Cine
El Gran Viaje De Tu Vida: Encantador, existencialista e introspectivo filme con Colin Farrell y Margot Robbie
Kogonada entrega un road trip con alma y puro corazón, el cual será difícil de seguir, pero nos será mágico por todo aquello que nos dejará en el camino…
La mente humana, una basta biblioteca llena de electricidad, ideas, pensamientos e imaginación con constantes recuerdos. Y es con estos últimos, que a veces, podemos volver de manera grata o mala hacía el pasado y luego regresar a nuestro presente para así comenzar: El Gran Viaje De Tu Vida, un nuevo trabajo del director Kogonada y que surge como una respuesta diferente y un lado B a las comedias románticas del 2025, pero siendo una experiencia introspectiva, mágica, extraña e inolvidable.
El director Kogonada vuelve a realizar mancuerna con Colin Farrell tras haber compartido proyecto años atrás con After Yang (2021). Sumando a Margot Robbie, Phoebe Waller-Bridge y Kevin Kline en el elenco de este viaje fantástico que no será para todo el mundo pero si para algunos cuantos que buscan arriesgarse en la gran pantalla grande.

De qué va El Gran Viaje De Tu Vida
¿Qué pasaría si pudieras abrir una puerta específica de tu vida y atravesarla para revivir y comprender cierto momento decisivo de tu pasado?
Sarah (Margot Robbie) y David (Colin Farrell) son dos solteros que se conocen en la boda de un amigo de ambos. Y tras pasar la noche de fiesta y un par de interacciones, se darán cuenta que vienen de la misma agencia de autos liderada por una cajera sin filtro (Phoebe Waller-Bridge) y El Mecánico (Kevin Kline). Momento que los marcará en su destino y camino.
Es a partir de ese punto que ambos se embarcan en un gran viaje atrevido, maravilloso y melancólico, así como algo divertido como fantástico en la que ambos revivirán puntos importantes de su pasado y una oportunidad para entender por qué están en tal punto de su vida y si sus caminos forjarán uno solo.

“A veces, debes fingir un poco en la vida para llegar a la verdad.”
El Gran Viaje De Tu Vida (A Big Bold Beautiful Journey) de Kogonada no nos presenta una explicación del mundo en el que nos encontramos, ya que intuye que ya somos parte de ello, y solamente nos adentra a la historia que el mismo destino crea con sus múltiples y nada discretas coincidencias, así como los pocos personajes y momentos graciosos o tristes que llenan el guión de Seth Reiss (El Menú) para que esta historia tenga un toque mágico, verdadero, pero diferente de todo aquello que conocemos en cuanto a las comedias románticas.
Su escritor Reiss, hace que El Gran Viaje De Tu Vida, sea algo inmenso y novedoso en apariencia, pero son los momentos de impacto y de introspección donde la película marca la balanza entre la fantasía y la misma realidad.
Claro, sin olvidar su toque romántico que adorna algunas interacciones en silencio, con diálogos o simple presencia. Pero este punto queda vapuleado por los mismos diálogos que a veces traen consigo un lenguaje altisonante y un pequeño toque ácido sobre lo emocionante del amor que no nos hace ver las letras pequeñas del contrato, así como la importancia de la satisfacción en uno mismo y con aquella persona con la que estamos dispuestos a compartir momentos y una intimidad carnal o espiritual.

No me malinterpreten, pero el acierto de Reiss es reunir lo más cliché y cambiar las reglas del juego en este road trip existencialista y fantasía romántica, que en medio del camino debe encontrar su razón de ser desde el lado b del amor, siendo acompañada en una perspectiva solitaria y llena de dolor con tristeza. Una bofetada y respuesta a ese amor que irradia arcoíris de principio a fin.
El Gran Viaje De Tu Vida no es perfecta pero tampoco tan pesada o mala como podrías esperar. Se deja ver, aunque es difícil de seguirla por su humor y el ritmo pesado que ostenta en cierto momento. Pero son aquellos momentos introspectivos como de ensoñación, lo que nos hace enamorarnos lento de este trabajo que se siente tan incompatible en un comienzo. Donde nuestros protagonistas emanan magia e interés, así como dar el resultado de algo frío y distante con ciertas interacciones que van escalando a algo más personal y pasional por la propia alma del personaje y las palabras que parecen poesía sacada con brillo del corazón.

