Pólvora Live
Moonspell en el Pepsi Center: el corazón oscuro de la Ciudad de México recibió un memorable show sinfónico
Moonspell regresó a México, esta vez en compañía de una orquesta para presentar su Opus Diabolicum
¡Cómo los queremos, Moonspell! Estas hermandades iberoamericanas metaleras sí se pueden ver y desde que los lobos portugueses pusieron pie por primera vez en nuestro país en el Circo Volador (cine Francisco Villa como siempre recordará Fernando Ribeiro), el lazo se ha vuelto fuerte gracias a sus excelentes lanzamientos y constantes presentaciones en territorio nacional, tanto en solitario como en festivales a la Force Fest (¿se acuerdan de esa edición en el Palacio?) o en el Candelabrum.
Pero, ¿cómo mantener la relación fresca sin estancarse? Además de ofrecer una convivencia previa donde charlaron con sus seguidores más férreos y firmaron sinfín de autógrafos, así como otros actos la agrupación decidió armar su propio show sinfónico el Opus Diabolicum que los llevó hasta el Pepsi Center tras haber grabado el álbum en Lisboa el año pasado.
Así, en compañía de la Orquesta Sincrophonia, la banda llegó al recinto de Dakota con varios factores en contra como la terrible saturación de eventos ese fin de semana (muy surreal ver a todos los cosplayers de La Mole encontrarse con los metaleros que iban al show, por cierto) pero quienes debíamos estar, disfrutamos un show oscuro, virtuoso y memorable.

Así fue el show de Moonspell en el Pepsi Center
Exactamente a las 8:40, las luces apagaron. La orquesta tomó su lugar y solo Hugo Ribeiro, tomó su lugar junto a ellos para interpretar una estupenda pieza instrumental. Al término, ahí estaban todos en la elevada tarima del Pepsi, Fernando en medio con una capa y sombrero vampíricos sujetando con fiereza una lámpara de mano. Era el performance nocturno en su totalidad.
El añadido de orquesta no fue ningún truco para vender boletos: sus canciones son perfectas para el formato. Cada una tuvo arreglos muy interesantes, especialmente de cuerdas que hacían lucir aún más las guitarras. Eso sí: llama la atención que casi todo el principio, el set fue predominado por composiciones del 1755, tal vez habría sido mejor mezclar con temas más clásicos por aquello de la emoción.
Porque cuando llegó el momento, no hubo instante en que los asistentes no abandonaran sus asientos: “Extinct”, “Finisterra” y “Scorpion Flower”, aquella que grabaron junto a la bella Anneke, fueron impresionantes.
Ni que decir del final del set con orquesta. Fernando en solitario tomando “Vampiria”, la pasión que siempre levanta cantar “Alma Mater” en vivo y “Full Moon Madness”, quizá la mejor adaptación al formato, siempre se atesorarán.
Aunque sus acompañantes abandonaron el escenario, Moonspell siguió adelante con algunos clásicos pendientes. Confieso que habría amado escuchar “Opium” y “Mephisto” con orquesta también pero no todo se puede en esta vida.
Muy agradecidos por la cálida respuesta, la banda bajó con mucha alegría y como no, si nos entregaron una de esas experiencias únicas en la vida donde la producción, ejecución y sonido, fueron perfectos. Por ahí leí que estuvo mucho mejor el audio que en el espectáculo de Septicflesh pero les fallo con ese dato. Este fue una tremenda joyita.

Este fue el setlist de Moonspell en el Pepsi Center
- Tungstennio
- Em nome do medo
- 1755
- In tremor dei
- Desastre
- Ruinas
- Breath (Until We Are No More)
- Extinct
- Proliferation
- Finisterra
- Everything Invaded
- Scorpion Flower
- Vampiria
- Alma Mater
- Full Moon Madness
En cambio, el set sin orquesta fue:
- Opium
- Awake!
- Night Eternal
- Mephisto
