Entrevistas
Los Viejos: “Siempre tenemos la mentalidad de apoyarnos en gente buena y crecer juntos”
La banda entra en una nueva era con la incorporación del viejo Maclovio en la batería
Los Viejos es una banda que nació de la creatividad de dos mentes musicales. Sin embargo, con el tiempo, la perspectiva sobre el proyecto evolucionó, transformándose de una pasión compartida en una plataforma de trabajo. Esta madurez llevó a la comprensión de que una banda profesional implica un compromiso que trasciende a sus miembros originales, incluyendo a todo un equipo de trabajo. Para ellos, la música es la que debe perdurar por encima de las personas.
Desde sus inicios en el skate y su posterior incursión en la música independiente, la banda forjó su carrera bajo una filosofía clara: rodearse de gente talentosa y afín. Esta mentalidad, que busca la colaboración con personas que compartan la misma visión y deseo de crecimiento, ha sido fundamental en la trayectoria de “Los Viejos“.
Por ello, la incorporación del nuevo baterista, Maclovio, fue un acierto definitivo para la banda. Su habilidad técnica es innegable, cumpliendo con creces los requerimientos del grupo. Sin embargo, su valor trasciende lo musical: su personalidad encajó perfectamente con la dinámica, incluso ya es querido por el público, pues ya tuvieron su primer tocada juntos.
La banda no busca imponer un mensaje específico ni abrazar una causa definida; su principal objetivo es que la audiencia conecte con su música a un nivel personal. Si bien sus letras pueden explorar desde la fantasía y la ciencia ficción hasta temas sociales, la verdadera esencia radica en la identificación que genera en quienes los escuchan. La energía y el factor divertido de sus conciertos son una válvula de escape. Para Los Viejos, el mayor éxito es lograr que la gente se contagie de su energía.
Entrevista con Los Viejos
De esto y más hablamos con Jordi, el guitarrista y cantante de Los Viejos de cara a su concierto en el FuckOff Room de la CDMX. Puedes ver aquí la entrevista completa:
Ahora que ya no está Leo en la batería, ¿qué dirías que son Los Viejos más allá de una banda de punk?
Por catorce años, Leo y yo fuimos “Los Viejos”. Obviamente, éramos una dupla de dos mentes creativas haciendo música. Pero finalmente, después de tantos años, uno entiende que una banda se convierte en un trabajo, y más allá de las personas, hay un compromiso con el proyecto. No solo somos Leo y yo, sino que hay más gente en la banda, un equipo, un crew.La banda, después de tantos años, se convierte en una plataforma de trabajo. Si tiene que entrar otro baterista, pues es lo que hay que hacer. Las bandas profesionales, tú sabes, llegan a un punto donde esto es así y no pasa nada. La música es la que tiene que seguir viva. Afortunadamente, mientras yo pueda estar ahí cantando y tocando la guitarra, hay una parte en la batería que se puede lograr.
Los Viejos siempre se han caracterizado por ser una banda con muchos amigos y una gran comunidad, ¿de dónde les vienen estás ganas por hacer comunidad?
La verdad es que el skate es algo que he llevado la mayor parte de mi vida. De niño fui skater y después, como músico, un rockero independiente y DIY (Hazlo tú mismo). He crecido con esta filosofía de trabajar con gente buena, siempre con alguien mejor que tú, con gente que quiera las cosas como tú. Así se logra hacer una amistad, una comunidad, una fuerza de trabajo genial con los años. Por eso, “Los Viejos” siempre tuvimos esa mentalidad de apoyarnos en gente buena para seguir creciendo juntos. No solo la banda, sino también la gente que nos rodea.

Hablando del nuevo baterista, Jordi, ¿cómo explicas su llegada a la banda?
En la batería es algo definitivo. Él es buenísimo, cumple con todos los requerimientos técnicos, por así decirlo, pero más allá de eso, como persona, es un tipo que embona perfecto. Él mismo es skater, así que entiende lo que es ser amigos, compartir, salir a patinar, intercambiar ideas y trucos. Ahora es un refrescón porque está chavo. Él nos trae a todo el crew de viejos frescura y vitalidad, y eso está genial. La verdad es que es un buen momento para nosotros y para él. Embona a la perfección.
