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El regreso a las raíces: 25 años de “Beautiful Day” de U2
La primera probada del All That You Can’t Leave Behind, “Beautiful Day”, se publicó como sencillo en el 2000 y los catapultó de nuevo a los reflectores
Luego del impacto negativo de Pop (1997) en el público, y unas altas ventas de su primer recopilatorio Best of 1980-1990 (1998), U2 se enfrentaba a la disyuntiva de seguir haciendo exploraciones sonoras o encontrar lo que estaba buscando para poder llegar al nuevo milenio sin caer en el olvido, tarea nada fácil después de una obra maestra como el legendario Achtung Baby (1991).
Durante meses se especuló sobre si era el fin del grupo o de plano sería uno más que terminaría viviendo de la nostalgia y las parodias de sí mismos, pues realmente no se sabía qué esperar. Pero fue un 9 de octubre que las dudas se disiparon y la primera muestra era “Beautiful Day”, el primer sencillo del décimo álbum de la banda, All That You Can’t Leave Behind, que no solo los traería de regreso a los reflectores y los grandes escenarios también les ganó tres premios Grammy, y confirmó que aun seguían vigentes.
Luego de alcanzar la cumbre con Achtung Baby, los materiales Zooropa y Pop fueron experimentos sonoros con la música electrónica que si bien agregaron algunos clásicos a su repertorio no lograron cuajar como proyectos completos, eso sumado al decepcionante desempeño comercial y de crítica sobre todo de Pop, la banda se dio cuenta de que, en palabras The Edge, habían “llevado la deconstrucción del formato de banda de rock’n’roll” hasta donde podían y habían llegado a un callejón sin salida.
Con All That You Can’t Leave Behind, U2 -por primera vez en su carrera–, tuvo que hacer un esfuerzo para sonar a sí mismo, para ello, el grupo se reunió con Brian Eno y Daniel Lanois. Con los mismos productores de The Unforgettable Fire, The Joshua Tree y Achtung Baby, querían asegurarse de que estaban capturando ese sonido característico de U2.
El nacimiento de una nueva canción
“Beautiful Day” surgió de “Always” (su lado B). U2 escribió la canción en las primeras sesiones de grabación del álbum. Pero no estaban del todo satisfechos con ella, siguieron trabajando hasta que un día, mientras improvisaban en el estudio, Bono cantó espontáneamente ‘It’s a beautiful day’, no solo tenían un nuevo enfoque para una vieja canción sino el génesis de una completamente nueva.
Bono escribió una letra completamente nueva que sugería una pérdida, pero también esperanza, bastante ad hoc con la llegada el nuevo milenio. “You’re out of luck and the reason that you had to care. The Traffic is stuck and you’re not moving anywhere”. Eso canta Bono al principio y suena más a hablar que a cantar, segundos después, el coro golpea como un rayo de sol que se abre paso entre las nubes de lluvia, mientras Bono nos recuerda, “It’s a beautiful day, Don’t let it get away”.
Hay algunos arreglos que le dan un sonido más moderno. Eno agregó algunas cuerdas sintetizadas al principio. Así como una caja de ritmos que golpea y hace clic a lo largo del track. Pero “Beautiful Day” obtiene casi todo su poder de dejar que U2 haga lo que mejor sabe hacer.
Uno puede digerir una línea como “Teach me. I know I’m not a hopeless case” con la fuerza emotiva de una bola de boliche. Del mismo modo, el regreso de The Edge a un tono de guitarra más familiar (después de varios años de intentar no sonar como él mismo, sin lograrlo) se siente como el cálido abrazo de un viejo amigo. Y subraya cuán sencillamente efectiva es su forma de tocar. E incluso con la caja de ritmos, la sección rítmica de U2 es tan hermética como siempre. Con el bajista Adam Clayton y el baterista Larry Mullen Jr. añadiendo color y textura.
Los datos duros sobre el primer sencillo de All That You Can’t Leave Behind
Tanto a nivel crítico como comercial, “Beautiful Day” fue el hit que U2 necesitaba para volver a los reflectores. Los críticos que se habían enfriado con los dos álbumes anteriores, absolvieron a la banda de sus pecados y aclamaron la canción como un regreso a la forma básica. Después de su lanzamiento como sencillo el 7 de octubre de 2000, la canción encabezó las listas de ventas de música en casi una docena de países y vendió más de un millón de copias en todo el mundo. Y en la edición 43 de los Premios Grammy, se llevó a casa los trofeos de Canción del Año, Disco del Año y Mejor Interpretación de Rock de un Dúo o Grupo con Voz.
Pero el verdadero legado de la canción es que ha sido soundtrack de las últimas dos décadas y ha estado en el setlist de cada concierto de U2 desde el comienzo de la gira Elevation en 2001. Cuando U2 realizó el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl XXXVI, cinco meses después del 11 de septiembre, la banda abrió con este tema.
Incluso formó parte del soundtrack de Smallville en el episodio 15 de la temporada 1, titulado “Nicodemus”, que a muchos nos hizo soñar con Lana Lang por primera vez, fondea la escena con Lana y Clark sentados arriba en un molino de viento mirando hacia Metrópolis. Por otra parte, el video oficial fue dirigido por Jonas Åkerlund, fue grabado en agosto del 2000, en el aeropuerto Charles de Gaulle, donde también se tomaron las fotografías del álbum.
Por cierto de las múltiples ediciones que tuvo en CD, destaca la inglesa que salió en disco doble con “Summer Rain” y “Always” así como “Discothèque” y “If You Wear That Velvet Dress” de su concierto en el Foro Sol (México) en 1997 como lados B.
Feliz cuarto de siglo a la rola que le dio a U2 un nuevo respiro en los albores del siglo XXI y creció tanto que se volvió parte del imaginario colectivo más allá de las expectativas del grupo, agregando no solo otro clásico a su repertorio sino un himno de estadio que nos susurra casi budista “What you don’t have you don’t need it now”.