El acierto mayor que acá resaltamos es que Kogonada se atreve a jugar con el ojo y percepción del espectador, así como la estética de ciertos escenarios y colores con la fotografía de Benjamin Loeb, quien da un acierto contundente con su psicología en círculo para entender dónde comienzan, avanzan y finalizan sus personajes en cuanto a los colores y las postales que ciertos ratos nos regalan con ellos.
Kogonada da pizcas de ciertos clichés de una forma interesante, pero igual busca arriesgarse al combinar la cinematografía de la pantalla grande y sus grandes despliegues, así como el oficio de una obra de arte y la presencia cautivadora y silenciosa que emanan nuestros protagonistas sobre las tablas durante ese íntimo momento que llega a extenderse hasta los créditos finales.

Y si lo anterior fuera poco, la dirección e historia nos hará recordar las mejores comedias musicales o simplemente y en todo su esplendor, aquella grandiosa película que es Cantando Bajo La Lluvia (1952, Dir. Gene Kelly y Stanley Donen), ya que Kogonada nos brinda un momento musical con Colin Farrell, que aunque es poco y muy pequeño el segmento, se luce demasiado y nos transmite esa pasión y felicidad de un grato pero triste recuerdo adolescente, algo así como si de un canto a la vida se tratara.
Aunque también hay una pizca de humor por medio de las actuaciones de Phoebe Waller-Bridge y Kevin Kline, donde su intercambio de diálogos rompe la tensión y silencio del visionado a través de chistes e interacciones graciosas que tienen con uno de nuestros protagonistas.

Toda la historia se entrega a nuestros protagonistas: Sarah y David, interpretados por Margot Robbie y Colin Farrell respectivamente, donde ambos actores van rebosantes con un carisma separado. Pero cuando llegan a juntarse se siente muy ajenos, realistas, melancólicos y distantes, aunque nada compatibles en un principio. Aunque conforme la cinta va avanzando, Robbie y Farrell son una gran atracción que desborda una sobredosis de química ácida verdadera que no termina maravillado, pero si encantando por esos golpes de realidad que tienen.
Margot Robbie destaca por una actuación contenida y excesiva en diálogos como algo chistosa y dramática por momentos. La historia y puertas de su personaje nos adentra a su pasado por medio del hubiera, del duelo, el dolor y la ausencia como perdón para poder sanar y tomar la oportunidad que le están brindando.
Contrario a lo que nos cuentan con Colin Farrell. Un hombre frío y distante que emana soledad de acero, pero que cuida de ese pequeño fuego de amor que todavía tiene. Realmente sus puertas representan ese momento donde él necesitaba un abrazo y palabras de aliento necesarias para entender el por qué es especial en este camino y donde permitió que alguien apagara esa chispa de locura y amor por la vida.

El Gran Viaje De Tu Vida es un road trip encantador, existencialista e introspectivo que a partir de ciertas puertas nos hace preguntarnos cuál fue nuestro peor o mejor momento, aquello que lo cambio todo. Así que bajo la dirección de Kogonada, esto nos hace empatizar y revisitar en nuestra memoria, todo por las interesantes palabras y escenarios que Seth Reiss trae desde su guión y el mismo director logra entender con tal delicadeza que solamente Kogonada podría colocar a esto de una manera más libre.
Un trabajo visual que llena la pupila e inunda los ojos de lágrimas y la mente de reflexiones y preguntas. El Gran Viaje De Tu Vida se encuentra hecha con corazón y alma demasiado pura, aunque puede caer en lo pretencioso, es muy sincera con todo aquello que quiere contar, pero no siendo fácil y dando un leve giro de tuerca a lo que podríamos esperar de la misma.
