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Morrison Hotel, el cómic que rinde honores y de gran manera al álbum de The Doors
Te contamos sobre la novela gráfica Morrison Hotel, a cargo de Leah Moore y donde se rinde honores a uno de los discos insignia de The Doors.
Fue alrededor de hace cinco años que se confirmaba que una parte de los festejos del medio siglo de vida de uno de los materiales más importantes de The Doors, como es The Morrison Hotel, tendría un cómic / novela gráfica para hacerle los honores en el noveno arte.
Originalmente, ha salido bajo el sello Z2 Comics, y en México es Devir quien se puso las pilas para traerlo a nuestro país en una edición digna de coleccionismo. Si eres asiduo al rock setentero y eres de los que considera a Jim Morrison como uno de los grandes poetas malditos del rock, vas a amar este volumen de 144 páginas, todas ellas con buen papel y por fin, una traducción acorde a las letras de las canciones y sin errores como le ocurría seguido a otras empresas como Smash con Marvel.
Esta obra está escrita por Leah Moore, hija de la leyenda del cómic británico Alan Moore (Swamp Thing, V Of Vendetta, Watchmen) además de colaboraciones de los ex The Doors, el baterista John Densmore y el guitarrista Robby Krieger, esto tanto en el prólogo como en datos verídicos de algunos sucesos, la información de primera mano para Moore y la selección de artistas gráficos que la acompañan.
Por cierto, Robby Krieger sigue muy activo y ha salido en “Black Mamba”, tema de The Revenge of Alice Cooper, el último disco del amo del horror shock.

De qué va el cómic The Doors Morrison Hotel
Bueno, siguiendo con este Morrison Hotel y la idea de Leah Moore sobre hacer honores a esta banda que tenía por propósito abrir las puertas de la realidad, la contó a Rolling Stone UK. Todo nació de visitar la tumba del Rey Lagarto en Francia:
“Si soy honesta, la idea de conocer a estos chicos me volaba la cabeza. Es probable que divagué sobre tener 14 años bajo la lluvia en un impermeable y eso no está tan genial.
He unido las historias con las canciones del álbum, pero también las estoy llenando con todo lo que puedo para que te lleven a ese lugar, a ese momento cuando el disco fue hecho. Puedes escribir todo un disco por cada canción, pero quería que todas las historias se sumergieran en una sola.
The Doors tienen mucho teatro, mucha vibra y mucho que contar en sus historias, son algo natural para hacerlos cómic, desde las letras que escribían hasta la energía con que las cantaban. Creo que las canciones no solo se prestan si no que rogaban por estar en los comics”.

Y es precisamente aquí donde cobra relevancia el apoyo de los dos músicos que vivieron estos años, que sabían de primera mano como era Jim y no lo que te dicen los libros o las películas. Aquí vemos un Jim reservado, muy alcohólico y con sus deslices con hongos alucinógenos, pero al fin de cuentas si algo lo identificaba es que era buena persona, buscando a toda costa dar y recibir amor. Tomando en cuenta los años y el ambiente en el que se desarrolló musicalmente, estaba comprometido con su arte y con sus compañeros, aunque los llevara a los extremos.
En una era hippie en Estados Unidos, con un John Lennon como estandarte de paz a pesar de ser británico, poetas callejeros, revolución sexual a tope, el aterrizaje del hombre a la Luna y en especial, algo que marcó este disco y cómic fue la Guerra de Vietnam.
Cada una de las canciones se resume en un capítulo de la novela gráfica, va cambiando de artista y eso lo hace muy variado, así como el mensaje de Morrison en cada letra. Todo unido por un tiempo donde The Dooors tenía problemas para presentarse en vivo gracias a un mega desmadre que armó su vocalista en un concierto en Miami y que por ende hizo que se cayera su gira de promoción del disco y se metieran en problemas económicos.
Así que tenemos desde un “Roudhouse Blues” que solo nos prepara para la salvaje vida de la banda en estos años que fue creado y presentado el álbum, a ver más adelante el día que en un festival de Toronto, Canadá, llegará de imprevisto Lennon a cantar y en lugar de irse con Yoko a un hotel, se quiso quedar a ver a la sensación y headliner, The Doors y saber porqué Morrison era tan polémico. Por último, se conoce la historia sobre la fotografía de la portada del disco de 1969 a cargo de Henry Diltz.

Pero no todo es realidad, también está la ficción; así que tenemos otras canciones que sirven para esto, donde vemos el viaje de Morrison tras un pasón y cómo va conociendo filósofos a su paso o historias ajenas donde la música solo es un fondo, así tenemos unos militares en Vietnam arrepentidos de sus actos o en peleas maritales.
The Morrison Hotel es un cómic que vale mucho la pena para todo melómano, y si quieres sacarle mayor jugo, nada como poner el track como fondo mientras estás leyendo, ya que mucho texto del cómic es simplemente la letra de la canción y los dibujos van contando la historia alrededor. La idea es tener un buen combo y si quieres rendir honores al buen Jim, hasta un whiskey en mano ayuda.
Un digno homenaje a un disco que ha cumplido 50 años y que sigue vigente, ya que guerras, represiones y prohibiciones gubernamentales siguen ocurriendo al diario. Para los que quieran esta joyita, lo podrán encontrar en librerías como Ghandi o Sanborns, así como expos de cómics como La Mole a un precio de $280 pesos.
