
Snot es de esas bandas que son parte del soundtrack de una generación, en este caso la del nu metal, sin embargo, muchos no los conocen y con justa razón, ya que su carrera fue corta en comparación a sus amigos de esos años como Incubus o System Of A Down.
Y es que Snot es de esas bandas que quedaron marcadas por la tragedia, la muerte de su vocalista Lynn Strait en un accidente, también murió su perrito Dobbs, el mismo can que sale en la portada del disco Get Some y en la merch de la banda. Lynn tenía 30 años cuando fue víctima de un choque automovilístico.
En ese entonces, Mike Doling, quien fundó Snot, señaló que ya no habría más para la banda, aunque todavía tenían un disco por cumplir con la disquera Geffen, así que armaron Strait Up con vocalistas amigos invitados como Brandon Boyd de Incubus, Serj Tankian de S.O.A. D. y Lajon Witherspoon de Sevendust, con el tema “Angel’s Son”, que después regrabarían para el álbum Animosity pero que la letra es una carta de despedida a Lynn.
Ahora, se anunció que Snot estaría como parte del Nu Metal Revolution 2 en la Ciudad de México, en una prefiesta junto a Soulfly y aprovechamos para platicar con Mike.
SNOT, DENTRO DE UNA CÁPSULA DEL TIEMPO
Desde que la banda tomó este descanso indefinido, hubo algunos regresos, pero nada serio, en dos ocasiones con Tommy Vext, a quien vimos en Bad Wolves y ahora con Ill Niño, también estuvo brevemente Carl Bensley y hoy en día, Andy Knapp. Y algo que parecía ser una maldición para encontrar una nueva voz, todo ha tomado un buen camino.
“Lo intentamos con Tommy, y no funcionó porque era demasiado salvaje para nosotros y no creo que estuviéramos de acuerdo con lo que queríamos hacer. Pero el siguiente vocalista, Carl, solo nos ayudaba por diversión. Nunca pensamos: ‘Snot ha vuelto, es nuestro cantante’. Solo queríamos salir a dar algunos conciertos, y era nuestro amigo. Así que no era algo serio. Pero ahora vamos en serio porque estamos recibiendo muchísimas ofertas y llenamos todos los conciertos, y Andy es el mejor cantante con el que hemos trabajado, desde Lynn.
Y es un tipo genial. Se han aferrado a la era musical de los noventa. Ves a Korn por ahí, y Mudvayne y Deftones están más grandes que nunca. Hay tantas bandas que lo hacen. Es simplemente increíble.
Y si te fijas en el público de nuestros conciertos, todos los fans tienen entre 18 y 25 años; como el 90% son fans jóvenes. Diré que es extraño en cierto modo. No puedo creerlo. Ya sabes, como: “¡Guau!”, porque cuando lo hicimos con Tommy hace más de 10 años, o mucho más, no fue la reacción de ahora. Era como si algunos viejos fans y algunos amigos no le importaran. Ahora, si concertamos un concierto, estos se agotan en 24 horas. Ahora vamos por todo el mundo y tocamos”.

Y es curioso que el público que va a verlos no es el veterano, el que los conoció en MTV, cuando valía la pena verlo o los entusiastas del género. Más bien son los jóvenes que demuestran que en Estados Unidos, más allá de Spotify y agregados que solo recomiendan las mismas bandas grandes, las estaciones de radio por internet siguen teniendo efecto.
“Claro que decimos lo mismo. La mayoría de estos chicos ni siquiera habían nacido cuando creamos este disco. Pero parece que son chicos y digo chicos porque tienen entre 18 y 19 años. Y, ¿sabes?, simplemente se aferraron a este género musical y es suyo. Ahora lo han devuelto a la juventud. Y estoy muy agradecido por ello porque queremos tocar. Y ellos vienen. Así que estamos contentos”.
Esto también se une a que el disco Get Some, es un álbum que evolucionó por sí solo y es atemporal, ya que conecta con la juventud no solo de una era: “Parece que el disco sigue vigente hoy como entonces, sin duda. De verdad parece que es 1998. Son las mismas reacciones, la misma edad de fans. Es difícil de explicar. Es como una cápsula del tiempo, con la misma reacción, ya sabes, cuando cantamos “Deadfall” y decimos ‘¡Viva la puta Francia!’ Todos lo cantan. Es como antes”.
