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Ninja Gaiden Ragebound: una joya que los amantes del videojuego retro amarán
Ninja Gaiden Ragebound es la nueva apuesta 2D de la legendaria franquicia de acción que buscará darte todo un desafío
2025 es el año de Ninja Gaiden. En los primeros meses, tuvimos el lanzamiento sorpresa de Black II, reedición del éxito de Xbox 360. Para octubre, contaremos con la cuarta parte de la historia del clan Hayabusa pero en este lapso, tenemos una increíble sorpresa para todos los retronautas de corazón como un servidor: Ninja Gaiden Ragebound.
Han pasado 30 años desde que vimos las brutales travesías en 2D y si sigues esta franquicia desde el NES, te encontrarás como en casa con esta breve pero satisfactoria entrada caracterizada por su dificultad e interesante hilo narrativo. Por supuesto, aquí no es la excepción.
Obra del estudio español The Game Kitchen, mismos autores de Blasphemous, este es un imperdible para los fanáticos de la acción en 2D que además, no tengan mucho tiempo de jugar gracias a sus niveles cortos y constantes checkpoints. Destaco que la versión comentada en esta reseña es la de Switch. Ojo: por ahí he leído que no está optimizado en Switch 2 pero confía, en el S1 funciona joya.

Ninja Gaiden Ragebound: un desafío obligatorio para los fans de la vieja escuela
Una aventura que transcurre en paralelo al Ninja Gaiden original, aquí no controlaremos al icónico protagonista de la saga Ryu Hayabusa, sino a su discípulo, Kenji Mozu, igual de hábil que su maestro. Él tendrá como misión liberar a su villa de una invasión de demonios que buscan apoderarse de unas míticas piedras que les otorgarán poderes infinitos y libertad de moverse entre mundos.
Al poco tiempo, Kenji debe aliarse con Kumori, una ninja del clan rival recurrente de la serie, Black Spider. Aunque aparentan llevar sus caminos por separado, un giro en la segunda hora los lleva aliarse de forma inesperada donde la clave, será utilizar las habilidades de ambos para salvar al mundo.
Ninja Gaiden Ragebound es un recordatorio a la grandeza de los juegos de acción en 2D y como siempre, habrá estudios conscientes de la demanda de un público hacia el estilo más rápido. La clave esta ocasión fue mezclar elementos de los primeros títulos con aquellas habilidades extra vistas en las reinvenciones 3D.

Atrás, quedaron las frustraciones provocadas por la reaparición infinita de enemigos o ser empujado por los mismos tres metros siempre hacia el vacío. El balance general es perfecto y el desafío justo: si lo arruinaste, es meramente por tu culpa. No hay pretexto pues en esta ocasión, cuentas con varias mejores para apoyarte, ya sean ataques especiales que acaben con todo en pantalla, regeneración de salud, ataques de magia a distancia y mi favorito, un sistema de parry basado en saltos muy similar a Cuphead que te servirá esquivar o llegar a otras áreas. Bello.
El diseño de niveles es de aplaudirse. Adiós también a la linealidad de sus antecesores en aras de invitarte a explorar y descubrir secretos o más tesoros, como los escarabajos dorados que te ayudarán a comprar nuevas cosas. Hay una estupenda conciencia del ritmo pues los puntos intermedios están colocados de forma muy estratégica. Además, si eres uno de esos jugadores obsesivos en conseguir y desbloquear todo, cada escena tiene misiones específicas por cumplir y un rango por obtener. Evidentemente las más difíciles son aquellas que implican no morir una sola vez.
A pesar de que el diseño de personajes, el arte y los gráficos estilizados más hacia una paleta de 16 bits llena de impresionantes efectos visuales, estos acompañan una historia bastante genérica que solo está bien llevada gracias a sus agradables protagonistas.
Fuera de eso, honestamente no fui muy fan de algunas melodías, sobre todo los remixes de los temas clásicos. Osea, nada importante, para que nos hacemos: es una de esas piezas obligadas por añadir en tu colección, ya disponible Switch 1 y 2, PS5, PC y Xbox. Aunque de momento solo está en digital, en septiembre aparecerá en físico, solo para Switch y PS5. Claro que también lo adquiriré así.

¿Vale la pena comprar Ninja Gaiden Ragebound?
La pregunta más bien sería, ¿Por qué aún no lo tienes? Ragebound es un desafío excelente, el equilibrio perfecto entre dos mundos: el más clásico de la era de los 8 bits y elementos de la trilogía 3D que comenzó en Xbox por allá del 2004. El combate, las secciones de plataforma que llevan un ritmo tan preciso y adictivo, los nuevos poderes por descubrir, las rutas por explorar que aumentan la rejugabilidad… ¡Es perfecto! Un nuevo clásico destinado a la grandeza que refleja esa pasión que los estudios indie tienen en sus proyectos. No esperas a la edición en físico, corre a comprarlo.
