Cine
Thunderbolts: La ingeniosa apuesta de Marvel Studios
Thunderbolts se aleja de lo típico de Marvel para mostrar a un grupo de antihéroes rotos y peligrosos. Una sorpresa que vale la pena.
Marvel Studios ha intentado sin descanso encontrar un rumbo claro desde Avengers: Endgame, en esta travesía ha pasado por una montaña rusa de emociones que ha dejado al público muy dividido. Entre tropiezos como Ms. Marvel o Black Widow, y aciertos como Spider-Man: No Way Home, Loki o Deadpool & Wolverine, la fórmula parecía desgastada.
Por eso, la llegada de Thunderbolts no es solo una película más: es un intento por darle nueva vida al Universo Cinematográfico de Marvel, y para sorpresa de muchos, el resultado es más que satisfactorio.
A diferencia de otras producciones más recientes, Thunderbolts propone una narrativa cruda, con personajes que no tienen el brillo de los héroes tradicionales, pero sí historias con peso, heridas y conflictos que los hacen, si no más humanos, al menos, más interesantes.
¿Quiénes son los Thunderbolts?
Como se ha contado en múltiples ocasiones, los Thunderbolts nacieron en los cómics en 1997 gracias a Kurt Busiek y Mark Bagley. Lo que parecía un nuevo equipo de superhéroes se reveló como un grupo de villanos disfrazados de salvadores, liderados por el Barón Zemo, con el objetivo de engañar al mundo. Esa idea de engaño y redención ha sido clave en sus historias, con miembros rotativos como Hawkeye, Moonstone o Norman Osborn, y siempre moviéndose en la ambigüedad moral.
En esta versión cinematográfica, Marvel rescata la esencia original, juntando a figuras con pasados turbios, poderes inestables y heridas emocionales profundas. Entre ellos están Yelena Belova / Black Widow, Bucky Barnes / Winter Soldier, Alexei Shostakov / Red Guardian, Antonia Dreykov / Taskmaster, John Walker / U.S. Agent y Ava Starr / Ghost, que debutó en Ant-Man and the Wasp. A todos ellos se suma el explosivo Bob Reynolds / Sentry, un ser de fuerza incontrolable y mente fracturada, cuya sola presencia pone en riesgo al equipo completo.

¿De qué trata Thunderbolts?
Una vez introducidos a este disfuncional escuadrón, es momento de entrar en la trama. La historia gira principalmente en torno a Yelena (Florence Pugh), aún cargando con la muerte de su hermana Natasha y sus propias cicatrices del pasado. Su camino como mercenaria la ha dejado vacía, sin propósito… hasta que una serie de sucesos extremos la arrastran a colaborar —más por necesidad que por elección— con los demás miembros del equipo.
Uno de los vínculos más inesperados y potentes es con Bob/Sentry, cuya fragilidad mental y poder ilimitado lo convierten en una amenaza latente. Su relación con Yelena aporta humanidad y tensión, y deja la puerta abierta a futuros desarrollos emocionantes.
Detrás de todo está Valentina Allegra de Fontaine (Julia Louis-Dreyfus), una especie de híbrido entre Nick Fury y Amanda Waller, que maneja los hilos sin escrúpulos, usando al equipo como piezas de ajedrez para su beneficio personal, sin importar el precio.

La película rompe con la tradición heroica de Marvel, presentando traiciones, muertes y derrotas que no siempre acaban con una sonrisa. Los Thunderbolts no son adorados por la sociedad, ni buscan serlo: actúan desde las sombras, entre ruinas emocionales y decisiones moralmente cuestionables.
En ese sentido, las comparaciones con Suicide Squad son inevitables, especialmente por el tono más oscuro y el enfoque en antihéroes con tendencias autodestructivas. Sin embargo, aquí no hay la irreverencia caótica ni el humor desenfadado que James Gunn imprimió en su versión del escuadrón suicida. Thunderbolts apuesta por una narrativa más cruda y dramática, con personajes que, en lugar de bromear ante el abismo, lo contemplan de frente.
Otro punto alto es que se muestra a los personajes en sus momentos más íntimos, lidiando con adicciones, traumas, duelos y enfermedades mentales. Este enfoque más humano y honesto resulta refrescante para el género de superhéroes, que rara vez se detiene en mostrar la carga real que implica tener poderes… y vivir con ellos.
El caso de Sentry, por ejemplo, es un acierto narrativo: su dualidad entre salvador y destructor ofrece una reflexión sobre la depresión y los límites del poder sin control. Y aunque el personaje puede parecer nuevo para el público general, su historia es vital para entender los rumbos que tomará el universo Marvel en los próximos años.
Después de la tormenta, llega la calma
Con Thunderbolts, Marvel da un paso hacia un tono más maduro y oscuro, sin abandonar del todo sus raíces. Esta película no es para los que buscan chistes cada cinco minutos o finales felices garantizados. Es una historia de quienes ya no creen en los héroes, pero que aún tienen la oportunidad de hacer lo correcto.
Los conflictos que se avecinan con otros personajes del universo Marvel serán intensos, y este equipo —impredecible y lleno de aristas— promete ser una pieza crucial en las próximas películas, especialmente en el futuro de Avengers.

Claro, no todo es perfecto. Aún no se ha confirmado una secuela directa, ni series derivadas que permitan explorar a fondo las dinámicas del grupo. Eso deja la sensación de que muchos momentos clave de convivencia y evolución podrían quedarse fuera de pantalla.
Sin embargo, lo que ofrece Thunderbolts es suficiente para emocionar. Si alguna vez te preguntaste cómo sería un grupo de antihéroes con traumas, errores y una pizca de locura tratando de salvar un mundo que los odia, esta es la película para ti. En especial si te ha gustado lo que hizo James Gunn con la competencia en Peacemaker y Suicide Squad (incluso el anime).
Hay que decirlo, aquí vale la pena verla en cines por los efectos y que no es la típica cinta boba nivel Thor o Iron Man. Claro, puedes esperar a que llegue a Disney+ pero puede tardar más de lo pensado si tiene buena taquilla ya demás, te llenarás de spoilers.