Obviamente, cuando Mike y Lynn armaban este disco, no pensaban ser parte de una nueva ola, simplemente escribieron y se dejaron llevar por influencias que iban del thrash metal de Slayer y Exodus, al Paul’s Boutique de Beastie Boys o su amor por Circle Jerks, Minor Threat y Black Flag. Al final terminó en una mezcla y ejemplo claro de lo que era el nu metal más allá de los sospechosos comunes.
LYNN Y UN ESCUSADO EN EL OZZFEST
Snot estaba gozando de buen reconocimiento, esto por 1998 no solo en bares, si no que fueron invitados al Ozzfest de ese año y era también, uno de los momentos más grandes de Limp Bizkit, así que la banda de Fred Durst armó un escusado gigante para salir al escenario y donde aventaban cartones gigantes de artistas pop de la época como las Spice Girls. Según recordó Lynn para MTV, fue Fred quien lo retó a salir del escusado completamente desnudo, así que lo hizo y tuvo que huir, ya que la policía lo persiguió por todo el lugar hasta que llegó al camerino de Ozzy y Sharon Osbourne, quienes lo apoyaron y lo escondieron en el baño.
“Al principio pensé que nos iban a echar de la gira. Pensé que estábamos en problemas, y luego a Sharon le encantó. ¡Sharon Osborne! Le pareció genial. Ozzy dijo: ‘Sí, eso es algo que yo haría’ cuando tenía su edad, y les encantó, nos apoyaron muchísimo. Y de repente, estábamos en MTV. Empezamos a vender 10, 000 discos a la semana solo por ese incidente. Así que nos salió bien”.
El Ozzfest siguió con una gira donde también estaban sus amigos Serj, Daron, Shavo y John: “Vimos, por ejemplo, a System of a Down. Era una banda del mismo tamaño que nosotros. Y también eran nuestros mejores amigos, y nuestra carrera se truncó porque Lynn murió. Y luego los vi explotar. No sentí envidia, pero me preguntaba dónde estaríamos. Así que, ya sabes, es genial tener una segunda oportunidad.
System of a Down eran nuestros mejores amigos, y solo tocábamos en conciertos locales con ellos en Los Ángeles. Y sabía que eran geniales. Incluso les decía que iban a ser un éxito. Pero no me di cuenta. O sea, llenan estadios dos noches seguidas. No tenía ni idea, solo de verlos, y por supuesto, Incubus también.
Y Korn, ellos no estaban empezando, pero seguían tocando en clubes, y ahora son icónicos; igual los Deftones que venimos de esa época. Ya sabes. Sí, ver a todas estas bandas tocando en estadios y arenas es genial.
Con Snot el Ozzfest fue increíble toda la gira. Pero diré que solíamos tocar en el Roxy Theatre en Sunset Boulevard, Hollywood. Estábamos en un lugar pequeño con 500 chicos. Y el cartel era Snot, Incubus, Coal Chamber. Solo hacíamos estos conciertos una noche, todo el tiempo, en un club pequeño. Y éramos como niños tontos tocando música juntos. Esos recuerdos son geniales”.

Al final, la vida es seguir adelante y aunque les tomó 27 años tras la muerte de Lynn y Dobbs, Snot ha encontrado un segundo aire, uno ya serio donde están viendo si unirse a una disquera como Sumerian, Century Media o Napalm Records para un nuevo disco.
Sin embargo, lo que ocurrió en 1998 no es algo de lo que uno se pueda recuperar al 100%:
“Todavía no me recupero de perder a mi amigo. Lynn no solo era nuestro cantante, era mi mejor amigo. Vivíamos juntos, teníamos una casa juntos, creábamos música. Así que nunca me recuperaré de la pérdida de Lynn. Es mi mejor amigo y lo extraño.
Pero se siente bien estar ahí fuera tocando de nuevo. Así que, ya sabes, no sé si a eso se le llama recuperación. Pero estoy feliz de volver al escenario con Snot”.
Acá te dejamos Get Some de Snot, el disco que andan tocando de principio a fin:
