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Psicópata: El asesino del conejo blanco: un buen thriller mexicano lleno de tensión
Psicópata: El asesino del conejo blanco cumple muy bien lo que se espera en thriller; tensión, incertidumbre y anticipación.
Nopal Army Films en coproducción con Studio 33, traen a partir del 19 de marzo la cinta Psicópata: El asesino del conejo blanco, que bajo la distribución de Cinépolis llegará a 600 salas en la república mexicana. La cinta es protagonizada por Adriana Llabrés, Hoze Meléndez, Andrés Almeida, y Ana Rivero.
Este thriller cumple muy bien lo que se espera en una cinta de este género; tensión, incertidumbre y anticipación. Aún cuando sabemos lo que pasará en la película lo importante es “cuándo” y “cómo” pasará. Los policías son vulnerables física y mentalmente y en esa condición deben de enfrentarse a un enemigo mucho más poderoso o calculador.

¿De qué trata Psicópata: El asesino del conejo blanco?
Nora Sierra (Adriana Llabrés) no es una agente de psicología criminal convencional. Marcada por un pasado traumático, convive con un Trastorno de Identidad Disociativo que desafía su realidad día tras día. Sin embargo, lejos de rendirse ante su condición, Nora se une al agente Eder Ballesteros (Andrés Almeida) en una cacería frenética para detener a Ariel Hoffman (Hoze Meléndez), un despiadado asesino serial.
En esta perturbadora crónica policiaca, la línea entre la mente del cazador y la del criminal se vuelve peligrosamente delgada. Una historia cargada de tensión donde el mayor enemigo de Nora podría estar acechando dentro de ella misma.
Alejándose de cliches sensacionalistas, Psicópata: El Asesino del Conejo Blanco propone un giro fresco y necesario al género del thriller en México. La narrativa se centra en un retrato humano y crudo de su protagonista, cuyas complicaciones diarias derivadas de su Trastorno de Identidad Disociativo se presentan con un enfoque realista, explorando las profundas secuelas del trauma infantil.
A diferencia de otras producciones del género, la cinta apuesta por una visión humana y profunda sobre las causas detrás de la psicopatía. Producida con el respaldo del estímulo fiscal EFICINE 189, la película equilibra tiene una narrativa interesante y bien hecha.
Para atraparlo, tienes que pensar, o, ser como él…
Adriana Llabrés platicó acerca de lo que implicó para ella adentrarse en el papel para esta película: “Interpretar a la agente Nora Sierra representó uno de los retos más profundos en mi carrera. Le pedí a mi tía, doctora en psiquiatría, que me dijera cómo debería abordarse un personaje con Trastorno de Identidad Disociativo, y ella comentó que esos pacientes tienen múltiples capas emocionales y físicas y que la ayudaría si no se caricaturizaba esta condición mental. El reto estuvo en sostener su complejidad explorando las distintas corporalidades que la habitan: desde el peso del cuerpo y el ritmo, hasta la postura y la voz”.
Para dar vida a Ariel Hoffman, el perturbador asesino de Psicópata: El Asesino del Conejo Blanco, el actor Hoze Meléndez se sometió a una transformación radical que duró medio año. Más allá del cambio físico —que incluyó un aumento de musculatura y el crecimiento de su cabello—, Meléndez se sumergió en un oscuro viaje psicológico para entender la lógica del criminal.
“La preparación de Ariel fue uno de los procesos más retadores que he vivido”, afirma el actor. “Realicé una investigación profunda leyendo a Issei Sagawa (In the Fog y Manga Sagawa), cuyos textos exploran las contradicciones de un asesino real desde su interior. Además, el libro Asesinos seriales en México de Filiberto Cruz Monroy fue vital para contextualizar estos perfiles en nuestro entorno”.

En este tipo de cintas es muy importante crear una atmósfera densa y perturbadora, la música, a cargo del dúo OMEWorld, tenía que provocar una tensión como pocas veces vemos en el cine mexicano. La dupla comentó lo siguiente: “La banda sonora de la película nació de un diálogo orgánico e intuitivo con la dirección, buscando construir un universo sonoro que respira al ritmo de la historia. Más que imponerse, la música habita los silencios para transmitir lo invisible: la tensión latente y la melancolía de una mente fragmentada.
Diseñada para residir en la psicología de la protagonista, la música subraya la fractura entre su naturaleza y su conflicto emocional a través de contrastes sutiles. Este viaje auditivo culmina en “Born from Ruins”, el tema de los créditos finales. Una potente fusión de metal y rock alternativo que funciona como una confesión velada; una pieza atmosférica que evoca la herida de una infancia en el olvido desde la cruda mirada del adulto en el que ese niño se convirtió”.
