Great Balls Of Fire fracasó en taquilla y crítica en 1989, pero con el paso de los años se ha convertido en un divertido retrato del R&R.
Black Adam se reduce a la experiencia de una montaña rusa: todo el tiempo es lo mismo, con breves descansos y un momento de adrenalina.
Pasaje al Paraíso cumple como una comedia más del montón y explota la vieja fórmula del romance ideal nacido de las diferencias más tontas.
Muerte Muerte Muerte regala un slasher hilarante que trasciende el género para transformar el ser o no ser de Shakespeare.
Pinocho con Tom Hanks como Gepetto es una película que sirve solo para entretener a los niños muy pequeños.
Peleando por mi Vida se convierte en un ejercicio fallido más por parte de Barry Levinson que sigue sin encontrar el camino en la gran pantalla
¡Nop! funciona como un espectáculo lleno de diversas alegorías que van desde el temor a lo desconocido y el cine como espectáculo
DC Liga de Súpermascotas es simple pero divertida, aunque sí hay partes donde la comedia, pudo ser más eficaz.
La Gran Libertad pasa de la persecución a la comprensión, de la culpa al perdón en un drama carcelario de gran corazón.
Goodbye, Don Glees! nos regresa a la adolescencia cuando todo parecía ser más sencillo haciendo amigos para toda la vida.