Los Viejos es una banda que siempre ha expresado un mensaje públicamente muy responsable y sobre todo a los ideales que tienen ustedes como personas y como músicos, ¿alguna vez sentiste una responsabilidad detrás del micrófono para las cosas que dices o las cosas que cantas?
No es una responsabilidad, pero sí buscamos una empatía con ciertas personas. Aunque las letras o los temas de “Los Viejos” a veces puedan ser simplemente fantasía o ciencia ficción, de pronto hay otros temas más sociales. No estamos buscando que nuestro mensaje tenga alguna causa; lo más importante para nosotros es que la gente se identifique con nuestra música, con lo que les hace sentir y vibrar. La parte energética y divertida, como sacar la energía de la semana, es como ir a terapia, ¿no? Es una banda-terapia. Nos gusta que la gente se contagie con nuestra energía y salgan muy contentos y se la pasen bien en los shows.
Hiciste todo un disco de letras bastante sociales como es “Sociedad del miedo” donde hay varios posicionamientos; últimamente se le ha dado mucho poder al músico dentro de la sociedad, al grado de incluso culparla de la violencia, ¿si consideras tener ese poder?
Está difícil. Esto tiene que ver con los géneros musicales donde está sucediendo. No veo en las bandas de rock una apología del delito como ocurre en otros géneros, como los corridos. No está bien, no me parece bien la consecuencia. Pedirle a las bandas que no hablen de ciertos temas es complicado, porque sería censurar la libertad de expresión. La gente ha hablado de lo que sea por toda la eternidad, pero lo que no está bien son las consecuencias: que la gente que escucha el mensaje o las letras se confunda, lo haga suyo y luego haya consecuencias sociales por imitar lo que ven en artistas. A veces, ni siquiera es que el artista realmente tenga ese estilo de vida o esté involucrado. Que haya bandas involucradas, eso es mucho más grave y no me agrada que haya consecuencias, no está nada bien. Pero sí está bien que tengamos una voz para cosas buenas, siempre y cuando haya mensajes poderosos y valiosos con un fin positivo, como educar e informar. Es muy bueno esto de la protesta, de levantar la voz y no callarnos. Siempre será mejor hablar y no quedarnos callados. Sin embargo, hoy es delicado, como dices, las redes sociales son muy fáciles para malinterpretar. El “teléfono descompuesto” puede hacer que los mensajes o lo que algún cantante dijo o no dijo se malinterprete y todo sea un desastre. No está bien, pero yo sí creo que está bien levantar la voz y que las bandas tengamos este poder.

También tienen una cercanía muy curiosa con el diseño gráfico, ¿cómo es que se puede hacer una una identidad gráfica a partir de la música?
Estamos cien por ciento involucrados en la elección de artistas. Para mí, la banda siempre ha sido una plataforma creativa. Cuando hay que decidir y pensar en el arte para el disco, no lo hago yo ni lo hace Maclovio. Siempre hay artistas y gente talentosa por ahí cerca, y con internet, todos los artistas con los que hemos trabajado han sido así: viendo su trabajo en Instagram y escribiéndoles. Se trata de darle la oportunidad a gente increíble, que puede ser desconocida o no. Así hemos hecho: hemos invitado a artistas que nos gustan, que están a la mano o no tanto. Hemos trabajado con un tipo de Indonesia para el diseño de una playera, y de Guadalajara, y con Mike Sandoval que también salió de Instagram. Sobre la identidad gráfica, en el caso de los discos, siempre hay un arte maestro, una idea. Por ejemplo, en el último disco, “Cuentos desde la Grifa”, el concepto es ese: los cuentos desde la cripta, el guardián. El guardián ya es, por separado, un gráfico, un personaje. Hay todos los elementos. Así se construye una identidad gráfica, basándose en un arte maestro, una idea maestra. De ahí, yo le llamo “desmenuzarlo” y tener los elementos por separado para hacer un sticker, una playera, o simplemente para los volantes. De esa manera se crea una identidad gráfica.
