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La Hora de la Desaparición: una fuerte candidata a mejor película del año

La Hora de la Desaparición, es una obra de arte que su titulo en español no le hace nada de honor, sin embargo estamos ante una de las mejores del 2025.

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niño sonriente en clase imagen de La Hora de la Desaparición

La Hora de la Desaparición
5 Reviewer
Calificación

Toca hablar entonces de La Hora de la Desaparición (Weapons), que es dirigida por Zach Cregger, el mismo carnal que nos entregó Barbarian hace dos años y que se está convirtiendo en referente para todo aquel que gusta del cine de terror y suspenso.

Y es que sucede que La Hora de la Desaparición no es solo eso; afortunadamente, no es una más del montonazo en donde un ser místico ataca por el simple hecho de ser malo malote; acá todo tiene sustancia y todo tiene un sentido, que poco a poco la misma cinta te va revelando a lo largo de su poquito más de dos horas.

Creo que un plus que le da a esta historia es ver la perspectiva de cada personaje, ya que, muy a lo Amores Perros o como en el episodio de Los Simpson cuando Lisa tiene que entregar su proyecto de ciencias, que es un robot gramatical, acá la historia nos obliga a armar el rompecabezas para ver una secuencia atemporal que de igual forma iremos armando.

archer en una junta
Josh Brolin encarna al papá de uno de los niños desaparecidos || Imagen: Warner Bros Pictures.

De esto va La Hora de la Desaparición

En un pueblo gabacho, una noche desaparecen sin razón alguna 17 niños, todos de una misma clase de la misma escuela. Estos niños son educados por Justine (Julia Garner), quien es maestra de ese salón y quien es culpada luego luego ya que, aunque no haya una razón incriminatoria, es superraro que los 17 alumnos sean de su clase; sin embargo, en esa clase había 18 alumnos, por lo que únicamente queda uno, Alex (Cary Christopher).

A la ecuación entra también Archer (Josh Brolin), quien es papá de uno de los niños y que con ayuda de su cámara de seguridad ve como por la noche, sin razón alguna, su hijo, uno de los 17, de la nada sale de su casa corriendo como Naruto, como si algo le llamara y sin voluntad alguna lo quisiera alcanzar.

Archer logra convencer a otros vecinos para que le presten sus cintas de seguridad, en donde ve que su hija también hace lo mismo que el hijo del Archer, por lo que traza una ruta de coincidencia para ver a dónde chingados iban los escuincles.

En la fórmula también tenemos otras tres historias desarrollándose, una en donde Paul (Alden Ehrenreich), un policía del pueblo, anda lidiando con infidelidades y con haberle metido un chingadazo a James (Austin Abrams), un drogadicto que se ve inmiscuido en la trama debido a que estuvo en el momento incorrecto en el lugar incorrecto.

Y por último tenemos la perspectiva de Marcus (Benedict Wong), el director de la escuela donde van los niños y quien termina por quererle arrancar los ojos a Justine de una manera muy sádica.

Todo esto se relaciona en un punto geográfico exacto, la casa de Alex, un lugar misterioso que juega como partícipe de esta historia de terror y que al final sabemos la razón por la cual todo esto está sucediendo, gracias a los hilos que mueve la susodicha tía de Alex, la tía Gladys (Amy Madigan).

Marcus en modo zombie
El elenco está lleno de sorpresas, acá vemos a Benedict Wong, que ya lo hemos visto en Dr. Strange || Imagen: Warner Bros Pictures.

Lo malo de La Hora de la Desaparición

Voy a empezar por lo malo de la película, ya que no quiero opacar la santa y buena crítica que tengo de esta película. El hecho es que no tiene peros; lo único más horrible que la tía Gladys es que le hayan puesto La Hora de la desaparición. De nuevo creo que el villano de la traducción hizo su trabajo muy bien, ya que no puede existir título más genérico para esta obra de arte.

Y vamos, lo entiendo, quizá para mi tío que ve Sabadazo, “Weapons” no sea el título más convincente, pero sin duda alguna llegará a sus oídos por recomendación. Poner estos títulos genéricos quizá hace el efecto contrario en la banda que sí le late el terror, pero que ya está cansada de tanto título pitero en los títulos de las películas.

Lo bueno de la película

Sin embargo, aunque el horrible título de La Hora de la Desaparición esté ahí para hacerme llorar, eso no le quita nada de poder y de valor a esta obra maestra. Mi primer punto a destacar es la valiosa forma en la que se cuenta la historia; esta forma de entrelazar los sucesos me pareció una manera muy novedosa (dentro del genero) de llevar a cabo la historia.

Ya que incluso llega un punto en donde completamente puedes perderte y pensar que no se trata de una película de terror de esas aburridas que cada 5 minutos te andan chingando con “jumpscares”; acá no, se toman su tiempo y te preparan para lo bueno; en el momento menos indicado recibirás un chingadazo de gore.

Por otro lado, el hacer a Gladys un personaje no tan misterioso ni místico, creo que va muy de la mano con lo que vimos en Barbarian; aterrizar a los monstruos a la realidad lo hace aún mucho más interesante y mucho más terrorífico, ya que podemos suponer que esos personajes sí existen y que no son seres mitológicos sacados del 6.° infierno.

Conclusión

La conclusión la quiero dedicar justamente a una parte que dividió muchas opiniones, y es el hecho de que en la película hayan integrado momentos de comedia involuntaria que contrastan muchísimo con la tónica general de la película.

Sin embargo, creo que está muy bien colocada en los momentos adecuados; si bien rompe un poco con la línea del momento, para nada se me hacen excesivos o fuera de línea, ya que en general La Hora de la Desaparición es así, es un revoltijo que en momentos llegas a olvidar el genero que es.

La película ya lleva un par de fines de semana en cine, pero es una altamente recomendada por el Cine Chorizo, va con garantía y sigue en boca de todos en este mismo momento, así que aprovecha este momento para ver algo a lo que no están acostumbradas, amistades. 

          

Máster de la fina grosería, amante empedernido del videojuego, fan de la fotografía y millennial amargado. Que vivan los 2000's, los elotes, la música y el jugo de naranja.

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