Cine
Tom y Jerry: La Brújula Mágica; la película que se olvida de Tom y Jerry
Tom y Jerry regresan al cine, en una aventura que tiene de todo, menos la fórmula clásica con la que conocimos a estos entrañables personajes
Tom y Jerry regresan a la pantalla grande con una nueva aventura en la que buscan conquistar a las nuevas generaciones que quizá no están tan familiarizadas con estos icónicos personajes.
De qué va Tom y Jerry: La Brújula Mágica
En Tom y Jerry: La Brújula Mágica, veremos a este par de viejos conocidos terminar en la Ciudad Dorada, luego de que una de sus clásicas persecuciones activa una misteriosa brújula que se encontraba en exhibición en el Museo Metropolitano. En esta tierra mágica conocerán a nuevos personajes cuyo objetivo es apoderarse de la brújula dorada para cumplir sus intereses personales, mientras Tom y Jerry buscan la forma de regresar juntos y a salvo a casa.

Una aventura colorida que deja de lado al dúo clásico
Debo confesar que, al leer Tom y Jerry, algo dentro de mí (y creo que le pasará a mucha gente) esperaba un viaje cargado de nostalgia, ver nuevamente a este gato y ratón en persecuciones interminables, con golpes y situaciones cómicas al por mayor. Sin embargo, esa expectativa se rompe pronto, ya que la película únicamente vende el título, pero no a los personajes.
Aunque Tom y Jerry están presentes, su peso dentro de la historia es mínimo. La trama se concentra en nuevos personajes, como el dios desterrado que busca la brújula para regresar al cielo, o la Mega Ratota, que también la persigue con la intención de controlar y destruir la Ciudad Dorada. Ellos, junto a algunos de sus secuaces, como Las Gárgolas, personajes chistosos y bastante curiosos que la gente va a amar, son quienes terminan acaparando el protagonismo, dejando al dúo clásico relegado a un papel casi decorativo.
El humor físico característico no desaparece, pero sí viene muy diluido. Hay golpes, caos y persecuciones, aunque sin la fuerza ni el ingenio que definieron a la serie original. Está ahí, pero nunca termina de explotar, como si siempre se quedara a medio camino. Eso sí, buena parte del ingenio se concentra en las historias de los personajes que habitan la Ciudad Dorada.

En el apartado narrativo, la película ofrece una historia cargada de aventura y caos constante. En todo momento está ocurriendo algo en pantalla, lo que mantiene un ritmo ágil y evita el aburrimiento, especialmente para el público infantil. Sin embargo, esta dinámica acelerada no logra traducirse en una historia verdaderamente memorable.
La trama resulta entretenida siempre y cuando no se llegue con la expectativa de ver una historia centrada en Tom y Jerry. El guion funciona como un relato infantil genérico que podría sostenerse por sí mismo, aunque paradójicamente lo hace olvidando a sus protagonistas clásicos, que quedan relegados frente al despliegue de nuevos personajes y situaciones.
El caos permanente es necesario para captar la atención de los niños y, aunque termina siendo excesivo, también resulta funcional: sirve para encadenar escenas y mantener la energía visual, pero al mismo tiempo opera como una cortina que disimula las carencias del guion.

En el apartado visual, la película cumple. Al tratarse de una producción china, apuesta por una paleta saturada y escenarios llenos de estímulos, claramente pensados para mantener la atención de una generación que ha crecido con TikTok y se distrae con facilidad. Por ello, esta entrega es colorida, dinámica y funcional, aunque esto no alcanza para compensar los problemas de fondo.
Al final, La Brújula Mágica funciona mejor para un público infantil que no tiene un vínculo previo con Tom y Jerry. Para los adultos que llegan buscando reencontrarse con los personajes clásicos, la experiencia probablemente resulte decepcionante. Es una cinta que entretiene por momentos, pero deja la sensación de haber desaprovechado a dos íconos de la animación. Después de verla, se entiende totalmente por qué Warner Bros. decidió no distribuir este filme.
